GALLICUM ACIDUM. CASO CLÍNICO

Samuel tiene 5 años en la actualidad, y es uno de aquellos casos en los que te desesperas, porque a pesar de que la madre ha recibido tratamiento homeopático durante el embarazo por náuseas y vómitos persistentes con pérdida de peso, a pesar de no estar vacunado y no haber interferencias en el tratamiento, a pesar de todos los pesares, el medicamento recetado salvaba el cuadro agudo pero…., en el último año antes de tomar el remedio cada 15 días tenía su nombre en la lista de consultas telefónicas. Hasta que un día le hice un comentario a mi querida Dra. Roxana Ratera y me contestó “este niño es lo que yo llamo niño garrapata: Gallicum acidum”.

Tiene poco tiempo de evolución, ocho meses, pero creo que es significativa la mejoría física y mental y por eso quiero compartir con vosotros el caso de Samuel.

Es el segundo hijo por parte de madre y el cuarto por parte de padre, vive con la madre y el hermano mayor de 5 años. El padre vive en el extranjero y viene una vez al mes en fin de semana. Lactancia materna hasta los 2 años y medio.

La primera consulta, al mes y medio de edad, es por tos seca, conjuntivitis y cólicos del lactante, coincide con la primera vez que la madre va a trabajar durante unas horas, lloró mucho con la canguro. Según la madre es “adicto” al chupete y quiere ponerse el dedo en la boca, es llorón, sólo se calma si está en brazos, mejora en el aire libre. Tiene una gran costra láctea que se extiende por la frente y cejas, eczema seborreico en cuello y pecho, y es estreñido.

A los 6 meses dentición, laringitis estridulosa.

A los 7 meses, al día siguiente de empezar a trabajar la madre: fiebre alta con mucha inquietud que mejora en brazos, tos ronca, adenopatías laterocervicales pequeñas y duras, muy inquieto al explorarlo. La madre explica que es tranquilo durante el día pero por la noche se despierta enfadadísimo porque está solo en su cama.

A lo 9 meses tos ferina con paroxismos de tos violenta, quedando cianótico, y cae medio dormido al acabar la crisis, con apneas por la noche. Con expectoración muy espesa que sale volando y descarga de moco amarillo verdoso espeso por el lagrimal derecho. Las quintas empiezan a partir de las 5 p.m., se agravan por la noche y mejoran a partir de las 8 a.m.; provocadas por enfados por contradicción, durmiendo, bebiendo, peor por el calor, en casa; mejoran cuando está acompañado y en el aire libre. Quiere estar todo el rato en brazos de la madre; la madre no puede ni ir al w.c. sola sino llora mucho.

A partir de la tos ferina se vuelve colérico por contradicción, pegando y arañando a su madre o a su hermano, y tres meses después empiezan los espasmos por llanto, siempre por contradicción, quedando cianótico y dormido después. Se vuelve caprichoso y “muy enganchado” a su madre. Se chupa el dedo constantemente. Se resiste a dormir y sólo se queda dormido en brazos, y se despierta al dejarlo en la cama.

Empieza la guardería poco antes de los 2 años, llora mucho. A la semana fiebre alta a partir 4.30 p.m. (palidez con una mejilla roja). Por la noche si está solo se despierta enfadado y muy exigente quiere mamar y por un no hace una crisis de llanto, tiene que dormir encima de la madre. En esta ocasión sufre una estomatitis aftosa (que vuelve a aparecer en otras agudizaciones).

Mononucleosis a los 2 años, poco después el padre desaparece sin ninguna explicación, las crisis por llanto se agravan, se vuelve más colérico con cara roja y tirando cosas que la madre aprecia, más enganchado a la madre. Enuresis nocturna y diurna cuando se enfada, la madre dice que se orina para que le riña.

Hace cuadros de fiebre alta, en dos ocasiones con petequias, se descarta posible sepsis. Amigdalitis con placas de moco casi siempre de derecha a izquierda. Laringitis con crisis de tos seca por contradicción con cianosis labial y bostezos después de toser, con neumonía LD. Casi siempre coinciden con estar más horas en la guardería.

El síntoma mental que se repite en las agudizaciones especialmente cuando tiene fiebre: necesita estar encima de la madre o de la canguro agarrándolas, incluso cuando duerme y se despierta si no las toca.

En la guardería su carácter es similar al de casa aunque en menor grado ya que la madre no le ha sabido poner límites claros desde pequeño.

Los medicamentos que le han ayudado más: Phosphorus en los procesos febriles, amigdalitis, neumonía, y en las laringitis. Lycopodium disminuyó los espasmos por llanto y mejoró algo el carácter.

Toma Gallicum acidum 200K (Nov. 03) por amigdalitis. Al mes se vuelve a repetir el remedio por el mismo cuadro y de nuevo al mes y medio. En los dos últimos meses ha ido disminuyendo hasta desaparecer la enuresis (nocturna y diurna) y está más “desenganchado”. A los cuatro meses del último proceso, laringitis que recuerda a las anteriores que mejora rápidamente con un plus de Gall-ac. 200K. En los últimos meses se ha hecho mayor, razona las cosas, no se enfada, está mucho más independiente de su madre, eso sí siempre pide su atención. En la escuela todo es positivo, están encantadas con él.
Autora: Dra. Mercè Meseguer
Publicado en Revista Homeopática, nº 51, julio 2006.