Hura Brasiliensis desde la Materia Médica Pura y la Clínica

1) Antecedentes.

El primer contacto que tuve con este medicamento fue al asistir al curso que el Dr. Didier Grandgeorge impartió en Zaragoza en septiembre de 1998 organizado por la Sociedad Científica de homeopatía de Aragón.

A los pocos días estuvo en la consulta una paciente con un cuadro depresivo y, acordándome del seminario, le mandé Hura Brasiliensis. La mejoría importante que experimentó me llevó a profundizar en este medicamento capaz de ayudar a realizar los duelos más frecuentemente patológicos: los duelos por la muerte de los hijos.

Empecé traduciendo directamente la patogenesia.

La experimentación la realizó Benoît Mure en 1842 y se publicó en “Doctrine de l’Ecole de Rio de Janeiro et Pathogénésie Bresilienne” en 1849, en francés y consta de 870 síntomas dispuestos en sucesión cronológica y divididos por experimentador.

La traducción al inglés se encuentra en la Enciclopedia de Materia Médica Pura de Allen. También la encontramos en Clarke, Boericke y en los principales repertorios. Aparecen indicaciones clínicas en Farrington.

La secuencia cronológica de Mure presenta la ventaja de poder determinar claramente la aparición y el curso de las alteraciones. Los síntomas no aparecen cortados y sirve para que algunos síntomas se entiendan mejor. Por otro lado la Enciclopedia de Allen (dividida la patogenesia por capítulos) permite tener una idea más perfecta de la frecuencia y la naturaleza de las alteraciones. Lo ideal es la ordenación de las dos formas: iniciar la lectura cronológica de los síntomas seguido de la patogenesia por capítulos y segmentos corporales.

Benoît Mure dio una gota de la dilución 5 CH a 4 experimentadores (2 hombres y 2 mujeres). Evita repetir dosis que pueda llevar a confusión en la sucesión cronológica de los síntomas.

La 1ª y la 3ª persona fueron atendidos de lepra durante un viaje por Brasil. Tratados homeopáticamente desde el comienzo de la enfermedad parecen completamente curados al comenzar el proving, pero la intensidad de lo síntomas (que ponen en peligro la vida del primer experimentador) sugiere que la curación completa es más aparente que real. Aparecieron 870 síntomas, lo que nos da idea de la alta sensibilidad hacia la sustancia por parte de los experimentadores.

Los cuatro presentan síntomas desde el primer día y se suceden entre los 39 días del 2º y 4º experimentador y los 58 días del 3º:

El 1º experimentador, un hombre de 29 años, tiene a la hora prurito en las costillas, el esternón y el brazo derecho. Presentó 247 síntomas en 55 días. La mayoría de sus síntomas mentales son sueños (1, 2, 21, 23, 28 y 29), dos síntomas de alteración del humor y tres orgánicos exclusivos: erecciones intolerables, calor en la uñas y gusto a sangre durante el coito. Los síntomas físicos son de tal intensidad que estuvo en peligro su vida.

El 2º experimentador, un hombre de 24 años, nada más tomar la dosis de Hura tiene contracción de las papilas gustativas linguales. Tuvo 75 síntomas a lo largo de 39 días. La mayoría de los síntomas mentales son intelectuales y del humor, sin presentar sueños.

El 3º experimentador es una mujer de 26 años, con muchos síntomas desde el primer día a lo largo de 58 días. Tiene una distribución bastante homogénea de sus síntomas entre la afectividad, el humor, los sueños y síntomas físicos. Los síntomas gastrointestinales y de la piel le recuerdan a los que tuvo durante la lepra.

El 4º es una mujer de 17 años, con 381 síntomas en 39 días, pero son de menor intensidad que los de sus compañeros de patogenesia. Destacan algunos sueños y algunos síntomas de la afectividad.

2) Características de Hura Brasiliensis.

SINÓNIMO: Hura crepitans.

NOMBRE COMÚN: Assacú, arriero, assacuzeiro, massacu.

ORDEN NATURAL: Euphorbiáceas.

