La posología de Hahnemann

Hahnemann pasa por dos etapas en su manejo de la terapéutica: la primera se centra en Alemania y la segunda en Paris. Los principales cambios en la estrategia terapéutica están destinados a acelarar la curación y se refieren a:

1) La repetición de las medicinas aún durante la mejoría hasta alcanzar la curación total.

2) La repetición frecuente de las mismas, auún en las enfermedades crónicas.

3) El cambio regular del medicamento y de dinamización como norma durante el tratamiento y parte del mismo.

4) El reconocimiento de que las altas dinamizaciones -incluso hasta la 300c como lo menciona en la 5ª. edición del Órganon- son útiles en enfermedades agudas y crónicas.

5) El cambio en la potencia es usualmente ascendente pasando de una dinamización a la siguiente.

Los cambios de medicamento o dinamizacion los determina la evolución de la enfermedad y se imponenn cuando sus síntomas regresan, si se agravan, se modifican o se estancan. La misma medicación se mantiene sólo mientras mejora el caso. En las siguientes citas de Hahnemann podemos apreciar los momentos decisivos en que se fija cada nueva norma de posología.

1) Repetir aún durante la mejoría, hasta la curación final.
Primeramente debemos tener claro que para Hahnemann las medicinas agotan su efecto con menor o mayor rapidez según la cronicidad o lo agudo del caso. La experiencia clínica de cualquier homeópata confirma este descubrimiento. En la cuarta edición el párrafo 241 lo expresa de la siguiente manera:

241. No conocemos con certeza los límites precisos de la duración del efecto en el organismo de ninguna medicina aun tomada en grandes dosis, menos en las dosis pequeñas de la homeopatía en enfermedades tan distintas y en pacientes con constituciones tan diversas. Desde lo más agudo hasta lo mas crónico, siendo que la duración del efecto de una dosis de medicina homeopática se conforma a la duración de la acción de la enfermedad en cada caso, por lo tanto en los casos mas agudos se agota en unas cuantas horas, mientras que la misma dosis necesitará de varias semanas para completar su acción en los casos mas crónicos. Organon 4ª ed. Traducción por Dudgeon.
El descubrimiento de arriba es el fundamento para la serie de consideraciones de la siguiente posología hahnemanniana. La historia nos dice que durante las primeras cuatro ediciones del Organon se prohibe repetir la medicación si ya se instauró una mejoría, asimismo aconseja esperar a agotar el efecto de la dosis de la medicina, así pasen 40, 60 o más días. Sólo cuando la mejoría cesa, se recomienda medicar nuevamente el caso. En palabras de Hahenmann:
242. Mientras la mejoría progresiva se mantenga con la medicina que se administró, se prohíbe repetir cualquier dosis de la medicina. Organon 4ª ed. Trad. por Dudgeon.
Es en la 5ª edición cuando acepta que dicho método resulta en la mayoría de los casos demasiado lento. Hahnemann dice al respecto:
246. Sucede algunas veces, cuando la dosis del medicamento homeopático es muy pequeña, que si nada turba la acción de este remedio, continúa lentamente el alivio del enfermo y llena en cuarenta, cincuenta o cien días todo el bien que se puede esperar de él en la circunstancia en que se emplea. Pero por una parte este caso es muy raro, y por otra, importa mucho al médico como al enfermo que este largo periodo se reduzca a la mitad, a una cuarta parte o aun mas si se puede, a fin de obtener una curación mucho más pronta. Observaciones hechas recientemente y repetidas un gran número de veces, nos han demostrado que se puede llegar a este resultado con tres condiciones: primero, que la elección del medicamento haya sido perfectamente homeopática; en segundo lugar, dar la dosis mas pequeña, la menos susceptible de desordenar la fuerza vital, conservando bastante energía para modificarla convenientemente; tercero, que esta pequeña pero poderosa dosis del medicamento se repita a intervalos adecuados que la experiencia enseña conviene mejor para acelerar cuanto sea posible la curación, sin que la fuerza vital, que debe exponerse a la influencia de una enfermedad medicinal similar, pueda orillarse a producir reacciones contrarias al objetivo que se quiere conseguir. Organon de la Medicina 5ª ed. Tad. de Higinio Pérez.
Vemos que el antiguo consejo de “dar la dosis y esperar” ya no es una regla, sino una excepción, que sus ventajas son mínimas, raras y ocasionales. Constatamos que para Hahnemann trabajar bajo esa recomendación es someter al paciente a una curación demasiado lenta e importa más acelerar el reflejo terapéutico. Después sostiene el mismo criterio para la escala cincuentamilesimal, en la 6ª edición del Organon, en donde escribe:
246. En la mayoría de las enfermedades crónicas una dosis única de un remedio homeopático seleccionado adecuadamente cumplirá a veces una mejoría progresiva aunque lenta, proporcionando la ayuda que tal remedio en tal caso puede cumplir naturalmente durante un periodo de 40, 50, 60 o 100 días. Ahora bien, esto rara vez sucede, y resulta de la mayor importancia tanto al medico como al paciente disminuir ese periodo a la mitad, a un cuarto y más aun, para obtener una curación mucho más rápida...La misma medicina que fue seleccionada cuidadosamente puede ahora darse diariamente y durante meses, si fuere necesario: una vez que el grado inferior de potencia haya sido usado durante una o dos semanas en el tratamiento de la enfermedad crónica, del mismo modo se avanzará hacia graduaciones superiores comenzando con el uso de los grados inferiores de acuerdo al nuevo método de dinamización (escala cincuentamilesimal, método plus en agua GGB) que aquí se enseña. Organón 6ª ed. Trad. de Künzli.
Vemos arriba que Hahnemann propone para ambas escalas el nuevo método de mantener la medicación durante todo el proceso del tratamiento incluyendo las fases de mejoría.

