PARA PROSPERAR, PRIMERO HAY QUE TENER SALUD

PROYECTO SOLIDARIO PARA FORMAR PROMOTORES DE SALUD EN PRIMEROS AUXILIOS, MEDICINA NATURAL Y HOMEOPATIA EN SOMOTILLO (NICARAGUA) De poco sirven grandes inversiones en desarrollo y cooperación si no conseguimos que nuestros vecinos del Tercer Mundo tengan salud y puedan ser autosuficientes. Con este objetivo pusimos en marcha en el verano de 2003 el proyecto de formación de Promotores de Salud en Primeros Auxilios, Medicina Natural y Homeopatía en la localidad nicaragüense de Somotillo, en un proyecto que cuenta con la colaboración de la Asociación de Amistad con el pueblo de Somotillo, que tiene su sede en Granollers (Barcelona), y el trabajo desinteresado de todos los socios, aportaciones anónimas, donaciones y dedicación altruista de tiempo de otros voluntarios. Sin abandonar nuestros principios filosóficos de potenciar los recursos humanos, materiales y naturales que tienen a su alcance los habitantes de los países menos desarrollados para que con su uso sean capaces de caminar hacia la autogestión y el desarrollo, nos fijamos en este municipio nicaragüense, de 30.000 habitantes, -17.000 de los cuales habitan en zonas rurales-, enclavado en la preciosa región de Chinandega, fronteriza con Honduras, al noroeste de Nicaragua.
¿Por qué en Somotillo? El proyecto nació a raíz de la experiencia adquirida precisamente en la zona de Somotillo durante el devastador huracán Mitch que diezmó esta población en 1998. El trabajo de la brigada médica que se desplazó entonces a la zona, formado por dos médicas de H.S.F., consistió en visitar las comunidades rurales, donde comprobaron la existencia de patologías básicas fácilmente tratables con medicina homeopática. Diagnosticaron infecciones de heridas, diarreas y parasitosis, que podían haberse evitado con simples medidas higiénicas y se encontraron con problemas de desnutrición infantil, una afección que afecta al 80 por ciento de los menores.
¿Qué podemos hacer? Enseguida pensamos en la figura del Promotor de salud, un personaje que surge en todos los países pobres que padecen la escasez de médicos y recursos para atender a toda la población, en especial a las comunidades rurales alejadas del casco urbano. El promotor de salud que propusimos y creamos está encargado de llevar un registro de los enfermos crónicos de su zona, les presta la atención médica que tiene a su alcance y le facilita el traslado al centro de salud para que sigua un tratamiento si así lo requiere. Además, organiza charlas informativas, en las que explica la importancia de la higiene personal, del espacio en el que habitan y la relevancia del uso de la letrina, todo ello con dibujos didácticos porque la mayoría de la población es analfabeta. También está encargado de hacer un seguimiento especial de los niños para poder valorar sus estados nutricionales y apoya y adoctrina a las madres en la importancia de una alimentación adecuada y variada. Igualmente hace controles de talla y peso y, en los casos muy graves de desnutrición, informa a las coordinadoras del proyecto para poner en marcha un plan de atención especial. Entre sus cometidos también figura el control de la evolución de las embarazadas y mantenerse en contacto con las comadronas disponibles en la zona. El problema de la dispersión Al plantearnos el proyecto pudimos comprobar que Somotillo es un pueblo de gran extensión, con más de 17.000 personas viviendo fuera de su casco urbano, en aldeas rurales repartidas en 32 comunidades ,algunas bastantes alejadas. Además, otra de las tristes realidades que pudimos certificar fue el elevado índice de prostitución infantil y, consecuentemente, de enfermos de Sida, posiblemente potenciado por su proximidad a la frontera hondureña. Para afrontar este problema de dispersión poblacional, optamos por los promotores de salud y enseñarles los primeros auxilios, puesto que en las comunidades rurales sufren frecuentes accidentes, cuyas heridas la mayoría de veces no son atendidas por ningún médico porque carecen de medios económicos para afrontar los gastos que puedan originarse. El poder limpiar una herida, contener una hemorragia, inmovilizar una fractura, tratar una quemadura o curar llagas son tareas que puede facilitar un promotor de salud preparado en la atención a los primeros auxilios. Pensamos, además, que la recuperación del uso de las plantas medicinales, sorprendentemente olvidado y tan necesario en un país donde no hay