Casos de Ambra grisea

Presentamos la traducción de 2 casos de Ambra grisea, uno de un homeópata clásico (W. J. Martin) y otro de un contemporáneo (Ph. Servais), los dos abordados con la metodología homeopática clásica.

Caso de tos persistente (de W. J. Martin)
El último verano me llamaron para atender a una joven, de unos dieciocho años. Era alta, esbelta, de hombros caídos, y de tórax hundido. Había cogido un resfriado al principio del invierno, y varios resfriados más a continuación. Su tos cada vez era peor, con voz ronca, pecho dolorido, poco apetito, fallándole las fuerzas, las reglas empezaban a escasear, pulso sobre 100, y fiebre vespertina. La tos era seca y dolorosa, peor por la noche; tórax doloroso a la percusión. Bryonia se dio durante un tiempo. La temperatura bajó un poco, sin otra mejoría. Phosphorus se prescribió después, pero no pude ver una mejoría como la que sería de esperar tras el remedio correcto. Fue ahora cuando mi atención se fijó en los violentos eructos que acompañaban a la tos, y de los cuales decía que eran tan angustiosos y agotadores como la tos. Eso era algo nuevo para mí. Lo busqué al llegar a casa y encontré que Ambra grisea es el remedio que tiene este síntoma. Al día siguiente al paciente se le dio Ambra grisea 12, un sobre (del medicamento en polvo) cada 3 días. A continuación la tos mejoró rápidamente. El remedio se mantuvo, y el caso mejoró progresivamente hasta la total curación. He visto casos esencialmente similares a éste, evolucionar y morir de tisis, y creo plenamente que Ambra salvó a esta joven de ese destino.

Caso de cánceres (de Ph. Servais)
Febrero de 1993. Roger, 67 años, es un personaje sagrado. Un mozo corpulento con una gran barba y los cabellos un poco largos. Vive en pleno campo en una vieja granja que ha reconstruido cuando, después de mayo del 68, decidió dejar París y el mundo y hacer una especie de retorno a la naturaleza (ganadería etc.)! La ruptura para él fue total porque estaba de adjunto de Geografía y en plena brillante carrera universitaria! Desde siempre se encuentra a disgusto en sociedad, la mínima reunión o la mínima cena son para él una verdadera prueba, desencadenando incluso quintas de tos memorables. Se retiró, pues, detrás de las paredes de su pequeño dominio y se blindó, en sentido literal, del mundo exterior: desde ese día, en efecto, desarrolló en la frente, las sienes, las orejas y la nuca, múltiples y extensas lesiones queratósicas, algunas basocelulares y otras espinocelulares.
Dos experiencias de excisión, seguidas de recidiva inmediata y empeoramiento, le hicieron comprender definitivamente que la medicina igual que el mundo estaba podrida y que en su vida no quería recurrir nunca más a la alopatía. Lee “Le Monde” cada mañana “después de haberse ocupado de sus bestias”, fuma dos paquetes de Gitanes al día y me explica que su arritmia cardiaca y su sofoco se agravan si disminuye su consumo!! A pesar de esta vida de libertad, sufre desde hace 25 años de angustias terribles sin motivo, sobre todo al caer la tarde. El simple hecho de conversar con alguien puede desencadenarlas, al igual que el recuerdo de su ansiedad. La única forma de calmarlas es dedicándose en cuerpo y alma a una actividad intensa, tipo cortar leña con el hacha (lo que, dice, también es la mejor solución para parar sus crisis de arritmia!)
Si viene a verme no es por todo esto, sino porque a continuación de una neumonía brutal que tuvo para la que se dignó seguir el tratamiento del médico general de la esquina y hacerse algunas radiografías y una fibroscopia, le descubrieron un carcinoma epidermoide de los lóbulos pulmonares medianos e inferiores derechos de unos 15 cm de diámetro! No está dispuesto a aceptar cualquier tratamiento, ni una operación, y viene a verme para que le ayude a morir dignamente en su casa! “Ha hecho el paseo de la vida y pide sencillamente no sufrir demasiado”. Su compañera, Lac caninum, que sigo de hace tiempo, parece que me tiene una confianza total!!

Mi repertorización será la siguiente:
- Timidez en compañía
- Ansiedad en el crepúsculo
- Ansiedad pensando en ella
- Ansiedad por la conversación y hablando de ella
- Tos en presencia de mucha gente.

Entre febrero de 1993 y julio de 1995, fecha de su muerte, recibió 23 veces el remedio en diluciones muy variadas. Sus angustias desaparecieron rápidamente, dos de sus tres espinocelulares se curaron, su cáncer no evolucionó más (conseguí que se hiciera dos radiografías), continuó ocupándose, felizmente, de su granja hasta el final y murió… de una parada cardiaca!