2) Repetir con frecuencia la medicina aún en la enfermedad crónica.
La frecuencia de la dosis se define mejor después. Para la escala centesimal (5ª edición) Hahnemann propone lo siguiente:
247. Bajo estas condiciones, las dosis de un remedio perfectamente homeopático pueden ser repetidas con éxito manifiesto, y a veces increíble, a distancias de catorce, diez, ocho y siete días. Cuando se requiere mayor rapidez, en aquellos cuadros crónicos tan intensos que parecen agudos, las dosis se deben aproximar aún más, pero en las enfermedades agudas los intervalos pueden reducirse a veinticuatro, doce, ocho y cuatro horas. En los casos más agudos los intervalos pueden reducirse a cada hora y asi hasta cada cinco minutos. Siempre la rapidez será mayor o menor dependiendo del curso de la enfermedad y de la acción del medicamento que se emplea...Hay casos como el cólera incipiente, de evolución rápida y fatal, que deben tomar Camphora cada cinco minutos, para conseguir una mejoría rápida y eficaz.. En otras formas más desarrolladas de cólera recibirán Cuprum, Veratrum, Phosphorus cada 2 o 3 horas. Organon 5ª ed. Traducción de Dudgeon.
No obstante el notable cambio de estrategia, con el tiempo Hahnemann fue acortando aún más la frecuencia de las tomas en la enfermedad crónica, y para 1837 recomienda dosificar como sigue en la escala centesimal:
En enfermedades crónicas encuentro que lo mejor es dar una dosis (por ejemplo una cucharada sopera) del medicamento adecuado en solución al menos cada dos días como mínimo y con mayor frecuencia a razón de una cucharada por día. Las Enfermedades Crónicas.
3) El cambio regular de medicamento y de dinamización es la norma durante el tratamiento y parte del mismo.
Para Hahneman cambiar de medicamentos no significa estar errando, es parte de la estrategia del tratamiento. Pero es tal su convicción en la necesidad de dosificar con frecuencia, que en el siguiente párrafo de la 5ª edición, insiste como sigue:
248. La dosis de un mismo medicamento puede repetirse varias veces según las circunstancias, pero solo hasta alcanzar la curación, o si el mismo medicamento deja de ser útil y lo que queda de la enfermedad -ya con un grupo distinto de síntomas- demanda un medicamento homeopático diferente”. Organon 5ª ed. Traducción de Dudgeon.
249. Todo medicamento para una enfermedad que durante su acción produce síntomas nuevos y problemáticos, no inherentes al caso, no efectuará una mejoría real ni será homeopático. En semejante caso, si los síntomas adversos no son violentos, un medicamento adecuado deberá escogerse de inmediato que sustituya al inapropiado”. ibid
Aquí Hahnemann no especifica en base a cuáles síntomas se deber escoger el medicamento durante tal agravación. Pero en el siguiente párrafo 250 hace la aclaración:
250. Cuando el médico observa que pasan seis, ocho o doce horas y no mejora el caso urgente, comprende su mala elección ante la agravación gradual del paciente. No sólo le está permitido sino que debe remediar su error eligiendo y administrando otra medicina homeopática que sea no sólo más adecuada, sino la más apropiada posible al estado de enfermedad existente”.
Las estrategias ante la agravación oscilan entre la espera con placebo, el antídoto y la elección de un medicamento que corresponda a los síntomas de dicha agravación.

