A PROPOSITO DE 2 CASOS DE REACCION A VACUNAS

Desde hace unos años, el Dr. Xavier Uriarte y yo hemos dedicado buena parte de nuestro tiempo al estudio de las reacciones secundarias a las vacunas. Además de estudiar las reacciones inmediatas y a corto plazo -que abarcarían desde las primeras horas hasta los 15 días postvacunales-, nos hemos interesado también en verificar la existencia de reacciones a medio y largo plazo. Estas últimas, aunque mucho más difíciles de demostrar en relación con la vacuna o vacunas, son especialmente interesantes en un tema que debido a nuestra formación, siempre hemos considerado capital : ¿Pueden las vacunas -y especialmente la bateria de vacunaciones sucesivas en la infancia- cambiar la reacción de base del individuo? Aquello a lo que acostumbramos denominar "el terreno"? Después de haber iniciado nuestro primer estudio -PROESVA I[1]- una gran parte de las targetas notificadas (un 35%) [2] hacían referencia a reacciones que podríamos clasificar como de tipo alérgico : rinitis, bronquitis espásticas, asma, intolerancia al gluten, eczema, hipersecreción mucosa a nivel ORL,..... Estas reacciones aparecieron en su mayoría dentro de las dos primeras semanas posvacunales, pero fueron adquiriendo progresivamente caracter repetitivo, muchas veces agravadas en sucesivas revacunaciones. En un tanto por ciento notable (51%)[3] no había en la familia próxima -padres, tios, abuelos- ningún antecedente conocido de enfermedad alérgica. Si bien es cierto que el aumento espectacular de las enfermedades alérgicas se puede correlacionar con muy diversos factores : cambios en el medioambiente -polución-, cambios climáticos -desertización, capa de ozono,..- cambios en la alimentación -colorantes, conservantes,...- , cambios en los cultivos, transporte y almacenamiento de alimentos, abuso de antibióticos y antitérmicos en las enfermedades víricas, supresiones, etc,............También hay que tener presente que ese aumento se corresponde con la introducción de los programas de vacunación sistemática de la población infantil después de la segunda guerra mundial ,tal como pone de manifiesto magnificamente el estudio de A. Braun[4] . Nuestra impresión es que este tipo de reacción alérgica puede darse con cualquier vacuna. De los 25 casos, 15 se desencadenaron tras la DTP-Polio, 6 tras la Triple vírica, 1 después de la Polio oral sola, 1 después de la vacuna contra la Fiebre amarilla, otro después de Colera-Tifus y otro después de la Hepatitis B. Es por esta razón que la consideramos una reacción inespecífica. Incluso muchas veces da la impresión, al observarla en la clínica y especialmente en niños, que es más el resultado de un exceso de estímulos vacunales -hiperestimulación vacunal- que no de una vacunación en concreto. El aumento de la secreción mucosa que suele acompañar este transtorno, encaja bien con la noción de sycotización del terreno propia de la homeopatía. Thuja sigue siendo un remedio capital en estas reaciones. También Silicea, Arsenicum album y Sulphur -entre otros- son remedios especialmente indicados en esta reacción, cada uno según el conjunto de síntomas concomitantes. Así pues, consideramos que hay un primer grupo de reacciones adversas a vacunas al que podemos llamar reacción inespecífica, que se caracteriza por: -No ser específica de ninguna vacunación en concreto -Tiende a aumentar con el numero de vacunaciones -Se caracteriza por un aumento de secreción mucosa y fenómenos de tipo alérgico (hipersensibilización) o también infecciones de repetición ORL o respiratorias -Thuja suele ser el remedio dominante. Al lado de este grupo aparecen otro tipo de reacciones mucho más específicas, es decir, que se vinculan estrechamente con una determinada vacuna y se caracterizan por manifestaciones patológicas específicas y con una polaridad generalmente en síntonía con la polaridad del virus o toxoide a partir del cual se elabora la vacuna. Por ejemplo : Tos crónica ; Convulsiones.................Pertusis Sordera ; Otitis de repetición ; Convulsiones.................Sarampión Neuritis ; Neuralgias ; Crisis espamofílicas....................Tétanos Diabetes..........................................................................................Paperas Afecciones reumatológicas....................................................Rubeola Afecciones renales....................................................................Difteria etc,........ Hay que decir que estas correlaciones vienen testificadas por casos clínicos razonablemente bien documentados -no se puede hablar de certeza absoluta-, y están apoyadas en la experiencia de otras personas que han observado reacciones parecidas.[5] Dos puntos interesantes a señalar en este tipo de reacciones: 1-Existe un tropismo semejante entre el efecto adverso observado para la vacuna y las complicaciones del virus o toxoide natural. En este sentido se abre una vía distinta a la de la conexión cronológica para la atribución de relaciones causa-efecto en reacciones postvacunales inexplicables. Ésta es la hipótesis que seguimos en el caso (DTP R01)[6] para atribuir al toxoide diftérico el "sindrome nefrótico idiopático primario" que desarrolló la niña G.F.S. después de la tercera dosis de DTP-Polio (diarrea, febrícula vespertina y edema palpebral de 10 a 12 días después, proteinuria apercibida el día del ingreso 44 días después). Igual ocurre en el caso de una neuritis óptica[7] que desarrolla sus primeros síntomas a los 15-20 días de la vacunación DT-Polio, la cual atribuimos a una reacción secundaria al toxoide tetánico. En este caso, además, tenemos la referencia de otros casos parecidos[8] 2-En este tipo de reacciones no se han mostrado tan útiles los remedios clásicos de reacción vacunal (Thuja, Silicea, etc,...) y nos tenemos que remitir o bien a los síntomas modalizados del paciente, o bien recurrir a los nosodes bioterápicos según los denomina O.A. Julian. Es de sumo interés el estudio de DIPHTERINUM, TETANOTOXINUM, PERTUSSINUM, MORBILLINUM, VACCINOTOXINUM, PAROTIDINUM, etc,...[9] El estudio de los síntomas de estos nosodes bioterápicos y de los casos clínicos por ellos curados, tal y como se citan en el libro de Julian, nos da pistas sobre su posible indicación y uso en grupos de síntomas o síndromes surgidos después de vacunación, o también como secuela de la enfermedad misma. Hay un tercer tipo de reacciones que participan a la vez de mecanismos específicos e inespecíficos. Son las reacciones de tipo autoinmune. Estas reacciones necesitan de un terreno predispuesto -no en todos los grupos HLA se producen estas reacciones por igual- y suelen estar vinculadas a determinados tipos de vacunas, pero no de modo unidireccional. Por ejemplo, la Diabetes de tipo I puede desencadenarse después de una vacunación Triple Vírica[10] -probablemente debido al virus de las Paperas, que es el que tiene tropismo pancreático-, pero también después de la vacuna por Hepatitis B[11]. Igualmente se producen enfermedades desmielinizantes -se supone que por mecanismos autoinmunes- tanto después de Hepatitis B como después de Tétanos o vacuna antigripal. Otro ejemplo son las plaquetopenias después de la Triple vírica[12]. En principio, estas manifestaciones mayores son poco frecuentes si se tiene en cuenta el gran número de personas vacunadas. Pero hay que tener presente que sólo se registran las que ocurren en un margen relativamente cercano de tiempo. Nada sabemos sobre si esas mismas manifestaciones u otras del mismo tipo, pueden desarrollarse en un lapsus de tiempo más amplio que impide que las relacionemos con la vacuna. Esta última suposición es más que probable en el caso de las reacciones inespecíficas. Y aunque una impresión clínica no tenga ningún valor como prueba científica, es una impresión ampliamente compartida entre médicos homeópatas y naturistas[13] que las vacunas, tal como se aplican en el calendario vacunal infantil, constituyen un poderoso estímulo para la génesis de estas reacciones. Hay que decir también que en muchas personas no se produce reacción alguna después de las vacunaciones. Es evidente que en muchos casos no se produce ninguna perturbación, ni a corto ni a largo plazo. Habría que pensar pues que puede existir un terreno predispuesto para desarrollar tales reacciones. Por ejemplo, parece claro que las reacciones a la Pertussis se producen sobre todo en terrenos tuberculínicos. Según Yves Maillé[14], en referencia a los bloqueos que pueden desarrollarse después de una enfermedad infantil, señala que los terrenos luéticos son especialmente susceptibles al sarampión y la rubeola, los tuberculínicos a la tos ferina y las paperas y la rubeola -a la que considera trimiasmática- afectan especialmente a los terrenos de predominancia sycósica. Es curioso que en algunos de los casos notificados en el Proesva así como en otras observaciones clínicas se trate de casos de