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Jacques Imberechts, MD, in memoriam

En nombre de todos los miembros de la Federación Española de Médicos Homeópatas (FEMH), a través de este sucinto y sencillo escrito, queremos rendir un pequeño homenaje a uno de los grandes pedestales -quizás el mayor- de la Homeopatía médica en España, y no sólo en España, sino en muchos otros países de casi todos los continentes.


Su llegada a España fue providencial, para avivar la chispa de la Homeopatía –mantenida casi en clandestinidad y en exclusiva por el Dr. Enric Peiró i Rando, de la Academia Mèdico Homeopàtica de Barcelona- en el corazón de unos inquietos estudiantes de Medicina, que buscaban más allá de las asignaturas impartidas en una de las dos facultades de Medicina de Barcelona que existían en aquella época.

De eso ya hace la friolera de más de 40 años. Así se fundó entonces el primer grupo español de Homoeopathia Europea (H.E.), el grupo Sepia, siguiendo la estela de algunos grupos que ya existían en Europa con nombres de remedios homeopáticos, y siendo liderado por el propio Jacques, que tenía su grupo en Bruselas, donde siempre residió.

Si algo lo caracterizaba de forma muy particular era su don de gentes y su facilidad por aprender idiomas diversos; gracias a lo cual colaboró activamente en cosechar el germen de la Homeopatía allá donde fuere, por muy yermo que fuera el terreno. Viajero incansable, era consciente de la utilidad imprescindible de conocer distintos pueblos, culturas diferentes, perspectivas diversas, para tener menos prejuicios y poder observar al paciente de manera más objetiva.

Su caballo de batalla fue, desde el principio, la investigación. Fundó Homoeopathia Europea, que más tarde se amplió a Homoeopathia Europea & Americana, con el objetivo único y primordial de investigar. Repitió hasta la saciedad que H.E. no era una escuela, sino grupos de investigación: grupos de médicos homeópatas que se reunían para homogeneizar su práctica homeopática, partiendo de unos criterios comunes de aplicación de la doctrina (o teoría) homeopática, con el fin de que los resultados prácticos fueran contrastables, y se pudieran sacar conclusiones válidas para el avance de la ciencia homeopática.

Fundó en 1990, durante el Congreso Internacional de la Liga Medicorum Homoeopathica Internationalis (LMHI) en Barcelona, en consenso con todos los vicepresidentes de la LMHI presentes, el Comité Europeo de Homeopatía (ECH – European Committee for Homoeopathy, por sus siglas en inglés), del que fue su presidente durante varios años, participando muy activamente, desde el principio, en fomentar sobre todo las comisiones de Research (Investigación) y de Provings (Experimentaciones puras), que para él eran la columna vertebral del gran edificio de la Homeopatía,  único camino para asegurar su progreso.

Le gustaba la metáfora de la vaca: investigar era para él la forma de nutrir a la “vaca” (a la Homeopatía), para que creciera y diera sus frutos, y no sólo ordeñarla, evitando así que enflaqueciera y muriera de inanición por sobreexplotación.

Por ello se mantuvo siempre independiente en sus criterios: era un librepensador, antiescolástico por naturaleza. No siguió escuela alguna, pero las aceptaba todas. Eso, a ojos de algunos podía parecer contradictorio o incoherente, cuando era precisamente todo lo contrario: extremadamente riguroso y coherente. Aceptaba todos los puntos de vista, siempre y cuando se le ofrecieran argumentos objetivos válidos. Insistía en la importancia crucial de los hechos, frente a la teoría, frente a las especulaciones. Resumiendo: era un hahnemanniano  estricto, pero no dogmático. Era de mente muy abierta.

Se interesó hasta el final de sus días en conocer diversos modos de aplicar la medicina homeopática. Le interesaban ante todo los resultados, pero no se contentaba con ello: quería saber también el proceso que había llevado a esos buenos resultados, para poderlos reproducir dadas circunstancias similares. Es decir, era un científico nato.