HABITAT: Zonas ecuatoriales de América del Sur. En los bosques amazónicos de Brasil y de Perú.

PREPARACIÓN: Tintura del jugo lechoso de la planta.

PATOGENESIA: Realizada por Benoît Mure, en 1842, con cuatro experimentadores que tomaron una gota de la dilución 5 CH. Se produjeron 870 síntomas patogenéticos. Experimentador 5, síntomas dados por Cattell, B.J. of Hom.

CARACTERÍSTICAS DE LA PLANTA: Árbol de unos 40 cm. de altura. Tronco liso y de color parduzco, con espinas cortas muy características, duras y cónicas.

Tiene flor femenina solitaria de color rojo oscuro, apétala (sin pétalos), con 8-20 estambres y con un largo pedículo; y flores masculinas en espigas.

El fruto es una cápsula redondeada y achatada de 6-9 cm. de diámetro que cuando se seca explota violentamente y arroja las semillas a larga distancia.

La floración es entre mayo a junio y el fruto se produce entre junio y julio.

La planta produce látex al retirar las hojas, flores o los frutos. A este jugo lechoso los indios brasileños lo llaman “assacú”.

Las semillas y la leche son venenosas para el ser humano.

El látex es muy irritante para las mucosas. Provoca por contacto oftalmía intensa y en la boca un fuerte ardor.

USOS POPULARES: .El látex se utilizaba para atontar a los peces en la pesca.

. La infusión de las flores masculinas se utilizaba para los forúnculos.

. Las hojas trituradas con agua se aplican en los reumatismos.

. El látex es un poderoso antihelmíntico que precisa utilizarse con mucha cautela.

. La semilla cruda es un purgante drástico y venenoso. La semilla asada pierde sus propiedades venenosas y puede consumirse.

. En medicina se utilizaba en Brasil contra la lepra, pero su uso es muy peligroso y de éxito dudoso.

TROPISMO:

PIEL.

MUCOSAS, sobre todo DIGESTIVA, RESPIRATORIA y CONJUNTIVAL.

COLUMNA VERTEBRAL (especialmente LUMBO SACRA), MÉDULA ESPINAL y RAMIFICACIONES.

LA MENTE.

3) Estudio de la materia médica.

Entre los síntomas físicos de Hura Brasiliensis destacan los síntomas de la irritación gastrointestinal (al igual que otras plantas de la familia de las Euphorbiáceas). Tiene cólicos abdominales intensos con diarrea líquida, fétida, acompañada de escalofríos y de dolores a nivel lumbar y torácico. Le sigue una gran debilidad que imposibilita incluso levantarse de la cama. “cólico, diarrea y escalofríos” (625), “la diarrea continúa y le sigue una gran debilidad” (350).

Expulsa parásitos con las heces. “heces fétidas y con pequeños gusanos blancos en las heces” (348)

Presenta constipación y alternancia de constipación y diarrea. “heces duras y difíciles durante 8 días” (388).

Dolor de estómago, como por hambre, se alivia comiendo. “dolor de estómago extremadamente intenso, con hambre continua” (316).

Constricción del ano, con ardores intensos. “sensación de constricción en el ano, 5 y ½” (90).

En la piel produce irritación (igual que el assacú) y prurito intenso, con erupciones vesiculosas pruriginosas que se rompen con el más mínimo roce. Vesículas tan tensas que al tocarlas estallan expulsando bruscamente su contenido (recuerda a los frutos de la planta que expulsan las semillas a larga distancia), sobre todo a nivel de salientes óseos, huesos malares y en las cejas. “pequeñas vesículas miliares en el pómulo de la mejilla derecha, en medio de la frente y en la mejilla izquierda” (354). “Granos rojos vesiculares, la vesícula estalla por la presión y sale un pequeño chorro de agua muy fuerte” (377). “…pican intensamente y se excorian inmediatamente después de tocarlos” (226). “prurito en la espalda, piernas y brazos a la misma hora” (60).

Tanto el prurito como la erupción de vesículas aparecen también en Croton Tiglium (familia de las Euphorbiáceas).