hermanos, lo cual apuntaría, si la observación es correcta, a una predisposición probablemente de tipo hereditario. UN CASO DE REACCION INESPECIFICA Se trata de la niña D.M.L. a la que he visitado desde pequeña -visito a la familia- sin que presentara ningún problema especial de salud salvo algunas rinofaringitis y alguna otitis en el primer año de escolarización. También había aparecido progresivamente un problema de estreñimiento cada vez más acusado a pesar de las medidas dietéticas adoptadas. Por estos motivos había recibido como remedios Calcarea carbónica y Lycopodium, con buenos resultados en los momentos puntuales, aun sin haber conseguido regular totalmente el aspecto de la constipación. El dia 6-2-96 recibe la dosis DT-Polio correspondiente a los 4 años. En la misma visita el pediatra se apercibe de que no lleva la vacunación Triple Vírica -correspondientea los 15 meses y que por consejo mío nos habíamos saltado- y convence a la madre para ponerla en el mismo momento que la DT-Polio.[15]
A los 15 días de la vacunación aparece un exantema muy pruriginoso sin fiebre que progresivamente se va transformando en una erupción localizada en brazos y piernas, seca, rojiza y muy pruriginosa. La orientación diagnóstica del pediatra es de "ezcema atópico". El único tratamiento que se aplicó fueron cremas hidratantes y "talquistina" para el picor. Cuando estaba mejor de la erupción, empieza con fiebre, irritación de garganta, etc,.. El dia 11-3-96 se le diagnostica una bronquitis y, al hacer radiografia exploratoria, se aprecia una atelectasia segmentaria. Al mismo tiempo -supongo que por el protocolo hospitalario (?!)- se le hace un PPD que resulta negativo. El tratamiento es de antibióticos y broncodilatadores. Ante el cariz que toman los acontecimientos y dada su propia experiencia -la madre padeció de asma- , me la trae de visita el dia 2-4-96. Los síntomas generales son los mismos que en anteriores visitas, exceptuando este episodio de reacción vacunal. En los antecedentes familiares figuran : Madre- Asma hasta los 20 años; conificación por displasia uterina Padre- Litiasis renal úrica; gastritis Abuelo materno- Problemas psiquiátricos -sin especificar-; varios ingresos Abuela materna-Artrosis y problemas circulatorios Abuelo paterno- Diabetes tipo II; úlcera gástrica; litiasis Abuela paterna- Sordera siendo mayor La prescripción fue Thuja 9-15-30 CH, 3 dosis en tres días sucesivos. Después del tratamiento, reaparición del eczema a los 10 días (12-4-96). El ezcema, que es muy eritematoso y pruriginoso, es interpretado claramente como un síntoma en la buena dirección según el esquema de Hering. Prescripción de placebo en espera de que el propio organismo acabe el proceso. El 25-4-96 (telef) el eczema está mejor pero no ha desaparecido y sigue muy pruriginoso. Repetimos las 3 dosis de Thuja de la misma manera. El 16-5-96 el eczema, en vez de mejorar, empeora. Es muy eritematoso y con mucho picor. La cara aparece como un poco hinchada, tiene mucha sed y empeora muy claramente con el calor. Prescribo Sulphur 7 CH, 2 gránulos/día/ 7 días, que produce una mejoría rápida del prurito y de la erupción. A los 10-12 días, de nuevo picores y ligera reaparición del eczema. Nueva precripción de Sulphur 7CH , de la misma forma, que de nuevo es seguido por una mejoría esta vez permanente. En las sucesivas visitas del 13-9-96 y 11-12-96 no han aparecido nuevos brotes de eczema ni otros síntomas de naturaleza alérgica. No ha habido ningún otro indicio de bronquitis ni de rinitis. Por contra, la constipación ha vuelto a dominar en sus tendencias patológicas. Mis reflexiones en este caso son las siguientes : 1-Paciente con una sintomatología propia claramente de tipo psórico (tímida, perfeccionista, dominante en círculos reducidos, tozudez). Constipación con deseos ineficaces, deposiciones duras, secas, grandes. Eczema seborreico en el cuero cabelludo cuando bebé, aunque en los antecedentes familiares se aprecia un componente sycósico -displasia, diátesis úrica-. 2-A partir de una estimulación antigénica -en este caso 6 estímulos diferentes- aparece una reacción hiperérgica que nunca antes había presentado. 3-La prescripción de Thuja viene seguida del retorno de los síntomas en el orden inverso a su aparición, señal inequívoca de que la prescripción es correcta. 4-De acuerdo con el punto anterior, y dada la naturaleza del remedio Thuja, es lícito hablar de una sycotización del terreno. O también podríamos decir, que el estímulo vacunal excitó el componente sycósico de su herencia. 