4) El reconocimiento de que las altas dinamizaciones (incluso hasta la 300c en la 5ª edición del Organón) son útiles en enfermedades agudas y crónicas.
Hahnemann inicialmente recomienda detenerse en la 30c como dinamización alta universal. Sin embargo, para 1833 iniciará un proceso de aceptación de las altas dinamizaciones que se mantendrá durante diez años, siendo célebre su manejo sistemático de la escala completa hasta la 200c. En el párrafo 287 de su quinta edición nos dice respecto de la escala centesimal:
287. "Cuanto más alta la dilución homeopática tanto más rápida y penetrante parece la acción medicinal que la preparación ejerce en el sujeto. Esto aunque se alcance la 60c, 150c, 300c o más altas, sólo la duración de la acción es la que en este caso parece disminuir".
Siendo que “rápida y penetrante” es la meta de la curación homeopática, entonces Hahnemann nos lleva a suponer que toda enfermedad debe tratarse con estas altas dinamizaciones, sean casos crónicos o agudos. Solamente la frecuencia de la dosificación es la que varía según la intensidad del sufrimiento.

5) El cambio en la potencia es ascendente pasando de una dinamización a la siguiente.
La historiadora Rima Handley descubre que Hahnemann emplea la escala centesimal completa y nos comenta el siguiente caso típico: “A pesar de la triunfal invención de la escala cincuentamilesimal, Hahnemann mismo no la usaba en muchos medicamentos. Sólo he observado su empleo en Sulphur, Calc, Graphites, Silica, Lycop, Natrum mur, Nux vom, Phosph, Hepar, Belladonna, Bryonia y Opium. En general parece haber reservado su uso a aquellos remedios que repetía con frecuencia.”

A partir de 1838 comienza a emplear un rango más alto de la potencia centesimal además del rango empleado antes. Ahora comienza el uso de la centesimal hasta la 200c”.
La dermatitis de M. Collman es ejemplar. “Primero prescribe Sulphur 30c una cucharadita en agua y alcohol. No mejora y Hahnemann emplea Sulphur 100c una cucharadita cada mañana, mejorando el caso. La siguiente toma fue Sulphur 95c, después 90c, luego 85c. Hahnemann de pronto prescribe Sulphur 158c y asciende a la 159c, 160c, 165c, 167c, hasta mayo de 1839 en que, ante la notable mejoría decide saltar hasta la 181c. M. Collman sigue mejorando...La norma en Hahnemann fue emplear las altas dinamizaciones centesimales en una escala ascendente”

Cada medicamento tiene un periodo de acción lentísimo si se deja actuar sin repetir. Aunque pueda ser benéfico en algún momento a lo largo de 60 ó 100 días, se puede acelerar esta efectividad, agotar total y rápidamente su efecto curativo, siendo óptimo en el espacio de una semana o menos. Para lograrlo hay que pasar a otra dinamización o medicamento y acelerar así la curación.