A nivel de las mucosas hay irritación y excoriación, tanto en mucosas del aparato digestivo como del aparato respiratorio “coriza… epistaxis… esputo de sangre bastante abundante, con sensación de excoriación en la garganta y en las vías respiratorias” (231) y a nivel conjuntival “sensación como de polvo o cuerpo extraño en el ojo” (95).

El contacto de los ojos con el assacú produce ceguera.

Los síntomas físicos más pronunciados de Hura brasiliensis están relacionados con la columna vertebral y con la compresión de la médula espinal e irritación de sus ramas:

“Dolor muy intenso en la región lumbar y en los huesos del sacro como si se hubiera caído sobre esta parte de la pelvis” (23).

“Dolor atroz en la región sacro lumbar, al querer levantar un peso” (113), “Desmayo al querer incorporarse en la cama, producido por la intensidad del dolor del sacro. Sensación de arrancamiento” (116).

“Espasmos nerviosos, convulsiones, calambres en los dedos de los pies…calambres en los dedos medio y anular de la mano derecha” (117-124).

“Pulso ausente durante 2 minutos, zumbidos en los oídos, en la cabeza, latidos en las sienes” (125).

“La respiración es dolorosa, como si hubiera una llaga abierta en la región lumbar” (145).

“Sensación como si un líquido caliente manara de una llaga que tuviera en la región lumbar” (175).

“Dolor como por luxación y arrancamiento en la región dorsal” (230).

“Dolor retorciente en el costado izquierdo, lacerante como por cortes de bisturí, zona dorsal…como por golpes que le hacen gritar… dolor retorciente en la articulación escapulohumeral” (368-370).

“Sensación como si algunos gusanos reptaran en la parte posterior y externa del sacro” (443).

“Dolor retorciente que se extiende desde el sacro hasta la pierna izquierda y le obliga a acostarse” (446).

“Sensación como si los perros hubieran mordido la zona dolorosa” (447).

“No puede andar sin temor a caerse” (452).

“Dolor en la articulación ileo-femoral que se extiende a lo largo del muslo izquierdo” (25-26).

“Debilidad en las piernas… en los brazos…palidez, frío en las manos y en los pies con debilidad general durante todo el tiempo de los dolores” (210).

“Sensación de quemadura en el índice derecho… adormecimiento, insensibilidad… como si tuviera clavada una espina debajo del pulgar… como si se hubiera desprendido una parte de la uña…” (39-40- 50).

SÍNTOMAS MENTALES

Irritabilidad: “irritable, la más mínima cosa le impacienta” (d 35) 1, “irritable por la menor contradicción” (d 1) 1, “desde la toma del medicamento, la más mínima cosa le irrita, está afligida y tiene ganas de llorar, se siente enrojecer, suspira mucho, y le ocurre muchas veces al día” (d 3) 4, “humor impertinente, intratable” (d 37) 2,

Impaciencia: “impaciencia; ella quiere romperlo todo” (d 9) 4, “impaciencia, rabia, se muerde las uñas, se enfurece porque las ideas le vienen muy lentamente” (d 58) 3. “excitación nerviosa, impaciencia, a las 12 y ½ h.” (d 69) 3.

Inquietud, sobresaltos: “inquietud, a veces se pone a llorar en la calle” (d 38) 3. “sobresaltos por la más mínima cosa” (d 35) 4, “la más mínima cosa le impresiona, que una silla que se arrastre un poco fuerte le sobresalta” (d 23 a 28) 4. “sobresaltos en la cama” (d 30) 3.

Ansiedad por su salvación: “ansiedad por su salvación durante la crisis nerviosa” (d 16) 1.

Tristeza, desánimo, pensamientos tristes: “Tristeza, ganas de llorar a las 7 h.” (d 8) 4, “Tristeza, melancolía, piensa en el futuro, se cree desafortunada” (19) 4, “pensamientos tristes, aflicción” (d 28) 3, “afluencia de ideas tristes, piensa que va a perder a alguien querido” (d 45) 3, “abatimiento; no quiere hacer nada, nada le agrada” (d1) 3, “desánimo, indolencia” (d 2) 4, “humor deprimido, tristeza, desesperanza; se cree repudiada y abandonada por los suyos, a las 11h.” (d 11)2. “muy trastornada y afligida, como si le hubiera ocurrido una desgracia” (d 7) 4.

