LA MEMORIA DEL AGUA, LA PROMESA DE LA HOMEOPATIA

La homeopatía es una disciplina importante de la medicina por tres razones: Primera, los medicamentos homeopáticos se utilizan ampliamente tanto en Europa como en la India, siendo muy populares en Estados Unidos, por la trascendencia social de su efectividad. Segunda, por ser un tratamiento farmacológico comprobable en ensayos clínicos controlados y aleatorizados, tanto en animales como en humanos, la homeopatía se presta de manera inusual a una evaluación objetiva (muchas terapias no se prestan a la investigación doble ciego). Tercera, si al fin se confirma la efectividad de los medicamentos homeopáticos, las implicaciones para la investigación médica y veterinaria son de la mayor relevancia. Podemos imaginar Premios Nobel otorgados a la investigación creativa y precisa en homeopatía. Resumiendo, la homeopatía como tema de investigación es importante social y científicamente, bienvenido sea todo esfuerzo por desenredar la compleja y contradictoria madeja de su práctica clínica.

La homeopatía es una disciplina de la medicina, fundada por el médico alemán Samuel Hahnemann (1755-1843). Se define como un sistema clínico-farmacéutico que emplea diluciones agitadas de extractos de plantas, minerales y animales. Su premisa básica es que se puede curar al enfermo con una sustancia capaz de causar un síndrome similar en personas sanas. Resulta pues central en la investigación clínica homeopática el estudio de estas sustancias en personas sanas para determinar los síntomas que generan. El principio fundamental del similia similibus curentur -lo semejante cura a lo semejante- que restaura el orden en un sistema energético desordenado. La homeopatía pretende estimular una respuesta curativa en el organismo.

Pero la homeopatía trasciende la premisa "lo semejante cura lo semejante", cuando precisa que para el tratamiento efectivo de la enfermedad se debe determinar la forma en que el paciente expresa su enfermedad. La homeopatía es consecuente con la famosa máxima médica que dice "es menos importante saber que enfermedad tiene el paciente, que saber qué paciente tiene la enfermedad". En consecuencia, los médicos homeópatas toman historias clínicas exquisitamente detalladas para elegir el medicamento apropiado. De modo que tres pacientes con la misma enfermedad con frecuencia reciben tratamientos distintos.

La aseveración homeopática que más incredulidad genera en la comunidad académica es su insistencia en que los medicamentos siguen activos si se diluye y agitan. Este proceso puede suele ser tan alto que desafíe al análisis químico pues no se detecta molécula alguna de la sustancia activa original. El límite de la dilución molecular lo establece el número de Avogadro publicado inicialmente como una hipótesis en 1811 y confirmada experimentalmente por Millikan en 1909: establece que un mol (una medida química) de cualquier sustancia contiene 6.02254 x 1023 unidades atómicas o moleculares. En consecuencia, un simple cálculo muestra que una dilución más allá de 10(-24) (24D o 12c en términos homeopáticos) no tiene una sola molécula o átomo del compuesto original. De aquí se pasó a ridiculizar el uso de medicamentos homeopáticos y a considerar que los homeópatas pertenecían a una secta esotérica. Opinión que persiste en nuestros días.

Hahnemann fue profeta en su propia época. A su muerte en 1843 la homeopatía, a pesar de la gran oposición de otros médicos y farmacéuticos, se conocía en la mayor parte de Europa, Estados Unidos y Rusia, y pronto llegaría a Latinoamérica. Se practicó ampliamente en el siglo XIX en Estados Unidos y se le reconoce el mérito de reducir en dos tercios la mortalidad de fiebre amarilla durante la epidemia de 1878, con cifras similares para el cólera epidémico de 1854 en Londres.

En Gran Bretaña, las visitas al homeópata aumentaron en un 29% anual. 45% de los médicos británicos refieren pacientes al homeópata. 40% de los médicos holandeses emplean homeopatía. La homeopatía se prescribe ampliamente en Alemania y Francia. Siendo aun más popular en la India, Pakistán y Sri Lanka, en parte debido al bajo costo de sus tratamientos. La Madre Teresa (Calcuta) la introdujo en sus misiones en 1950. Es profesional en Francia, Brasil y México.

La homeopatía ha puesto a prueba la credulidad convencional en muchas formas. ¿Es creíble que el mejor tratamiento para muchas enfermedades sea una cantidad tan pequeña de algo que causa síntomas similares en personas sanas? ¿Será cierto que el efecto aumente en diluciones agitadas que no dejan molécula o átomo de la sustancia original? ¿No estaremos ante un caso más de ingenuidad humana y efecto placebo?