5-El eczema no lo mejora Thuja, y conforme a los síntomas y a la rúbrica "Vaccination; after", se prescribe Sulphur que acaba por mejorar completamente el cuadro. Es curioso que en los remedios que siguen bien a Thuja[16] figure Sulphur entre los de primera línea, siendo remedios tan diferentes. Quizas la explicación la encontremos en estas seriaciones miasmáticas. 6-Después del episodio postvacunal vuelve la sintomatología psórica anterior. UN CASO DE REACCION ESPECIFICA Se trata del niño C.C.E. que, después de recibir la vacuna Triple vírica (28-2-92) correspondiente a los 15 meses, desarrolla un resfriado que dura un mes, en el transcurso del cual recibe antibióticos -ampicilina- y del que se deriva una pérdida auditiva pronunciada atribuida en primer lugar a un estado catarral tubárico, pero que posteriormente se comprobó -prueba de los potenciales evocados- que correspondía a una afectación del nervio auditivo.[17] Cuando acude a la consulta (7-11-95, 4 años) está diagnosticado de sordera profunda, usa aparato auditivo -aunque sirve de poco- y acude a una escuela especial para sordomudos. El motivo de consulta es que se resfría a menudo y cuando se resfría "pierde los pocos restos auditivos que tiene" debido a otitis serosa -impedanciometrias planas-. El dia 11-11-95 toma Morbillinum 30 y MK en 2 dosis sucesivas, bajo la consideración de que la sordera es consecuencia de una mala reacción frente al virus del sarampión.[18] El 28-11-95 acude a la consulta con fiebre y una erupción exantemática escarlatiniforme. La erupción hizo un proceso de descamación parecido al de la escarlatina. Tengo que confesar que vista esta reacción retrospectivamente hubiera actuado diferente, puesto que ahora no dudo en que fue una reacción propiciada por el Morbillinum, fuera el diagnóstico de escarlatina o no. En aquel momento, sin embargo, traté el cuadro con Belladona 30 CH que, si bien ayudó en la fase febril, no evitó una tos persistente con vómitos que duró muchos días y muchas noches. La tos finalmente cedió con Hyosciamus (Cough following scarlatina : ant-c, con, hyos) . Los remedios constitucionales aparentemente indicados por los síntomas generales y mentales del niño (Pulsatilla 200/M K, Phosphorus 30/200, Tuberculinum XMK) no producían cambios remarcables y tampoco se producía una mejoría clara en las impedanciometrias.
Finalmente el 21-5-96, desesperado ante el informe del ORL que señala completa obstrucción del oído izquierdo -no hay curva- y disfunción en el oído derecho -curva desplazada y achatada- , prescribo Kali-muriaticum 5 CH , 2 gránulos 3 veces al día, 5 días. Las indicaciones son: Vaccination; after (synthesis) + Catarrh Eustachian tube. Al segundo día de tomar el remedio se produce reacción febril con síntomas de amigdalitis aguda. Dejo pasar unos días y ante mi incredulidad de que una dosis tan baja pudiera producir una reacción de agravación, decido volver a iniciar el tratamiento. A las 5 tomas, diarreas y vómitos de gran cantidad de mucosidad, con lo cual paramos el tratamiento de nuevo. En la siguiente impedanciometría, desbloqueo completo de los dos oídos. En los meses siguientes se ha mantenido bien, con pequeñas recaídas que siempre responden a Kali-muriaticum. Posteriormente y por otros síntomas prescribí Luessinum 200K que creo ayudó a estabilizar las cosas, especialmente porque ha seguido una muy buena evolución en lo concerniente a su aprendizaje. Mis reflexiones con respecto a este caso son las siguientes: 1-Nuestra hipótesis[19] es que la afectación neurosensorial del nervio auditivo fue producida por la acción del virus del sarampión[20] presente en forma atenuada en la vacuna. 2-Hay una acción del bioterápico Morbillinum que probablemente no supe ni interpretar ni manejar. La acción de los bioterápicos suele ser profunda y potente[21] 3-Kali muriaticum tiene una acción excelente. Miasmáticamente hay un componente luético y probablemente este remedio pertenezca a este campo de acción. 4-Esta observación coincide con la de Yves Maillé en el sentido de que el sarampión incide, en cuanto efectos secundarios, sobre terrenos luéticos. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS 1-Mora J. Uriarte X. -Proesva 1, una investigación sobre el concepto de vaccinosis. Natura Medicatrix; nº35 ; 1994 (publicada sólo una revisión de las targetas recibidas hasta la fecha) 2-CodyCl, Baraff LJ, Cherry Jd et al -Nature and rates of adverse reactions associated with DTP and DT inmunizations in children; Pedtr. 