Lloros: “ ganas de llorar” (d 28) 3, “ganas de llorar, pecho oprimido, como por una emoción, a las 7 y ½; 8 y ½, aún tiene ganas de llorar, la mínima cosa le impresiona y le vuelve a poner triste, una puerta que se abre bruscamente le sobresalta intensamente” (d 9) 4, “disposición intensa para llorar, a las 22,30 h.” (d 3) 4. “llora cada poco tiempo, especialmente en los dos últimos días, ilusión de ver a una persona muerta delante de sus ojos” (d 45) 3.

Suspiros: “está muy emocionada y suspira bastante, a las 9 y ½ h.” (d 1) 4, “suspira mucho” (d 5) 4, “sensación de ahogo que le hacen suspirar”

Risa involuntaria, pasa de la risa al llanto, estado histérico, comportamiento infantil: “ganas intensas de llorar, o de cantar, le sigue una sensación de ahogo, a las 9 y ½ ; llora” (d 9) 4, “llora sin motivo, seguida de una risa nerviosa” (d 19) 4, “todo acceso de dolor le produce una risa nerviosa, con gemidos, como los de una niña pequeña” (d 31) 3, “risa nerviosa, que le hace temblar, a las 7 h.” (d 6) 4, “alegría intensa, con ganas de reír, seguido de escalofríos en la cabeza y en las piernas, a las 8 h.” (d 7) 4.

Abandono: “humor deprimido, tristeza, desesperanza, se cree repudiada y abandonada por los suyos” (d 11) 2, “ilusión de estar sola en el mundo y se cree perdida” (d 19) 4.

Indiferencia: “Indiferencia, hace todo mecánicamente” (d 4) 3, “en general, indiferencia sobre el futuro, llora con melancolía. Piensa en la muerte sin temerla” (d 31) 3.

Afectividad: “Los sentimientos de la afectividad están muy agudizados” (d 15) 1, “Durante y después del desvanecimiento, disposición a amar a todo el mundo, y sobre todo a aquellos que le rodean. Piensa frecuentemente en la muerte, pero sin temerla. Se reprocha todas las malas acciones que pudo cometer, se reprocha las mínimas cosas, se cree muy culpable de haberlas hecho.” (d 16) 1.

Indisposición para el trabajo, errores: “Indisposición para el trabajo” (d 37) 2, “distracciones” (d 37) 2, “distracciones en el trabajo” (d 19) 4, “distracción intensa, comete muchos errores, cambia un mes por otro, por ejemplo julio por septiembre, durante varios días seguidos” (d 39) 2, “se equivoca de calle dos veces” (d 39) 2.

Olfato agudo: Olfato muy agudo, puede oler a personas distantes” (d 16) 1.

SUEÑOS

“Sueño agradable: sale de compras” (d 17)4.

“Sueño con banquetes; con casas en construcción” (d 1)1.

“Sueño con viajes y fiestas” (d 39)4.

Agitación nocturna; sueños de viajes por el mar” (d 13)3.

“Sueña que está nadando en un río de agua caliente y de color verde sombra; después que está en Brasil en una plantación donde algunos hombres sacan agua de una charca de color amarillo” (d 2)1.

“Sueño con niños y con libertad de prisioneros” (d 19)4.

“Sueño lascivo, con eyaculación” (d 23, 31)1.

“Sueño con trabajos, con muchas ocupaciones” (d 23)1.

“Noche un poco agitada, sueño de trabajos, de animales feroces devorando carne en un mercado público” (d 28)1.

“Sueño de revolución, de tiros, de demolición de un edificio público. Anda entre los escombros” (d 29)1.

“Sueño con un cementerio; ella ponía antorchas en las tumbas” (d 5)3.

“Ha soñado con muertos, con enterramientos” (d 1)3.