En un articulo los investigadores holandeses (Kleijnen et al 1991) revisaron 107 ensayos clínicos homeopáticos, publicando sus hallazgos en Lancet. En base a un criterio riguroso, 22 de los 107 estudios resultaron de buena calidad, 15 de los cuales fueron significativos a favor de la homeopatía vs placebo. Asimismo de los 105 ensayos con resultados interpretables, 81 fueron positivos a favor de la homeopatía. Los autores concluyen: "La evidencia del análisis resulta probablemente suficiente para recomendar la homeopatía como un tratamiento regular en ciertas condiciones".

Se reporta la eficacia de la homeopatía en las siguientes enfermedades: artritis reumatoide (82 % de los pacientes presentaron mejoría sintomática vs placebo), rinitis alérgica (menos síntomas en pacientes tratados y emplearon la mitad de antihistamínicos que el grupo control), migraña, dolor neurálgico después de la extracción dental (76 % mejora vs 40% del placebo), en tobillo torcido con dolor, duración del parto (5.1 vs 8.5 hrs), reducción en la incidencia de flebitis durante transfusión venosa prolongada, reducción del tiempo de tránsito intestinal postoperatorio, diarrea aguda en país subdesarrollado (de las principales causas de mortalidad infantil), tos seca (disminuye o cesa en 20 de 30 casos contra 8 de 30 en el control).

Aún más intrigantes resultan los estudios con animales y de laboratorio, pues invalidan la idea del efecto placebo en homeopatía (argumento inoperante frente a los ensayos clínicos controlados mencionados arriba). Los experimentos en toxicología son relevantes por su importancia potencial en salud pública. En ciertos estudios la dinamización homeopática de arsénico y bismuto incrementa la excreción urinaria de estos metales en ratas previamente intoxicadas con ellos. En otros experimentos el tetracloruro de carbono dinamizado protege contra la hepatitis toxica en ratas intoxicadas con tetracloruro de carbono en concentración; disminuyó la mortalidad en ratas envenenadas por el hongo Amanita faloides que reciben el hongo dinamizado; también el mercurio dinamizado fue antídoto en lesiones del hígado en ratas expuestas a dicho metal. Asimismo, en ratas que desarrollan tumores hepáticos al ser expuestas a 2 acetilamino- fluorina y fenobarbital, el tratamiento previo con estos agentes pero dinamizados y en el agua de beber determinó una reducción significativa y retraso en los tumores hepáticos. Sea como sea son estudios de toxicología con profundas implicaciones en salud pública si se verifican y se confirman después en humanos, pues el problema de los contaminantes orgánicos es una de las amenazas mas serias a la salud global que enfrenta la humanidad.

Igualmente tóxica es la exposición a los rayos X, tanto terapéutica como accidentalmente. Resulta interesante para el paciente y el investigador que el veneno de abeja dinamizado tiene un efecto protector y curativo hasta en un 50% del eritema inducido por rayos X en conejos de guinea albinos. El veneno de abeja es ampliamente usado en homeopatía en edema, eritema y prurito. Asimismo investigadores en la India observaron que ratones con dosis homeopáticas de Ginseng y Ruta graveolens antes y después de los rayos X, sufren significativamente menos daño que los ratones control. También interesante para el paciente canceroso es un estudio en donde el tratamiento de cultivos celulares del riñón con dosis homeopáticas de cadmio y cisplatino logro protegerlos contra dosis medianas a altas de estos compuestos químicos.

Otros estudios cubren un abanico amplio de hallazgos. La Silicea homeopática se emplea en escaras, úlceras y abscesos en humanos. Investigadores israelíes observaron que Silicea a dosis homeopáticas acelera la curación de heridas en animales, comparada con cloruro de sodio como control.Otros investigadores muestran que hormonas tímicas endógenas e interferón en dosis homeopáticas estimulan el sistema inmune de ratones.

Asimismo, un equipo de investigación norteamericano reporta que ratones infectados con Francisella tularensis y tratados con dinamizaciones homeopáticas muy altas de tejidos infectados con ese agente, sobrevivieron significativamente mas tiempo y disminuyeron su mortalidad total. Los autores agregan.

