Biotipos agrohomeopáticos

La aplicación de la biotipología agrohomeopática de las plantas permite repertorizar a los cultivos agrícolas y conducirlas con certeza a las plantas de la enfermedad a la salud.
La imposibilidad de realizar una “entrevista” con la planta a la manera de cómo lo hace un terapeuta homeopático de humanos limita la distinción de biotipos por medio de sensaciones subjetivas como emociones, sueños o sentimientos, pero desde luego podemos observar reacciones individuales como por ejemplo la conducta eléctrica: oscilaciones eléctricas ultradianas y circadianas (1), la modificacion de intercambio iones, aumento de metabolitos secundarios (por ejemplo en forma de olores desplegados por la planta), estos datos revelan una parte de esta dimensión considerada “subjetiva”.
Se estima que los humanos compartimos acerca del 50% de la estructura del DNA con las plantas. Muchos investigadores suponen que debido a la ausencia del cerebro las plantas carecen de inteligencia y no tienen conciencia de sí mismas.
Más sin embargo las plantas superiores reconocen sus propias raíces como suyas y saben distinguirlas del sistema radicular de otras plantas, es decir, cumplen con una de las condiciones básicas de la inteligencia: tener conciencia de sí mismas.
Además, las plantas toman a diario decisiones individuales: hacia dónde dirigir las raíces en búsqueda de nutrientes, hacia dónde inclinar sus hojas y ramas en búsqueda de mayor posibilidad de luz solar o humedad. (2) Plantas verdes toman decisiones, por ejemplo al ser atacadas por los áfidos, y dependiendo de la extensión del daño, pueden decidir el sacrificio de una rama o una hoja o de otra parte no vital, retirar los nutrientes y reinyectarlos hacia nuevos brotes con mayores posibilidades de sobrevivencia.
Tienen también memoria, capacidad que les permite reconocer a una plaga o agresor y desplegar a tiempo los metabolitos secundarios en su defensa, o incluso tomar las mejores decisiones a cerca de la predicción de condiciones climatológicas.
Las plantas cultivadas tienen en general un despliegue de metabolitos secundarios (y de la dinamis vital) disminuido, debido a su grado de domesticación dependen en su sobrevivencia del hombre, en contraste las plantas silvestres logran expresar reacciones en forma de metabolitos secundarios más intensas y conductas bióticas más adaptativas.
Tanto las plantas superiores, como las cultivadas e silvestres desarrollan reacciones parecidas a los reflejos condicionados descritos en los experimentos realizados en perros por el fisiólogo ruso Ivan Petrovich Pavlov. Hasta hace poco se suponía que los reflejos condicionados eran propios de los animales superiores, recientemente se comprobó su existencia también en la cucarachas (Periplaneta spp.) y a través de la observación de reacciones eléctricas en las plantas superiores. (3)
En otras palabras las plantas superiores no solo cumplen el perfil necesario para ser consideradas entidades vivas, sino que al tomar decisiones en forma individual, tener consciencia de sí mismas, poseer memoria y desarrollar reflejos condicionados pueden ser consideradas entidades inteligentes que durante su vida desarrolla un perfil individual.
Esto desde luego no significa equiparar la inteligencia de las plantas a los mamíferos o incluso al hombre, pero debemos admitir que las plantas son más inteligentes de lo que la mayoría de los humanos atrapados en una visión antropocéntrica suponemos.