“Sueños con cadáveres, asesinatos, bueyes putrefactos y agua amarillenta” (d 40)3.

“Sueños con cuerpos mutilados, cadáveres sin brazos” (d 18)4.

“Noche agitada; sueños con crímenes, cadáveres y niños tendidos con la cabeza cortada por la mitad (a medias), otros con la cabeza decapitada” (d 21)1.

ILUSIONES

“Ilusión de estar suspendida en el aire” (d 29) 3.

“Ilusión de estar tumbada en el suelo” (d 29)3.

“Ilusión, estando adormecida, de estar suspendida a un metro del suelo” (d 18)3.

“Ilusión de caer en una zanja” (d 18)3.

Ilusión de ver a una persona muerta delante de sus ojos” (d 45) 3.

“Ilusión de que está sola en el mundo y se cree perdida” (d 19)4.

4) Notas de estudio.

DIDIER GRANDGEORGE

Cuando ha habido duelos por la muerte de niños en la familia, el sufrimiento es terrible y, en ocasiones, oculto. El remedio que corresponde es entonces Hura brasiliensis, un látex brasileño. Los síntomas físicos del sufrimiento

se expresan en las extremidades, como ocurre en la artritis reumatoide en la que la sangre de los enfermos tiene la propiedad de coagular el látex. Las personas que necesitan Hura brasiliensis quieren con “un amor elástico” que aleja y acerca a la persona amada. Si la goma se rompe aparece el drama. La muerte de un niño es vivida entonces como una ruptura del amor fusional, y el sufrimiento se traduce a nivel de todas las fibras elásticas del cuerpo, como pueden ser las articulaciones.

Este remedio también es conocido por ser útil par curar la lepra, una enfermedad que separa a los afectados del grupo y constituye una escapatoria para las personas que están aprisionadas en un amor fusional indestructible. Una vez excluidos de la comunidad por su enfermedad, los enfermos se escapan de los padres y pueden hacer su vida. El vitíligo es a menudo un estigma benigno de las situaciones familiares en las que, después de un duelo por la muerte de un niño, una persona une a los supervivientes en un amor fusional; en estos casos también podemos pensar en Hura brasiliensis.

RAJAN SANKARAN

Hura tiene características que la sitúan entre los miasmas sifilítico y tuberculínico. Esto es el miasma leproso. Es parecido al tuberculinismo, sólo que mucho peor. La actividad es intensa, rápida y progresiva con gran poder de destrucción, hay poca esperanza.

En términos patológicos hay 3 variedades de lepra: está la “tuberculoide”, que a pesar de ser progresiva tiene mejor pronóstico que las otras- hay esperanza.

En el otro extremo, está la lepra lepromatosa: progresa rápidamente y es destructiva (parecido a la sífilis). El tipo intermedio cae entre las dos.

La lepra como la tuberculosis está creciendo en la India, hay un sentimiento de tremenda opresión (los leprosos son tratados a menudo peor que a los animales) y hay una profunda desesperanza con deseo de cambio.

Elijo estudiar Hura con el propósito de entender su estado porque nunca he utilizado este remedio antes.

Estudiando sus síntomas, vi que se concentran alrededor de un sentimiento de abandono, con la ilusión específica de que la persona Hura está próxima a perder a sus amigos y que sus amigos han perdido el afecto por él. Se siente como una ruina, inquerido, se siente solo en el mundo, odiado. Tiene la sensación de sentirse desafortunado, algo ha pasado, ya que ha perdido a sus amigos y todo el mundo ha empezado a odiarle.

Tiene la rúbrica “desesperación de recobrarse”, que significa que es difícil para él recobrar su posición original; las posibilidades de volver a su posición original son ligeras, por lo que hay tristeza y depresión mental.

Se encuentra frustrado y puede llega ser destructivo, incluso llega a la autodestrucción.

Se enfada consigo mismo. No se gusta a sí mismo. Se reprueba.

No ha cometido ningún crimen – No figura en las rúbricas de “ansiedad de conciencia”, ni en “ilusión de ser un criminal”-. Pero si tiene la sensación de que ha ocurrido una desgracia.

