Directrices en la Investigación en Homeopatía

Existen tres áreas principales en la investigación homeopática que quisiera discutir: investigación en ciencia básica, investigación clínica, estudios epidemiológicos. Para que la homeopatía avance en los diez años cruciales siguientes, es esencial desarrollar un sólido cuerpo de evidencia en las tres áreas. Es necesario, primero para convencer tanto a la comunidad científica como a la médica, como a las autoridades políticas, que la homeopatía es efectiva. Pero aún más necesitamos desarrollar el arte y la ciencia de la homeopatía para nosotros mismos. Se requiere investigar para mejorar nuestra comprensión de los principios homeopáticos, asi como para ayudar en la práctica clínica de la homeopatía.

La crisis en salud pública
Más y más personas cuestionan los alcances de la terapéutica convencional y comienzan a pensar por si mismas. En una encuesta reciente más del 30% de los consumidores buscaron tratamientos médicos no convencionales. El fracaso en la curación de enfermedades como el SIDA, cáncer y el aumento en la enfermedad autoinmune indican que la terapéutica moderna ya no es una panacea. La resistencia misma de las bacterias a los antibióticos figura recientemente en la prensa, con titulares atemorizantes y predicciones de "bacterias asesinas". Al prescribir fármacos homeopáticos, somos médicos con una perspectiva singular de la enfermedad y la salud. Los principios de la homeopatía nos explican que se debe atajar la causa subyacente de la enfermedad, pues el tratamiento exclusivo de los síntomas con medicaciones paliativas iatrogénicas solo enfermará más a la gente. Lo sabemos y lo vemos diariamente en la práctica. En la historia clínica apreciamos que el paciente se dirije hacia patologías más serias durante su tratamiento alopático.

Es evidente que al incorporar la homeopatía y otras modalidades terapéuticas alternativas en el sistema de salud pública, seremos capaces de abatir los costos y mejorar la salud de la población. ¿Pero cómo llamar la atención de los políticos? ¿Cómo convencerlos de que nos tomen en serio? La mejor manera, pienso, es mediante la investigación científica.

Investigación en ciencia básica
Necesitamos resolver tres incógnitas centrales en el área de la investigación fundamental.

1. ¿Tienen actividad biológica las altas dinamodiluciones?

2. ¿Cómo se almacena la información en estas altas dinamodiluciones?

3. ¿Cuál es el mecanismo de acción de los medicamentos homeopáticos?; esto es, ¿cómo es que estas sustancias en alta dinamodilución interactúan en el cuerpo humano para estimular la curación?

Gracias al trabajo de Benveniste y otros con sustancias en alta dinamodilución sobre sistemas biológicos, se comienza a responder la primera pregunta (2-6). La segunda, el almacenamiento de información, también se analiza con una serie de hipótesis sobre la reorganización de las moléculas de agua en solución o los campos electromagnéticos y la mecánica cuántica (2,7,8). Además está pendiente comprender cómo estas sustancias dinamizadas desencadenan la respuesta curativa del organismo y por qué el principio de los semejantes es tan importante. Hay propuestas recientes de la teoría del caos que pudieran contribuir, pues en un postulado básico estas pequeñas cantidades pueden influir en sistemas grandes (9). Disciplinas como la biofísica médica reconocen la capacidad innata del organismo de curarse a sí mismo. Esta inteligencia organizadora estimulada por ciertas intervenciones terapéuticas, se consideró en la antiguedad como algo místico. Sabemos que su descripcion cientifica representará una revolución en medicina (asi como un Premio Nobel para quien profundice en sus alcances).

Patogenesias, antiguas y nuevas
Debemos persistir en la patogenesia homeopática, experimentar con nuevas sustancias, validar las antiguas pues desafortunadamente muchas de las patogenesias iniciales emplearon pocos experimentadores, de manera que nuestra literatura en ocasiones se basa en un tamaño de la muestra precario. La expansión de las indicaciones para nuestra farmacodinamia sería un esfuerzo encomiable.

Ensayos clínicos a doble ciego
El "estandar dorado" de la moderna investigación médica es el ensayo clínico doble ciego, controlado contra placebo. Es un método que se presta a la investigación homeopática y un gran recurso para convencer escépticos de la eficacia de la homeopatía ya que el manejo de la pastilla medicinal en homeopatía facilita los ensayos clínicos doble ciego.

La investigación realizada muestra una "relación favorable" (es imposible hablar de la eficacia absoluta de una prueba clínica, pues se maneja la probabilidad estadística) cuando el tratamiento homeopático se compara contra placebo en enfermedades como la rinitis alérgica (10), artritis (11), fibrositis (12), influenza(13), y diarrea aguda (14, 15). De los resultados negativos (16, 17) la mayoría obedecen a errores en el diseño de investigación desde la perspectiva homeopática, pero la evidencia global sigue siendo positiva. El mayor problema son los pocos estudios bien logrados en este sentido, 22 de unos 100 en un reciente metaanálisis de los ensayos clínicos homeopáticos(18). Es dificil predecir cuantos estudios clínicos positivos se requieren para convencer a la medicina académica de la eficacia de la homeopatía, pero llegará el punto en que se alcance la masa crítica necesaria.