En Europa la homeopatía se usa ampliamente en medicina veterinaria. La investigación descubrió que el tratamiento homeopático puede reducir complicaciones postparto en bovinos y previenen o curan infecciones en cerdas y diarrea en lechones. No son efectos triviales para un veterinario que atiende usualmente estas enfermedades.

La homeopatía pudiera situarse como un paradigma biofísico en medicina. Las moléculas no son los únicos factores decisivos, la energía e información de naturaleza electromagnética, empleados hasta ahora para fines diagnósticos pudieran jugar un papel importante. Ante medicamentos a dinamización más alta sin átomos o moléculas del soluto original se lanza la fascinante dimensión de lo que en homeopatía se conoce como "la memoria del agua". Para aceptar que un medicamento tan diluido y agitado actúa por un mecanismo biofísico, se deben responder dos preguntas básicas: a) ¿Puede un solvente como el agua, o agua con varios porcentajes de etanol, incorporar y mantener alguna forma de orden u organización que actúe como vehículo para transmitir información en ausencia del soluto original? En otras palabras: ¿existe la famosa "memoria del agua", y, de ser así, cómo se puede explicar? b) Admitiendo que el orden y la información puede incorporarse y mantenerse en soluciones altamente diluidas, ¿cómo pueden interactuar con el fenómeno biológico? En otras palabras ¿cómo interpreta y asume el agua estas propiedades del medicamento homeopático y las emplea en un sentido regulador?

Debe quedar claro que solo con respuestas convincentes podremos hacer un planteamiento serio en torno a las bases científicas de la homeopatía. Esto nos conduce a las aun misteriosas propiedades del agua y al modelo descriptivo de la "superradiancia" en física del agua, desarrollado en el Instituto de Física Nuclear de Milan. El modelo sugiere que ciertos campos electromagnéticos pudieran crear configuraciones moleculares de agua (dipolos eléctricos) "en donde la mayoría de las moléculas se mueven coherentemente, manteniéndose en fase por el campo mismo". La física cuántica moderna no descarta que el agua posea propiedades antes desconocidas y de algún modo compatibles con las observaciones empíricas de la homeopatía. Aquellos que acusan a los homeópatas de inconsistencia científica debieran familiarizarse con los avances de la física del agua en fase líquida.

Supongamos que se demuestra que los campos electromagnéticos juegan un papel en la creación de un orden coherente en las altas dinamizaciones ?cómo pudieran estos campos de baja energía y baja frecuencia afectar al cuerpo humano? Los autores discuten así la sensibilidad extrema de ciertos organismos animales a determinados campos, y ciertos experimentos notables que confirman la proposición de la memoria del agua. Destaca una serie de experimentos que prueban los efectos biológicos de dosis homeopáticas: En estos estudios, dos laboratorios austriacos (Graz) y un laboratorio holandés (Utrecht) encuentran que diluciones extremas (30c) de tiroxina (T4) inhiben (p<0.01) la metamorfosis de renacuajos, y la tendencia espontánea de ranas jovenes de dejar el agua. Debe notarse que la tiroxina en dosis ponderables (bajas) acelera la metamorfosis. Las pruebas se condujeron durante docenas de experimentos comparando diluciones agitadas de tiroxina a la par con diluciones de solvente (agua). La calidad de estos experimentos emana del hecho de que las soluciones usadas para las pruebas fueron codificadas por un investigador independiente y los códigos se rompieron solo al final de los experimentos, de esta forma constituyen un procedimiento a ciego, es rara vez usado en la investigación convencional en animales.

Es decir, si estas observaciones se confirman y se consolidan al crecer la evidencia experimental, pudieran indicar que: a) Información de naturaleza no molecular permanece impresa en el agua durante el proceso de dilución y dinamización; b) En condiciones experimentales adecuadas, esta información pudiera desencadenar un efecto relacionado (por similitud o antagonismo) con el efecto de la preparación inicial a partir de la cual se elaboro la dilución.

No pretendo comentar ciertos ataques ruidosos a la homeopatía, ampliamente discutidos en otras partes, sino explorar en un tono modesto el potencial clínico y de investigación que ofrece esta importante disciplina.


Reseña del libro de Paolo Bellavite y Andrea Signorini, Homeopathy, a frontier in medical science
Autor: Michael Lerner. Presidente de la Commonwealth, un instituto de investigación en la salud y medio ambiente en Bolinas, California. Autor de Choices in healing; Integrating the Best of Conventional and Complementary approaches to Cancer. Cambridge, MA: MIT Press. 1994.
Traductor: Dr. Germán Guajardo Bernal