Uno de los cuatro principios básicos de la homeopatía es la individualización de la intervención homeopática, las plantas no hablan, pero expresan una conducta biótica individualizada que puede ser traducida y observada en forma de diferentes biotipos. Queda claro que los biotipos homeopáticos no se distribuyen entre las plantas de acuerdo a su género o especie , sino que se cristalizan dentro de cada especie o incluso dentro de cada híbrido, exhibiendo:
1. predisposiciones genéticas y constitución del cuerpo (genotipo y fenotipo)
2. conducta biótica (predominancia del desarrollo vertical u horizontal, resistencia a la sequía, debilidad frente a las tormentas, retención de líquidos en los tejidos etc.) 3. reacciones a diferentes condiciones ambientales 4. relaciones alelopáticas con las demás plantas y animales (las plantas perciben la presencia del hombre, animales, insectos, bacterias, hongos y otros y desarrollan verdaderas constelaciones vitales junto con ellas) 5. edad (semilla, plántula, planta joven, madura, planta vieja) 6. sexualidad y tendencias en cuanto a la multiplicación se refiere (en plantas sexuadas hay que considerar que el biotipo puede diferir entre plantas masculinas, femeninas o hermafroditas como sucede en Papaya carica).
Henri Bernard estableció que el tipo sulfúrico, gracias a su rol central en la homeopatía y también en la agrohomeopatía tiene valor como referencia, relacionado a la planta normolínea, con desarrollo sano, regularidad y proporción en sus trazos tanto en la parte aérea como en la parte en el suelo, y mostrando gran adaptabilidad al medio ambiente (4). Las plantas desarrollan individualidades que pueden ser catalogadas en cuatro biotipos o constituciones básicas. Los biotipos no se relacionan de manera fija con una familia, especie o híbrido de planta, ya que incluso las plantas clonadas despliegan estos cuatro patrones de conducta diferenciadas.
De las diferentes aproximaciones hacia los biotipos ( Grauvogl, Sheldon, Martiny, Mills, Kretschmer,Nebel, Bernard y otros) el que más se adapta a las condiciones específicas de las plantas es el modelo de Antoin Nebel modificado por el brasileño Roberto Costa quien añade al esquema nebeliano el biotipo Sílico.
a) Carbo-cálcico Plantas brevilíneas, con tendencia a retener el agua. Expresiones biosomáticas son lentas y estables. Gran capacidad digestiva. Crecimiento ordenado, lento y tenaz, con predominancia lateral, horizontal. Hipersecreción. Su análogo en la naturaleza es el carbono, elemento estable. Predominancia en desarrollo de raíces. Tronco corto que se expande en anchura, gran desarrollo de tejido celular subcutáneo, esqueleto macizo y articulaciones compactas, raíces robustas. Reciente los traslados y cambios de condiciones (traslado de semilla, transplante), es poco sensible a las podas. Su medicamento principal es Calcárea carbónica.
b) Phospho-cálcico Longilíneo, crecimiento vertical dificultad de ganar peso, de talla superior a la media y delgadez marcada, acento principal en la fotosíntesis. Expresiones biosomáticas son rápidas e inestables, cambiantes. Desarrollo deficiente del aparato esquelético, tiende a encorbarse. Su análogo en la naturaleza es el fósforo, elemento altamente inestable. Tiende a desmineralizarse. Muy sensible a las podas. Sus afecciones son lentas y repetidas. Su medicamento principal es Calcarea phosphorica. c) Fluo-cálcico Alteraciones en el desarrollo de las semillas. Plantas de estatura variable, inferior a la media, con asimetrías estructurales. Oscilaciones eléctricas erráticas con sobresaltos. Son impredecibles en su crecimiento y/o floración, tienen crecimiento desordenado, perfil convexo o marcadamente curvo en relación al eje de la planta. Hiposecreción. Extremidades son largas y delgadas, las raíces poco desarrolladas. Poca resistencia a los cambios climáticos. Biosomática lenta o discontínua. Precocidad anárquica. Su medicamento principal es Calcárea fluórica. d) Silíceo Marcadamente débil, mala asimilación de nutrientes, delgadas y longilíneas, carente de energía, supuraciones, espinas, hojas y troncos u otras parte de la planta quebradizas, desarrolla lentamente, no soporta temperatura baja, heridas que se infectan fácilmente, agravación después del riego, en luna nueva y luna llena, disminución en floración y en el cuajado de los frutos, Fallas en el tejido y componentes del tejido conectivo. Expresiones biosomáticas son disminuídas y poco pronunciadas. Las plantas no toleran podas. Su medicamento principal es Silicea terra. Al aspecto constitucional se le agregan los temperamentos, forma de reaccionar de las plantas que depende y se relaciona con la constitución y con el medio ambiente. Los temperamentos representan la parte dinámica basada en la constitución, clasifican el estado actual del organismo, reflejan su estado episódico. (6) La constitución durante la vida de la planta no cambia y el temperamento cambia durante las diferentes fases de edad. Roberto Costa (5) propuso una distribución de temperamentos constitucionales apoyado en la esquematización de Grauvogl en cuatro categorías Oxigenoide, Hidrogenoide, Muriático, y Carbonitrogenoide.