Si ofrecemos resultados en diez, veinte o treinta entidades clínicas, es de esperar un cambio de opinión en la conciencia colectiva sobre homeopatía. Aunque habrá quien se oponga en base a lo filosófico, hasta que se establezca el mecanismo de acción, pero la mayoría juiciosa, inteligente y abierta se verá convencida con resultados de ensayos clínicos serios y rigurosos.

Investigación para mejorar la práctica homeopática
La investigación clínica de varios aspectos prácticos de la homeopatía es esencial si vamos a desarrollarnos como profesión. ¿Cuáles sustancias realmente antidotizan los fármacos? ¿Es peor el café descafeinado por proceso hídrico que el descafeinado químicamente? ¿Que hay de los rayos x en los aeropuertos? Todos opinamos sobre estas cosas, pero nada se ha definido científicamente. ¿Acaso la combinación de remedios es menos efectiva que el medicamento único? ¿Acaso una combinación para la influenza funciona pues alguno de los cinco farmacos que contiene es el simillimum para un individuo en particular, o los cinco se unieron para formar un nuevo medicamento con sus propias indicaciones? (Pensemos en Calcarea phosphorica, Kali suphuricum, y Natrum carbonicum). Sería interesante realizar la patogenesia de las fórmulas más comunmente empleadas.

¿Existen dinamizaciones óptimas para ciertos individuos? ¿Por qué en ocasiones una 200c no actúa y, meses después al retomar el caso, una 1000c del mismo si lo hace? Muchas preguntas como estas deben investigarse sistematicamente. ¿Qué tan certero y reproducible es el proceso homeopático de la toma del caso? ¿Existe en realidad un solo medicamento para cada persona? A medida que se avanza y crece en la práctica homeopática, necesitamos algo más que simples respuestas anecdóticas a estas preguntas.

Estudios epidemiológicos descriptivos
Los estudios que se adentran en la prevalencia del uso de homeopatía en la población y las características descriptivas de quién busca el tratamiento homeopatico, son valiosos en muchos sentidos. Un estudio preliminar tal, de una práctica homeopática fue publicado have varios años(19). Desde una perspectiva de relaciones públicas y comerciales, es útil hacer ver el amplio interés por la homeopatía, quienes la prefieren y qué enfermedades son tratadas con más frecuencia. Es información muy valiosa en discusiones sobre homeopatía ante aseguranzas oficiales y públicas, para documentar su utilidad en varias áreas, comparando renglones análogos del tratamiento convencional. Los bancos de datos que incluyen información sobre diagnóstico, síntomas clave, medicamento prescrito, y resultados-seguimiento tienen el potencial de ofrecer cifras de extrema utilidad. La recurrencia de algunos fármacos en ciertos diagnósticos, variaciones estacionales de medicamentos agudos para enfermedades específicas, diferencias geográficas en los medicamentos prescritos, y adiciones al repertorio son solo algunos de los resultados que pudieran derivar de tal esfuerzo. Aunque existen varios reportes recientes publicados en este sentido (20, 21, 22) debemos desarrollar un método uniforme, práctico y de manejo fácil para que muchos médicos puedan recaudar estos datos.

Estudios coste/beneficio
Este género de investigación trasciende no tanto por sus resultados clínicos -como en alguna prueba de laboratorio específica o la curación de síntomas- sino por los beneficios generales en salud pública y económicos para determinado tratamiento. Emplean indicadores como el estado de salud general (para lo cual existen varias escalas ampliamente aceptadas), la satisfacción del paciente, dias de ausencia en escuela o trabajo y el costo del tratamiento, para así comparar los resultados entre distintas terapéuticas. Es un acercamiento de gran utilidad práctica para evaluar la terapéutica homeopática ante varias enfermedades crónicas, que no se prestan bien al método doble ciego.

Con dicho procedimiento sería relativamente fácil diseñar y desarrollar un estudio para una enfermedad crónica como artritis, cefalea, alergias, fatiga o depresión. Los pacientes de una numerosa población cautiva, como en una organización de salubridad, con una enfermedad particular, pudieran asignarse de manera aleatoria para recibir tratamiento médico convencional u homeopático durante cierto tiempo, al menos un año.

Si de cualquier forma la terapéutica moderna solo ofrece la paliación de estas enfermedades, sería interesante comparar la evolución de tales pacientes con homeopatía. Es probable que ante factores como la satisfacción del paciente, calidad de vida, días de trabajo perdidos y costo de tratamiento las cifras serán favorables al grupo homeopático. Tales estudios llamarían la atención a quienes pagan la atención médica.