Fue gracias a su personalidad por lo que se codeó con toda la élite de la Homeopatía del siglo XX. Allí donde destacaba alguien, ahí estaba él para aprender algo nuevo. No se cansó de viajar y de aprender. Se consideró siempre un aprendiz de la Homeopatía, enmarcado en la tríada aprendiz-artesano-artista, en la búsqueda de otros aprendices, artesanos y artistas de quienes aprender. Nunca se autoproclamó artista, cuando los que lo conocimos sabíamos que lo era. Eso en él era la forma peculiar de manifestarse la humildad, humildad con dignidad, valentía y arrojo.

Una combinación explosiva cuando echaba mano de su hobby preferido (el gin tonic). Entonces podías descubrir quién había realmente detrás de su fachada aparentemente grandilocuente: era todo un caballero, de los que quedan pocos. Pero su fachada –su fuerte personalidad- generaba odios feroces o amores incondicionales, sin medias tintas. Y no tenía reparo alguno en exponer su criterio allí donde hiciera falta, sin reparar en la audiencia, fuera en petit comité –con su muy personal modo de liderar los grupos de trabajo, fuera en sus intervenciones públicas, vociferando desde el fondo de la sala. Ser un líder nato conlleva esas consecuencias.

Podríamos seguir nombrando otras características de su gran personalidad, pero no es el momento ni el lugar adecuados. Podríamos hablar de su sentido agudo del humor (“negro”), de su elegancia, de su impecable comportamiento, en especial con las mujeres, y así… no acabaríamos nunca.

Para terminar, queremos, desde la FEMH, desearle un caluroso viaje al más allá, sea donde sea. Y asegurarle que brindaremos en su honor por haber dejado un legado inapreciable, y una huella indeleble en nuestros corazones.

Nos quedamos con el compromiso de seguir alimentando a la vaca, para evitar que fenezca.

Allí donde estés Jacques, te mandamos un fuerte abrazo, agradeciéndote de corazón todo lo que has hecho por la Homeopatía, dentro y fuera de España.

Descansa en paz, Jacques, con la tranquilidad de que todos tus esfuerzos en pro de la Homeopatía no han caído en saco roto, que somos muchos los que te tomamos el relevo en la gran misión en este mundo de engordar a la vaca, o, al menos, de ordeñarla en la misma medida que la vayamos alimentando.

Medicina homeopática, simplemente Medicina


Un hito crucial en la evolución del pensamiento médico y la terapéutica, se produjo hace dos siglos: el descubrimiento de la relación que debía existir, para la curación de las enfermedades naturales, entre el estímulo curativo y la enfermedad (la ley terapéutica de la similitud, aspecto particular de la ley general de analogía).
Hasta entonces habían convivido en la práctica médica dos sistemas de tratamiento, el empirismo terapéutico, cuyo origen tradicional se pierde en la noche de los tiempos, y los métodos racionalistas basados en teorías etiopatogénicas, como la famosa teoría humoral hipocrática. Pero la Historia no ha sido suficientemente agradecida con el Dr. Samuel Hahnemann, cuyo descubrimiento fue duramente atacado en su tiempo y pasó a ocupar un lugar anecdótico en los textos de Historia de la Medicina, siendo todavía en nuestra época objeto de ignorancia y escarnio. Los motivos de esa marginación son complejos, y su aclaración  está pendiente de estudios más exhaustivos.

Desgraciadamente, ni la Medicina Naturista ni la Medicina occidental convencional han sabido aprovechar la genial aportación del sabio de Meissen, y aún se devanean entre el empirismo terapéutico y las teorías etiopatogénicas. La primera tiene sus dificultades para avanzar, excesivamente anclada en sus raíces hipocráticas y acumulando técnicas diagnósticas y terapias poco agresivas sin un criterio demasiado definido; mientras que la segunda va desbocada hacia un futuro tecnológico-ortopédico, en el que la panacea se vislumbra siempre en el recambio de la pieza defectuosa (sea hueso, víscera…o gen) y permanentemente obsesionada por la detección y destrucción de los microorganismos potencialmente patógenos (teoría microbiana).

Se conocen pocas teorías médicas que hayan superado la prueba inexorable del paso del tiempo, y sin embargo la singular aportación de Samuel Hahnemann, a pesar del rechazo y el oscurantismo que padeció, ha permanecido inalterable manteniendo la originalidad y frescura propias de las ideas demasiado anticipadas para ser comprendidas en su época. Los descubrimientos de Hahnemann han despertado y siguen despertando el interés de muchos y grandes médicos en todo el mundo que tienen como misión principal restablecer la salud a sus enfermos, es decir, lo que se llama curar.