La visión mecanicista supone que lo que introducimos a las planta y al suelo (vía riego, aspersión, frotación u otra), debemos encontrarlo siempre allí, pero las plantas y otros organismos presentes en el suelo por medio de la intervención de enzimas son capaces de transmutar unos elementos en otros, por ejemplo Calcium hacia Silicea o viceversa. (7)
Si analizamos cuales son los elementos que participan en las transmutaciones biológicas de baja energía descritas por C. Louis Kevran , descubrimos que son los elementos que presentan mayor distribución en el globo terráqueo y también los estadísticamente más frecuentes en todos los organismos vivos: hidrógeno, oxígeno, carbono y nitrógeno.
Distinguimos cuatro temperamentos en las plantas:
1. Hidrogenoide (presenta exceso de hidrógeno y retención pasiva del agua en los tejidos) se relaciona con la sicosis dentro de los miasmas Hahnemanianos y los medicamentos relacionados con este temperamento son: Antimonium crudum, Aranea diadema, Calcarea carbonica, Dulcámara, Ipeca, Magnesia sulphurica, Mercurium solubilis, Natrum sulphuricum, Nitri acid, Nux vomica, Petroleum, Ruta graveolens, Rhus toxicodendron, Thuya occidentalis.
2. Carbonoide (presenta exagerada influencia del oxígeno en los tejidos) Se relaciona con la autointoxicación de la planta. Los medicamentos relacionados con este temperamento son: Graphites, Kali carbónicum, Carbo vegetabilis, Baryta carbónica, Magnesia carbónica, Lycopodium, Silicea terra, Alumina. En cuanto miasmas se relaciona con la psora.
3. Nitrogenoide (presenta exceso de nitrógeno, situación muy frecuentemente producida por la sobredosificación de nitrógeno por parte de los agricultores) Se relaciona con el aumento de alcalinidad, disminución de la oxigenación, congestión e inflamación. Los frutos dan la impresión de estar esponjados con tejidos cutitulares blandos. Los medicamentos relacionados con este temperamento son: Amonium carbonicum, Ammonium muriaticum, Urtica dióica, Allium cepa, Capsicum, xLantana cámara. En cuanto miasmas se relaciona con la psora.
4. Oxigenoide presenta exceso de oxígeno y exagera los procesos de respiración en la planta, es caracterizado por reacciones aceleradas y permutas iónicas, es típica la desmineralizacón em las plantas. los medicamentos relacionados con este temperamento son: Aconitum, Petroleum, Kreosote, Benzoic acid, Citric acid, Hydrocyanic acid, Arsenicum album, Iodum, Chenopodium, Ferrum iodicum, Mercurium,China oficinalis, Chromium, Kali bichromicum, Kali iodum, Ferrum metallicum, Chromium, Kali bichromicum. Se relaciona con el miasma de Syphilis en la tipología de Hahneman.
