EL BEBÉ NATRUM CARBONICUM

PETICIÓN DE LA FAMILIA
Recién nacido. Al nacimiento este bebé es más o menos de corpulencia y peso normal, pero ya con una piel curiosamente seca desde que sale del primer baño. Si la madre no puede alimentarlo ella misma, la alimentación artificial resulta particularmente difícil, cualquiera que sea la leche usada. Tiene mucho malestar para aceptarla y le da diarrea: no la vomita, pero tampoco la digiere, lo que le hace llorar después de cada biberón.

Lactante: las dificultades alimenticias persisten durante toda la primera infancia, porque los problemas que causa la leche de vaca se encuentran también con otros alimentos.

Los problemas de la piel son frecuentes: sin enfermedades netamente etiquetadas, se le reprocha de tener una piel frágil, particularmente intolerantes a los jabones (incluso especiales, si contienen jabón). Es necesario hacerles el aseo con “leches de limpieza” o con detergentes suaves pero ácidos. (¡el carbonato de sosa es el principio activo de la mayor parte de las lejías!).

En el momento del aprendizaje de la marcha se inquietará de una incertidumbre del equilibrio por debilidad de tobillos que se tuercen en cuanto el suelo no es del todo liso, entrañando inevitablemente caídas y llantos.


ANAMNESIS
Familiar: se puede encontrar en los abuelos historias de dispepsias crónicas; personas que han consumido durante toda su vida: bicarbonato de sodio después de cada comida para poder digerir los alimentos más simples.

Se puede encontrar en ciertos de ellos patologías psiquiatritas, yendo de la simple depresión a la psicosis maniaco-depresiva.

Parental: la madre (o el padre si los caracteres hereditarios son dominantes de su lado), es generalmente una persona tímida, reservada, más bien triste; gustando poco de la sociedad, se refugia en la audición de música a la cual es muy sensible.

Siempre ha tenido y aún tiene, problemas digestivos sin que se haya podido decir si eran hepáticos o gástricos. Es el conjunto de las funciones digestivas las que están deficientes, cualquiera que sean los alimentos absorbidos. Le hace falta constantemente una asistencia medicamentosa para digerir la comida más simple: bicarbonato de sodio o cualquier otro remedio.

Personal: embarazo y parto han sido más o menos normales.

Las primeras dificultades datan del destete o en todo caso desde el momento en que ha sido necesario darle leche que nunca ha sido ni aceptada, ni tolerada, provocando diarrea sin vómitos.

Este ha sido un bebé frágil desde que ha comenzado a salir y a ponerse en contacto con otros niños: transpirando mucho cuando ha comenzado a caminar, no soportando el calor del verano, sobre todo el sol, temiendo también las corrientes de aire o el simple hecho de desvestirlo.


OBSERVACIÓN
Este bebé tiene una corpulencia más o menos normal. Ni caliente, ni frío, presenta solamente una tendencia particular a transpirar al menor esfuerzo, por todo el cuerpo, pero sobre todo por la frente.
Su cara está más a menudo pálida que colorada.
Tiene generalmente una piel rugosa, algunas placas de herpes en las mejillas o en la frente, el conjunto de sus tegumentos dan una impresión de sequedad y sobre todo no soporta ninguno de los jabones ordinarios.
El examen general puede mostrar toda clase de patologías infecciosas concernientes sobre todo a las mucosas de los ojos, nariz, de la boca (que está habitualmente seca), pero las características del medicamento se encuentran, como siempre, más en los síntomas generales que locales.

Signos generales: primero digestivos: es el bebé, que con Lac Defloratum tiene la aversión más marcada por la leche; no solamente no le gusta sino que además le da cólico y diarrea; lo que aún es peor es que tiene los mismos problemas con toda clase de alimentos: harinas, legumbres, frutas, materias grasas. Nada pasa fácilmente. Es necesario cambiar constantemente y variar los regimenes sin estar seguro nunca de que el bebé digiera fácilmente lo que se le de. Por otra parte a menudo está más constipado que diarreico desde que se ha podido suprimir la leche.
En general es un bebé intolerante al sol y el calor del verano. Se agita, llora y se encuentra inundado en sudor y no puede estar quieto. Esto es así desde que ha comenzado a dar los primeros pasos o a caminar y sin embargo tiene frío a menudo, en parte por el hecho de sus transpiraciones, por descubrirse y si tiene la menor corriente de aire. No es de los que desean más que estar fuera, que ser paseados, se contentan perfectamente de la seguridad y tranquilidad de su casa. Sienten y temen particularmente el tiempo tormentoso y las tormentas.

Psicológicamente: aparentemente apáticos, casi indiferentes a todo, en todo caso no violentos, son capaces de estar muy alegres en ciertos momentos y tristes en otros. Su principal característica es ser hipersensibles a la música: les gusta oírla y es lo que les calma mejor cuando lloran; igualmente son sensibles a ella al punto de ponerse a llorar, pero entonces son lágrimas de emoción…jamás de cólera.
Tienen fácilmente miedo de toda especie de cosas: un poco de los ruidos, pero sobre todo de las tormentas, y aún más de las personas que no conocen. Este tema tiene una característica importante: temen más a los hombres que a las mujeres. Sin intentar comprender la significación psicoanalítica de tal comportamiento, el simple hecho de su constatación puede ser ampliamente suficiente para confirma la indicación de este medicamento en un bebé si los otros síntomas concuerdan.


En conclusión
Este bebé Natrum carbonicum en el cual domina al parece el elemento sódico en relación al elemento carbónico, se distingue sin embargo mucho de su primo Natrum muriaticum:
▪Por sus problemas digestivos que son muy importantes.
▪Por su hipersensibilidad a la música.
▪Por la fragilidad particular de sus tobillos.
▪Por la intolerancia aún más marcada que tiene por el sol.
Si estas características no se encuentran suficientemente significadas en su propio comportamiento, es en uno de sus padres en los que se les puede encontrar

Autor: Dr. Robert Bourgarit.
Extracto del libro Therapéutique homéopathique du nouveau-né et du nourrisson.
Traducción: Dr. Jose Eugenio López García
Fuente: http://homeopatiaengranulos.blogspot.com/2010/10/el-bebe-natrum-carbonicum.html