Durante este siglo se ha producido un gran avance de las ciencias teóricas, se han enunciado nuevas hipótesis en distintas ramas de la investigación científica: Física cuántica, Teoría General de Sistemas, Teoría de los Fractales, Morfogénesis, Holografía, etc., teorías que ponen en entredicho y cuestionan las propias bases y axiomas fundamentales de las ciencias a las que hacen referencia. Pues bien, la Homeopatía converge en esa encrucijada del pensamiento occidental más avanzado y radical que conduce a la concepción de un nuevo paradigma, a una nueva forma de ver el mundo. A las puertas del siglo XXI, la Ciencia, y en particular la Medicina, debe desprenderse irremediablemente de las ideas mecanicistas y reduccionistas , ideas decimonónicas ya caducas, que la medicina académica persiste en mantener a pesar del fracaso evidente de la farmacoterapia en las enfermedades crónicas, del aumento alarmante de la iatrogenia y de la transformación degenerativa de la patología.

El futuro exige una  medicina que, en vez de aferrarse a esas concepciones erróneas, respete los ciclos biológicos, se adapte al ritmo de la Naturaleza, estimule los mecanismos de homeostasis y autorregulación, acelere y oriente adecuadamente los procesos espontáneos de curación, y acepte el nacimiento y la muerte como el principio y el final de un proceso de incumbencia no exclusivamente médica. La medicina del mañana no tratará órganos por separado sino organismos vivientes, complejos sistemas cibernéticos de funcionamiento autónomo y con capacidad de auto-reparación tisular. El médico deberá enfrentarse no a objetos de estudio y tratamiento, a cosas ajenas a él, sino a sujetos sufrientes, a personas enfermas, a múltiples espejos de sí mismo. El médico deberá reasumir su función sagrada de desvelador, de descifrador del sufrimiento profundo del hombre. El médico se habrá de convertir de nuevo en el modesto servidor de la vis medicatrix naturae hipocrática, del prana de los hindúes, del chi de los taoístas, de la fuerza vital hahnemanniana; así recuperará su rango de siervo de la vida, y la Medicina su categoría de arte de curar.

La medicina homeopática se encamina hacia ese porvenir siendo simplemente una medicina profundamente comprometida con el ser humano y consciente del delicado y a la vez complejo papel que le corresponde, de intermediaria entre la potencia curativa y el enfermo, sabiendo que su función radica en poner en manos del enfermo los recursos terapéuticos para que de la forma más rápida, más suave y más duradera lo conduzcan hacia la curación de sus males y de su sufrimiento, es decir, que lo curen. Y cuando la curación sea imposible, que al menos disminuyan el sufrimiento sin mermar la conciencia de ser humano.

Editorial del número 28-29, Invierno-Primavera 1992, de la revista Natura Medicatrix, monográfico de Homeopatía: Medicina homeopática: una medicina para el ser humano. Barcelona.
Autor: Dr. Isidre Lara, coordinador, junto con el Dr. Josep Mª Queralt, de dicho monográfico.

Cómo no hacerlo, de Margaret Tyler

A continuación adjunto un artículo de Margaret Tyler. Es impresionante con qué sinceridad describe sus propios errores en la aplicación de la Homeopatía y nos explica qué hacer para no cometer los mismos errores que ella.
En la terapéutica homeopática no se trata sólo de encontrar el remedio correcto o el simillimun, también es muy importante la dosis y la repetición de la misma. La Homeopatía está basada en leyes y estas leyes hay que cumplirlas para llegar a un buen fin en el tratamiento homeopático. El Dr. Samuel Hahnemann nos lo deja bien claro en el Órganon.


Los Doctores Kent, Gibson-Miller y otros, pueden, después de largos años de trabajo eficiente y experiencia, decirles cómo hacerlo. Yo siento que igualmente, tras unos años de pobres prescripciones y muchos fracasos, estoy bien calificada para decirles cómo no hacerlo. Solía conseguir rayos brillantes de luz y alegría - cuando acerté la droga - y eso era a menudo suficiente para mantener el entusiasmo de una optimista como yo; pero, en términos generales, fue un fracaso; de todas formas, como podría ser de ayuda para algunos de ustedes, quiero intentar contarles porqué.