Si definimos a los tres miasmas descritos por Hahnemann de forma más amplia podemos extrapolar esta tipificación también a las plantas.
a) Psora: inhibición o perdida de las funciones y hipersensibilidad (y consecuente irritación o inflamación de tejidos) son en general cambios fisiológicos que no destruyen a la planta, pero se expresan por ejemplo por medio de la presencia crónica de áfidos. b) Sicosis: dilatación, debilitamiento de tejidos, caída de flores o de frutos, prolapsos o endurecimiento de tejidos
c) Luesis: destrucción completa de todos los tejidos de la planta (incluyendo a la raíz) y de su sistema de despliegue de defensas en forma de metabolitos secundarios En las plantas se puede observar el cumplimiento del ciclo miasmático mencionado por Didier Grandgeorge (8).
Psora es el miasma más extendido en el reino vegetal, pero los bruscos cambios climáticos (desertificación calentamiento, inundaciones) y la creciente contaminación desencadenan rápidamente los miasmas sicóticos y sifilíticos.
Los disparadores de las enfermedades mismáticas están señalados en Órganon de Hahnemann (9) en los párafos §73, §74 y §78:
1. Factores de estrés contínuo, exceso de fertilizantes o hidratación excesiva por medio de sistemas de riego artificiales por ejemplo ( estos síntomas que pueden desaparacer rápidamente y no necesariamente se convierten en crónic os)
2. Toxicidad y tratamientos agrícolas (aplicación de pesticidas, herbicidas, fungicidas y demás agrotóxicos, pero también hay que incluir a las plantas transgénicas) 3. Miasmas infecciosos (suceden y se propagan especialmente en los monocultivos)
Los biotipos de la planta se reflejan a manera de un fractal en toda la estructura celular, en cualquier parte de la planta, y frecuentemente en la constelación vital circundante completa; desde la semilla, a través de los primeros brotes, durante el desarrollo de flores y frutos y durante el declive biótico de la planta podemos apreciar además de biotipologías o constituciones, las flexiones expresadas en los temperamentos.
Es interesante que los insectos que parasitan en plantas de cierto biotipo también tienden a desarrollar el mismo biotipo.
Es decir, los áfidos que parasitan a la planta de biotipo phosphorico por ejemplo, comparten el mismo biotipo y/o deficiencias nutricionales con ella, incluso a veces sucede lo mismo con el agricultor.
Las plantas exhiben su fenotipo en el temperamento activamente (no pasivamente) y despliegan de esta manera la respuesta frente a los cambios del medio ambiente.
Reconocer el despliegue de la constitución de cada planta y la expresión de las flexiones del temperamento ayuda comprender su individualidad; permite aplicar la homeopatía con mucha más precisión que los tratamientos puramente sintomáticos y sin caer en las supresiones que suceden bajo el tratamiento alopático realizado con la homeopatía.
Sólo así podremos reconocer y tratar a las enfermedades miasmáticas en las plantas y cumplir con el propósito expresado en el primer párrafo del Organon de la medicina de Hahnemann: restituir al enfermo en su salud.
Literatura: 1. Webb Alex A.R., The physiology of circadian rhythms in plants, New Phytologist 2003, vol. 160 no. 2 pp. 281-303. 2. Baluška F., Mancuso S., Volkmann D., Communication in plants, Neuronal aspect of plant life., Spriger Berlin Heidelberg, New York, 2006. 3. Tichavsky Radko y Michálek Mojmír , Podmíněné reflexy rostlin, 1978, manuscrito. 4. Demarque Denis, Homeopatía, medicina de experiencia, Propulsora de Homeopatía, Mexico 1987. 5. Costa Roberto A., Homeopatía Actualizada, Escola Brasileira. 3 ed. SNE Editora. Petropolis-R.J., 1988. 6. Viviane Modesto Arruda, Maria do Carmo Cupertino, Suzana Patricia Lisboa, Vicente Wagner Dias Casali,Homeopatía Tri-una na agrohomía, , UFV Vicosa , 2005. 7. Kevran Corentin Louis, Transmutations Biologique en Agronomie, Librairie Maloine S.A., Paris, 1970. 8. Hahnemann Samuel, Organon de la medicina, ed. Porrúa, México, 2002. 9. Homeopatía, remedios para las distintas etapas de la vida, Kairós, Barcelona, 2003.