Cuando me adentro en esa sensación, acabo teniendo una fuerte impresión de que es la lepra. Un leproso es una persona que por una mala jugada del destino llega a una posición en que todos sus amigos le abandonan, le odian, le desprecian, le pierden el afecto y haga lo que haga, él no puede compensarlo. La vieja sensación no puede volver – una vez leproso, siempre leproso-.

Incluso hoy en día, a los leprosos, se les aísla, se les rechaza, nadie los quiere y nadie se preocupa de ellos. Abandonado, rechazado, repudiado por los miembros de su familia, habiendo perdido el afecto de sus amigos, se desespera de recuperarse, se muerde, etc.

No es la única situación, pero Hura se siente como un leproso, se siente rechazado y abandonado sin posibilidad de retorno. Este es el tema de Hura.

Hura ha sido probado y ha sacado los mejores síntomas precisamente en personas que en el pasado habían padecido la lepra, y Hura es un conocido remedio para la lepra. No estoy diciendo que Hura ha de usarse en la lepra sino que la lepra ha debido de ser una de las situaciones originales engendradoras del estado de Hura. Podrían haber existido otras situaciones similares. Por lo tanto, cualquier persona que en su vida normal tenga estas sensaciones, aunque no sea un leproso, necesita Hura.

Lac caninum también se siente descartado y rechazado, una sensación de valer muy poco, pero ella echa la culpa a otra persona. Lo que significa que alguien ajeno es el responsable de su condición, y por consiguiente ella desarrolla odio y malicia. La sensación es que yo soy responsable pero alguien ajeno es también responsable.

ESCUELA KENTIANA DE RÍO DE JANEIRO

Partiendo exclusivamente de los síntomas patogenéticos, es posible formular una hipótesis acerca del sufrimiento básico de Hura brasiliensis.

Hura está problematizado con el amor de sus seres queridos, con el amor al prójimo, con el amor en su aspecto de virtud unitiva.

Los cuatro experimentadores relatan síntomas que pueden encuadrarse ahí: Presentan una exagerada disposición a amar -especialmente a sus allegados-, o piensan que van a perder pronto a alguien amado, fantasean ser repudiados y abandonados por parte de los suyos, o estar solos en el mundo. No abarcan estos sentimientos sólo a los familiares, sino a cualquier persona a la que se sientan unidos afectivamente.

El contenido de algunos sueños –banquetes, fiesta, viajes-, observados en más de un experimentador, parece igualmente apuntar a actividades o situaciones de celebración o de convivencia o de alegría de los que se gustan e inmediatamente nos remite al placer que de ahí puede sobrevenir.

Hay un tercer gran tema, que aparece en los sueños de tres experimentadores, sería el tema de la descomposición. Da la impresión de que el mundo en torno a Hura, a pesar de su esfuerzo, se corrompe, se pudre, degenera, degrada: ya sea la naturaleza (animales, bueyes), espacio físico (caída de edificios) o sociedad (revolución).

La unión real, la unión de concupiscencia llevaría a la corrupción (erecciones intolerables) y por ello opta por una unión más conveniente: en la que se funda la amistad, la conveniencia, la conversación, etc. Esta es la unión o amistad que nos une a los hijos, a los allegados, incluso a los enemigos, es la que nos hace amar a Dios y nos une con él, nos acerca a él y nos eleva en perfección.

5) La atención al duelo.

Actualmente, el hombre no sólo piensa de forma diferente, sino que enferma y vive la enfermedad absolutamente perplejo por no llegar a comprender su enfrentamiento con el dolor, la incapacidad y la muerte. Vive al día en una sociedad que niega la enfermedad y quiere la ausencia de sufrimiento y una juventud permanente.

La muerte de un ser querido, se siente como pérdida de un pedazo de la propia vida, como si con él se fuera parte de uno mismo. Es, en muchos casos, el comienzo de una etapa difícil. En el caso de la persona amada, del cónyuge, de la persona con la que se ha vivido mucho tiempo y a la que se ha entregado dedicación y esfuerzo, produce el efecto de fraccionamiento vital. Es como una parte de la misma muerte.