1981, q68, 650-660 3-Miller RD, Marge N, Diamond J, et al- Pertussis inmunization and serious acute neurological illness in children ; BMJ 1993, 307, 1171-6 4-Topologlu H, Berker M, Kansu T, et al- Optic neuritis and myelitis after booster tetanus toxoid vaccination; Lancet 1992, 339, 178-179 5-Jacobs R, Lowe R, Lainer B- Adverse reactions to tetanos toxoid; JAMA 1982, 247, 40-42. 6-Pollard JD, Selby G- Relapsing neuropathy due to tetanus toxoid; J. Neurol. 1978 , 37, 113-25 7-Fescharek R, Quast V, Maass G, et al- Measles-Mumps vaccination in the FRG : an empirical analysis after 14 years of use. Tolerability and analysis of spontaneously reported side effects; Vaccine 1990 ; 8 : 446-456 8-Hulbert T, Larsen R, Davis C- Bilateral loss hearing after measles and rubella vaccination in an adult. New Engl. J. Med. 1991; 11 :134. 9-Nabe-Nielsen J, Walter B- Unilateral deafness as a comlication of the mumps, measles and rubella vaccination. B.M.J. 1988; 297 : 489. 10-Barnes Ek -Joint reactions in children vaccinated against rubella. AM. J. Epidemiol. 1972; 95 : 59-66 11-Howson CP- Chronic arthritis after rubella vaccination. Clin. Inf. Dis 1992; 15 :307-12. 12-Childhood inmunization and Diabetis mellitus. New Zealand Medical Journal 1996; May 24, p195, letter. 13-Cohn J. -Thrombocitopenia in childhood : an evaluation of 433 patients. Scand. J. Haematol. 1976; 16 : 226-240. 14-Mora J- Vacunaciones y cambios en el terreno. Ponencia presentada en el primer encuentro de la AMHB celebrado en Vilanova i la Geltrú.1995
Notas [1] PROESVA I- El Proesva 1 es un intento de clarificar qué tipo de efectos secundarios atribuimos hoy en día a las vacunas el colectivo de homeópatas y naturistas. O dicho de otro modo, un intento de puesta al día del concepto de "vaccinosis" de Burnett, acuñado cuando existía solamente la vacunación antivariólica. El estudio se realizó entre homeópatas y naturistas del Estado Español y otros miembros de Homoeopathia Europea, mediante unas targetas de notificación de efectos secundarios. [2]Sobre un total de 72 targetas -final 1996-, 25 cumplían estrictamente este criterio. 23 son niños [3]De los 25 casos, 12 tenían antecedentes familiares de alguna reacción de tipo alérgico y en 13 no se halló ningún antecedente. [4]Braun A. "Tratamiento homeopático de las enfermedades alérgicas respiratorias. Ideas acerca del origen iatrogénico de la polinosis y sus consecuencias terapéuticas". Revista Homeopática, Barcelona, Sep-Dec año X, nº27, p10-13. [5] Ver referencias bibliográficas, para citar unas cuantas entre otras muchas. [6] Nomenclatura utilizada en el Proesva [7] Caso DTPN06 del Proesva, tal como se publicó en Natura Medicatrix [8] Ver referencias bibliográficas nº 4, 5 y 6 [9] Ver "Tratado de Micro-inmunoterapia dinamizada" O.A. Julian. También encontramos referencias en Allen "Materia medica de los Nosodes" y en el "Dictionary" de Clarke
[10] referencias nº 7 (registrados 20 casos de Diabetes tipo I). 2 casos registrados en el Proesva, uno tras Triple vírica y otro después de Hepatitis B. [11] referencia nº 12 [12] referencia nº13. 2 casos registrados en el Proesva [13] La formación del observador es fundamental para dar cuenta de lo observado. La realidad "objetiva" tal como se pretende en determinados sectores de la ciencia, no existe. Existen solamente interpretaciones de lo que llamamos "realidad". [14] Yves Maillé. "Essai sur la pensée homeopathique" Edit. du Verlaque 1993, p 217. [15]Es sabido que actualmente no se ve ningún inconveniente en esta práctica de aplicar diversas vacunas en el mismo momento. [16] Según el esquema de Gibson-Miller citado en el Boericke. [17] La madre cree que esta sordera es consecuencia de los antibióticos que tomó, sin embargo de los antibióticos que recuerda no hay ninguno con acción ototóxica. [18] Al mismo tiempo se aprecia un bloqueo en el meridiano maestro del corazón en el test con el Ohmetre que responde positivamente a Morbillinum. [19] El caso lo hemos trabajado con el Dr Xavier Uriarte en el "Grup Mèdic de reflexió sobre vacunes". [20] Es curioso que pocos días después acudió a la consulta un señor que padecía una sordera como consecuencia del sarampión -la enfermedad-. [21] Ver los casos de Pertussinum referidos en el artículo de la referencia nº 14.
Autor: Dr. Joan Mora