Conclusión
Es obvio que aun hay mucho que hacer en investigación homeopática. Este trabajo es indispensable para el avance de la homeopatía al lograr aceptación por la comunidad médica y política, ampliar su demanda por el público, asi como al refinar su ciencia y arte para una mejor atención de nuestros pacientes. Un vistazo a la lista de posibilidades en la investigación nos deja apabullados. Tomaría varias vidas de cualquiera de nosotros para hacer mella en el cuerpo de trabajo que se requiere. En la medida de nuestras posiblidades todos debemos contribuir a este esfuerzo. Les insto a que se comprometan en alguna área de la investigación homeopática.

Referencias
1.- Eisenberg DM, Kessler RC, Foster C, Norlock FE, Calkins DR, Delbanco TL. Unconventional Medicine in the United States. N Engl J Med. 1993; 328: 246-52.
2.- Davenas E, Beauvais F, Amara J. Human Basophil Degranulation trigered by very dilute antiserum against IgE. Nature 1988; 333: 816-18.
3.- Davenas E, Poitevin B, Benveniste J. Effect on mouse peritoneal macrophages of orally administered very high dilutions of Silica. Eur J of Pharm. 1987; 135: 313-9.
4.- Cazin JC, Cazin M, Gaborit JL, et al. A study of the effect of decimal and centesimal dilutions of Arsenic on the retention and mobilization of arsenic in the rat. Human Toxicology 1987; 6: 315-20.
5.- Poitevin B, Davenas E, Benveniste J. In vitro immunological degranulation of human basophils modulated by Lung histamine and Apis mellifica. Br J Clin Pharm 1988; 25: 439-44.
6.- Fisher P, House I, Belon P, Turner P. The influence of the homeopathic remedy Plumbum metallicum on the excretion kinetics of lead in rats. Human Toxicology 1987; 6: 321-24.
7.- Resch G, Gutmann V. Scientific Foundations of Homeopathy. Ed inglesa. Alemania: Barthel & Barthel Publishing, 1987.
8.- Delinick AN. A hypothesis on how homeopathic remedies work on the organism. Berlin J of Research in Homeopathy 1991; 1: 249-53.
9.- Shepperd J. Chaos theory: implications for homeopathy. J Amer Inst Homeopathy 1994;87:22-9.
10.- Reilly DT, Taylor MA, McSharry C, Aitchison T. Is homeopathy a placebo response? Controlled trial of homeopathic potency, with pollen in hayfever as model. Lancet 1986; 11: 881-5.
11.- GIbson RG, Gibson SL, MacNeill AD, Buchanan WW. Homeopathic therapy in rheumatoid arthritis: Evaluation by double blind clinical therapeutic trial. B J Clin Pharm 1980; 9: 453-9.
12.- Fisher P, Greenwood A, Huskisson EC, Turner P, Belon P. Effect of homeopathic treatment on fibrositis (primary fibromyalgia). Br Med J. 1989; 299: 365-6.
13.- Ferley JP, Smirou D, D'Adhemar D, Balducci F. A controlled evaluation of a homeopathic preparation in the treatment of influenza-like syndromes. Br J Clin Pharm. 1989; 27: 329-35.
14.- Jacobs J, Jimenez LM, Gloyd S, Careres FE, Gaitan MP, Crothers D. Homeopathic treatment of acute childhood diarrhea. Br Hom J. 1993; 82: 83-6.
15.- Jacobs J, Jimenez LM, Gloyd SS, Gale JL, Crothers D. Treatment of acute childhood diarrhea with homeopathic medicine: a randomized clinical trial in Nicaragua. Pediatrics 1994; 93: 710-25.
16. Shipley M, Berry H, Broster G, et al. Controlled trial of homeopathic treatment of osteoarthritis. Lancet 1983; i:97-8.
17.- Labrecque M, Audet D, Latulippe LG, Drouin J. Homeopathic treatment of plantar warts. Can Med Assoc J. 1992; 146: 1749-53.
18.- Kleijnen J, Knipchild P, ter Riet G. Clinical trials of homeopathy. Brit Med J, 1991; 302: 316-23.
19.- Jacobs J, Crothers D. Who sees homeopaths? Br Hom J. 1991; 80:57-8.
20.- Dempsey T, Swayne J. Thinking what we are doing. Br Hom J. 1990; 79: 82-99.
21.- Jacobs J, Crothers D, Patient characteristics, conditions and visit data in a homeopathic family practice. Br Hom J. 1991; 80: 55-6.
22.- Fisher P, Van Haselen R. Standards for data collection in homeopathy. Br Hom J. 1992; 81: 120-26.

Autora: Dra. Jennifer Jacobs MD, Master in Public Health. Profesor asistente clínico en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Washington.
Presentado en el 150 aniversario del A.I.H. (American Institute of Homeopathy), Nueva York, 1994.
Publicado en el Journal of the American Institute of Homeopathy, 1994, Vol, 87, No.3.
Fuente: http://homeopatiaacademica.webs.com/marcoteorico.htm