REVISIÓN TRABAJOS SOBRE SÍFILIS

La “enfermedad ulcerosa genital” incluye el herpes genital, la sífilis y el chancroide. El herpes genital es la más común en los países industrializados (Europa occidental y Norteamérica) y el chancroide en los países en desarrollo. 1\4 – 1\2 de los pacientes con úlceras genitales no llegan a poderse diagnosticar a pesar de las pruebas diagnósticas, posiblemente por falsos negativos. 42,5% de presentaciones inusuales de la sífilis primaria (prurito en la lesión cutánea) Presentaciones inusuales en la sífilis secundaria (prurito) Presentaciones atípicas e infecciones mixtas frecuentes dificultan el diagnóstico clínico. Las lesiones primarias atípicas son comunes. D.D. clínico del chancro: -el herpes genital primario y el chancroide producen úlceras indoloras, no induradas, múltiples, que suelen ir acompañadas de adenopatías regionales. La sífilis latente (asintomática con serología positiva) en un 70% de pacientes sin tratamiento nunca desarrolla una sífilis tardía clínicamente evidente, pero se duda de su curación espontánea. Superposición considerable en la presentación clínica de las tres enfermedades (ulcerosas genitales). El complejo clínico clásico atribuido a la sífilis primaria (úlceras indoloras, induradas, de base limpia) sólo sensible en el 31% pero específico en el 98%. La presentación clásica de la úlcera chancroide (una úlcera profunda, socavada y purulenta) sólo sensible en el 34% pero específica en el 94%. La descripción clásica de las úlceras del herpes genital (úlceras múltiples, superficiales y sensibles) sólo sensible en el 35% pero específica en el 94%. El diagnóstico clínico de la enfermedad ulcerosa genital sólo puede hacerse con una certeza razonable en una minoría de pacientes. El chancro sifilítico puede ser doloroso, y no indurado; además los libros de texto en ocasiones dan descripciones engañosas del trastorno. Dos o más lesiones fueron observadas en el 47% de los pacientes, el 7,8% tenían úlceras no induradas, y los bordes de las úlceras eran irregulares y ligeramente socavados en el 7,8%, lesiones sugestivas de chancroide. Sólo el 42,7% presentaron chancros únicos indurados con linfadenopatía regional. Se sugiere que el chancro “clásico” puede ser la lesión “atípica”. Conclusiones La Enfermedad Ulcerosa Genital (Úlceras genitales) La “enfermedad ulcerosa genital” incluye cinco enfermedades de transmisión sexual principales, de las cuales el herpes genital es la más común en los países desarrollados y el chancroide en los países en desarrollo. El diagnóstico clínico de la enfermedad ulcerosa genital se hace muy difícil debido a las diferentes formas clínicas de presentación, a la frecuencia de lesiones primarias atípicas y de infecciones mixtas, y a la gran superposición en la presentación clínica de las tres grandes enfermedades (herpes genital, sífilis, chancroide). El chancro sifilítico puede ser múltiple, doloroso, no indurado, y con bordes socavados, descripción diametralmente opuesta a la clásica, por lo que algunos autores consideran incluso que el “clásico” chancro único, indoloro, indurado con linfadenopatía regional, puede ser la lesión atípica. Además los libros de texto en ocasiones dan descripciones engañosas del trastorno. Incluso las pruebas diagnósticas más específicas, posiblemente por los falsos negativos, no ayudan a llegar al diagnóstico entre la 1\4 parte y la 1\2 de los pacientes con úlceras genitales. Hipótesis Dada la dificultad para el diagnóstico clínico de las úlceras genitales, es obvio que ni Hahnemann ni sus contemporáneos tenían medios (que tampoco existen ahora) para diferenciar entre las distintas enfermedades ulcerosas genitales, de ahí el conocido error de Hahnemann de confundir la evolución del chancro sifilítico con el chancroide. Con la perspectiva actual propongo una relectura de la exposición de Hahnemann en relación a la sífilis pero considerándola no como la enfermedad específica, producida por el Treponema pallidum, sino como la “enfermedad ulcerosa genital”, que engloba pues varias enfermedades de transmisión sexual que producen lesiones ulceradas similares en los genitales. Bajo esta perspectiva podría considerarse el miasma sifilítico como el miasma de la enfermedad ulcerosa genital, englobando varias enfermedades venéreas relacionadas con microorganismos distintos.