Situaciones de los países desarrollados como los accidentes de tráfico de los jóvenes los fines de semana, la muerte de un recién nacido (por inesperado a diferencia de hace algunas décadas), la muerte de enfermos de sida tras larga enfermedad o la de enfermos con degeneraciones cerebrales, producen respuestas emocionales muy intensas.

Entendemos por duelo el conjunto de respuestas psicológicas y afectivas de una persona, ante una situación traumática como la muerte de un ser querido u otro tipo de pérdida significativa para el paciente.

Todos los duelos tienen unos elementos comunes, pero hay una respuesta adaptativa individual, dependiendo de las circunstancias y personalidad específica del doliente, con peculiaridades propias y probablemente irrepetibles. Hay síntomas mentales: en ocasiones angustia, sentimiento de culpa, crisis de pánico, apatía, desesperanza, incluso ideas o tentativas de suicidio. Se acompañan de síntomas físicos como pérdida de apetito y de peso, ahogos, opresión, laxitud, migrañas, problemas digestivos o respiratorios…

El proceso psicológico evolutivo, consecutivo a la “pérdida” es lo que llamamos trabajo o elaboración del duelo. En el trabajo del duelo la persona afectada pasa por una serie de fases, en un intento por enfrentar y elaborar la situación traumática.

Tras la muerte de un ser querido, no es fácil diferenciar la tristeza normal del estado de aflicción patológico. En un primer momento las diferencias no están claras y no es sencillo determinar la población de riesgo.

Estamos ante un duelo normal cuando la respuesta es proporcional a la pérdida, y con una duración inferior a los dos años; un año según otros autores. Sería el tiempo desde la pérdida hasta la desaparición de la respuesta adaptativa.

El duelo patológico aparece al fracasar el proceso mental de adaptación. Puede ser desde la intensificación de la respuesta adaptativa, el tiempo de resolución mayor, hasta la aparición de cuadros psiquiátricos complejos.

Se diferencian tres fases del duelo (el orden no es rígido, de tal forma que se puede omitir o repetir una etapa una y otra vez) según el tiempo de aparición: inmediata “incredulidad y shock” (duración desde horas a varias semanas), intermedia “ira, rabia, depresión y dolor” (varias semanas hasta un año) y fase estable o tardía “recuperación” (a partir del segundo año).

En el caso de la pérdida de un hijo, se dice que es lo más parecido a la propia muerte, y muchos autores lo consideran un duelo patológico en sí mismo. Alrededor de un 20% de los padres no llega a superarlo nunca. El 50% de las parejas acaban separándose por el estrés tan intenso que se genera. El duelo más terrible es la muerte súbita de un hijo. Los padres viven este acontecimiento como la parte central de uno mismo y como la destrucción de las perspectivas de futuro. En todas las culturas es considerada un hecho antinatural, una inversión del ciclo biológico normal.

6) Hura brasiliensis y el duelo.

Adentrándome en la patogenesia de Hura, buscando relaciones entre el tema de Hura “que se siente como un leproso” y la muerte de los hijos encontré un punto de conexión en las frases de los padres que han pasado por esta vivencia:

“En los primeros meses sientes un mono terrible e inexplicable por no poder tocar a tu hijo”.

"No somos conscientes de que nuestros hijos no están garantizados de por vida, de ahí el gran dolor y desequilibrio que provoca su muerte”.

"Superar la pérdida exige muchas veces pasar por tres fases: en la catarsis se expresa el dolor, la rabia, la soledad y la impotencia. Después vienen las preguntas: ¿por qué precisamente a mí? El objetivo es llegar a la tercera fase, la más trascendente y espiritual: la asunción del hecho”.

“El día del entierro, la gente se vuelca en ti. Pero después desaparece. Tú les recuerdas que la muerte existe. Y tienen miedo”.

“En realidad, huyen de ti porque no saben qué decirte. No están preparados para reaccionar más allá de la palmadita en la espalda”.