Otras frases de Hahnemann relativas al tema de la posología.
"La mejoría lenta y progresiva a raíz de una dosis mínima homeopática a veces se consigue en cuarenta, cincuenta, o cien días. Pero es raro que suceda y resulta muy importante para el médico y el paciente queeste periodo disminuya a la mitad, a un cuarto o aun menos, para alcanzar una curación mucho más rápida. Esto puede lograrse -como las recientes y repetidas observaciones nos han mostrado- si el medicamento indicado en dosis mínima se repite a intervalos adecuados que aceleren la curación al máximo”.

"Una dosis única seleccionada adecuadamente cumplirá a veces una mejoría progresiva aun cuando fuere lenta y en 40,50, 60 o 100 días...Sin embargo es de la mayor importancia disminuir ese periodo a la mitad, a un cuarto y más aun, de modo que sea posible curar mucho más rápidamente."

"Esto podrá lograrse bajo las siguientes condiciones, tal como lo he deducido de observaciones recientes: si la medicina es perfectamente homeopática y se administra a intervalos definidos a fin de lograr una curación más rápida...la misma medicina puede ahora darse diariamente y durante meses. Una vez que el grado inferior de potencia haya sido usado durante una o dos semanas en el tratamiento de la enfermedad crónica, se avanzara hacia graduaciones superiores."

"Cuando se requiere rapidez, como en las agudizaciones de una enfermedad crónica, los intervalos son cortos; en enfermedades agudas los intervalos son más cortos –cada 24, 12, 8, 4; en casos más agudos cada hora o con una frecuencia mayor hasta cada 5 minutos, en proporción al curso más o menos rápido de la enfermedad, de la acción de la medicina y mientras ofrezca un beneficio ininterrumpido... de modo que en casos como el cólera incipiente, la enfermedad más rápidamente letal que conocemos, una o dos gotas de una solución de Camphora debe darse ada cinco minutos, para lograr una curación rápida y certera. En cólera avanzado, las tomas de Cuprum, Veratrum, Phosphorus, etc a la 30c con frecuencia requieren darse cada dos o tres horas, asimismo Arsenicum, Carbo veg, etc a intervalos igualmente cortos."

"La dosis de medicina que continúe siendo útil y que no produzca nuevos síntomas perturbadores debe ser continuada pero en ascenso gradual en tanto el paciente experimente una mejoría general, debe darse cada seis horas, cada cuatro o cada dos horas en enfermedades agudas o muy agudas, y cuando el riesgo apremie cada hora o cada media hora. Cuando se trate de enfermedades crónicas he llegado a la conclusión de que lo mejor es dar una dosis del medicamento adecuado en solución cada dos días como mínimo, y con mayor frecuencia a razón de una cucharada por día..."

Bibliografía
1.- Hahnemann S. Organon of Medicine. Trad. de Künzli y Naudé. JP Tarcher INC. Los Angeles. 1982
2.- Hahnemann S. Organon del Arte de Curar...Trad. de Higinio G. Pérez. Editor F. Olmedo. México. 1981
3.- Hahnemann S. Organon of Medicine. Trad. de RE Dudgeon. B. Jain Publishers. New Delhi. 1961
4.- Hahnemann S. Las Enfermedades Crónicas. Ed. Porrúa. México. 1996
5.- Hahnemann S. The Chronic Diseases. Trad. de Tafel. Jain Publishing Co. New Delhi. 1970
6.- Handley R. In Search of the Later Hahnemann. Beaconsfield Publishers. Beaconsfield. 1997
 
Autor: Dr. Germán Guajardo Bernal. Mexico.
Publicado en su web Homeopatía Académica.
Fuente: http://homeopatiaacademica.webs.com/clinicaterapeutica.htm