medicamentos, era fundamental, como también el conocimiento de la homeopatía, que trabaja con la totalidad del individuo, respetando su idiosincrasia. Además, la homeopatía es barata, fácil de preparar y utilizar, ligera de transportar y respeta el medio ambiente sin crear residuos tóxicos. Nos pusimos a trabajar Una vez hecho el diagnóstico de las necesidades de los habitantes de Somotillo, seleccionamos a los candidatos entre las 32 comunidades rurales, tratando de que en cada una de ellas hubiera al menos uno, que estuvieran dispuestos a formarse durante un periodo de 3 años y que se comprometieran tanto a ayudar como a transmitir el conocimiento recibido. Durante el 1º año, organizamos talleres un fin de semana al mes, a los que acudían los 40 promotores de salud seleccionados. Los profesores que han intervenido en el Proyecto son dos médicas de Nicaragua, una de ellas formada en Homeopatía por HSF entre los periodos 98-01, así como dos promotores de salud de El Salvador y 1 de Honduras, todos formados también en homeopatía. Las materias impartidas fueron el estudio del cuerpo humano, primeros auxilios, tanto con la utilización de medicina natural como con homeopatía, talleres de planificación familiar, embarazo, parto y post-parto. Los cursos acabaron en agosto de 2004 con la entrega de diplomas acreditativos de esta primera fase. Durante el 2º año, los cursos se han ido impartiendo fielmente los segundos fines de semana de cada mes. En algunos encuentros, los promotores han tenido que sortear dificultades ambientales para poder asistir a los seminarios, porque las intensas lluvias en algunas épocas del año dificultan la conducción de los autobuses, pero a pesar de ello, no se han suspendido ningún seminario, y la asistencia ha sido siempre multitudinaria.
La importancia de las plantas Durante estos dos años hicimos un profundo estudio de las plantas autóctonas y enseñamos a los promotores de salud a preparar tinturas madres, jabones, jarabes, cocciones, ungüentos, pomadas, fitoterapia y a cultivar huertos con plantas medicinales en las diferentes comunidades. También elaboramos un estudio profundo de las enfermedades más frecuentes (diarrea, desnutrición, malaria, etc) y redactamos protocolos sobre cómo abordarlas desde la medicina natural y homeopática. Al finalizar el segundo ciclo y coincidiendo con nuestra estancia en la zona profundizamos en el estudio de la homeopatía, impartimos seminarios en los que se explicaban algunos policrestos que fueron escenificados por los promotores para mejorar el aprendizaje. La facilidad que han demostrado siempre para entender la homeopatía y las ganas e interés que manifiestan en su práctica nos han animado a seguir con un tercer ciclo dedicado exclusivamente al estudio de la homeopatía. A lo largo de estos tres años, los promotores de salud, a través de Internet y con el asesoramiento de las coordinadoras, pueden consultar sus dudas con nosotras y trasladarnos sus preocupaciones o los casos clínicos que se les presentan en cada comunidad El proyecto, una realidad en el 2005 Tras tres años de trabajo y un agosto muy intenso trabajando en la zona, estamos orgullosas y satisfechas con la labor que hemos desarrollado y gratificante porque todos los promotores han mostrado un gran interés en aprender cada día más. Su grado de compromiso y entrega y el trabajo que están realizando en sus comunidades ha sido encomiable. Cada verano esperamos ansiosas para desplazarnos a Somotillo, donde repetimos seminarios que refuerzan los conocimientos recibidos por los promotores de salud, a los que ampliamos materias y les examinamos para que se hagan merecedores de un diploma acreditativo. Ellos reciben su diploma, y nosotras la satisfacción de que ahora ya tienen a alguien que sabe limpiar heridas, atajar hemorragias o simplemente instruir a esta maravillosa gente nicaragüense en la necesidad de mantener unas mínimas condiciones higiénicas. Nosotras les hemos enseñado a cuidarse y de ellos hemos aprendido a quererles. Responsables del proyecto: Dra. Mª Teresa Bravo García, Dra. Teresa Colom Gabarro, Dra. Esther Cuerda Aguado.
Homeópatas Sin Fronteras España.
Asociación de Amistad con el Pueblo de Somotillo.
Autora: Dra. Mª Teresa Bravo García, presidenta de Homeópatas Sin Fronteras España.
Trabajo publicado en Revista Homeopática, nº 55, noviembre 2005.
Ponencia presentada en el II Congreso Nacional de Homeopatía. Tenerife, 28 Abril a 1 Mayo de 2006.