“Hay gente que dejó de saludarme y cuando me veía, incluso se cambiaba de acera. Estamos educados en la sociedad de la seguridad, en la que la muerte no tiene lugar”

Vas rebosando dolor por todos los poros. Ellos lo notan y se apartan para no sufrir. A veces me he sentido como un apestado”.

Tenemos el sentimiento de abandono.

La pérdida de un ser querido.

La sensación de sentirse rechazado, odiado, solo.

No hay un sentimiento de culpa acusado.

Es algo que ha ocurrido por mi mala suerte.

No va a poder volver a la situación inicial.

Tiene la tristeza, el llanto, la rabia, la apatía, la indiferencia, la histeria.

Tenemos los sueños “sueño con un cementerio, ella ponía antorchas en las tumbas”, “sueño con muertos, con enterramientos”…

Las ilusiones “ilusión de ver a la persona muerta delante de sus ojos”…

Los síntomas físicos como la modalidad de los dolores: sensación de arrancamiento, de dislocación, de llaga; la pérdida de peso, las alteraciones respiratorias y digestivas.

7) Experiencia clínica.

He utilizado Hura brasiliensis en una decena de casos.

Todos han sido pacientes que estaban pasando por un duelo patológico, ya sea por la intensidad de la sintomatología depresiva, la duración o la no superación o aceptación de la pérdida.

En uno de los casos había trascurrido cuatro años del fallecimiento de su hijo y en ninguna ocasión estaban en la primera fase de shock.

En 7 ocasiones han sido duelos por hijos: 6 de ellos mujeres y un hombre. Un aborto espontáneo y otro “provocado”, un accidente de tráfico, un accidente de moto (traté al padre y una de las hermanas), un accidente deportivo y dos enfermedades crónicas degenerativas.

En las otras dos ocasiones han sido duelos después de enfermedades muy largas de los maridos y tratados en el domicilio con cuidados paliativos, con una dedicación exclusiva al cuidado del enfermo tanto física como emocional por parte de la mujer. Muchas veces en estas situaciones se generan sentimientos de culpa por la ambivalencia dolor/descanso; pero no era especialmente acusado en estas dos ocasiones. Asimilé esta relación de dependencia a la que tienen las madres con los hijos pequeños.

En dos ocasiones no hubo mejoría con Hura brasiliensis: el caso de un aborto después de una amnicentesis con un gran sentimiento de culpa y la muerte de una niña de siete años en accidente de tráfico donde la madre conducía el coche y predominaban en ella los pensamientos recurrentes de lo que podría haber hecho para evitar el suceso.

En las otras ocasiones descritas Hura ha ayudado mucho a superar el proceso patológico por el que estaban pasando, sigo teniendo contacto directo o indirecto en todos los casos y la evolución es muy buena aunque por supuesto el sufrimiento por la pérdida es algo que cargan toda la vida. Os invito a probarlo.

8) Bibliografía.

Doctrine de L`Ecole de Rio de Janeiro et Pathogenésie Brésilienne.Institut Homéopathique du Brasil. Paris,1849

Enciclopedia of Pure Materia medica. Allen. New Delhi1986.

Dictionary of Practical Materia Medica. Clarke JH. 1977.

Clinical Materia Medica. Farrington EA, New Delhi 1989.

Tratado de Materia Medica homeopática en tres tomos. Vijnosky.

Repertoire de Themes et de Matiere Medicale dynamique. Dr. Guy Loutan.

El espíritu de la homeopatía. Rajan Sankaran. Ed. Homoeopatic Medical Publisher. 1999.

La esencia de la homeopatía. Rajan Sankaran.

El remedio homeopático Didier Grandgeorge. Edit. Paidos.

Estudia homeopática Publicacao anual da Escola Kentiana de Rio de Janeiro.1993.

El Dioscórides renovado. Pio Font Quer. Ed. Labor. 1993.

Autora: Dra. Ana Mª Viorreta, anaviorreta@hotmail.com, Sociedad Hahnemanniana Matritense (FEMH). Ponencia presentada en el II Congreso Nacional de Homeopatía. Tenerife, 28 Abril a 1 Mayo de 2006.