La Homeopatía, como ustedes y yo sabemos, surte y surtió efecto. Pero no la había llegado a dominar verdaderamente; mis ideas estaban demasiado crudas, mis métodos demasiado desordenados y desentrenados, y por eso funcionaba para mí sólo irregularmente. El poder estaba ahí. Bastante claro que la luz relámpago testificaba su presencia, pero no podía usarlo con confianza en todo momento o hacerlo actuar tranquilamente y de una forma segura - así como el poder suele actuar para los que entienden las fuerzas que manejan y pueden reconocer sus leyes y limitaciones y las peculiaridades de sus manifestaciones. En resumen y para serles franco, yo no había aprendido mi filosofía. ..., no sabía que había una filosofía que aprender. Y, sin su filosofía uno puede usar medicinas homeopáticas, aún homeopáticamente, pero uno no es homeópata y nunca conseguirá resultados ni uniformes ni satisfactorios. Uno nunca va a reconocer siquiera la importancia de los resultados que obtiene, ni saber como manejarlos.

PARA LLEGAR A DOMINAR LO PRIMERO ES OBEDECER
Recuerden que lo único que el poder exige es la obediencia. La electricidad es un gran poder; ningún ser humano ha dudado de su existencia; el estruendo que siguió al relámpago desde el amanecer de los tiempos ha demostrado suficiente para el escéptico más tenaz. Pero, para utilizar este poder, había que cortejarlo en su forma genuina, obedientemente, guiándolo por los cauces adecuados, conforme con sus idiosincrasias una por una, hasta llegar a un mejor conocimiento y por fin, descubrirlos. Es sólo con una fé ciega al poder maestro, que éste estará dispuesto a actuar para el hombre, obedientemente, como su esclavo. Lo mismo con la homeopatía. No hay métodos aproximados y listos. Un niño puede acariciar el lomo de un gato y obtener chispas; pero para una corriente estable y útil, para accionar un motor o iluminar una ciudad o rodear la tierra se requiere una estricta conformidad con todas las leyes conocidas. Ningún gran poder actúa sin leyes definidas y limitaciones y con eso tenemos que contar o nos equivocaremos. Y en la homeopatía como en la electricidad usted tiene algo o no tiene nada! Ambos son vertiginosamente intangibles - solamente reconocibles por los resultados. Y en ambos no hay reglas a medias. Su método tiene que estar todo ordenado para que fluya la corriente constante de la curación. Una chispa aquí o acá - aunque formidable - no es profesional. Convence a su manera y hasta puede ser una promesa de algo mejor si usted logra mejorar sus métodos de manejo.

PRESCRIBIENDO PARA LA ENFERMEDAD
Supongo que para un homeópata el primer paso fatal frecuente es etiquetar las enfermedades y después etiquetar las drogas que encajan. Poniendo a Rhus y a Bryonia la etiqueta « remedios reumáticos », y elegir únicamente entre ellos, para después echar la culpa a la homeopatía, cuando fallan en curar un caso que requería Sulphur o Tuberculinum.

Considerando Sulphur y Graphites como « remedios para la piel » que fracasan completamente en los casos (y no hay pocos) que necesitan Pulsatilla.

Apartando a Sepia como "remedio para padecimientos de mujeres" y despreciando a la persona que se atreve a darlo a los bebes.

Mientras que, si usted va a practicar su homeopatía para todo lo que vale, va a tener que curar casos individuales de dactilitis tuberculosa con Sepia, de todas las medicinas!

De bocio, hasta con masa en el lóbulo derecho - ni siquiera en el izquierdo - con Sepia (he mostrado tales casos recientemente a la British Homoeopatic Society);

Estreñimiento con Rhus o Variolinum (como lo hizo Dr. Burnett);

O (como lo hizo uno de nuestros hombres hace poco) un dolor nocturno de estómago acompañado de desechos con una sola dosis de Syphilinum.

Si Usted ha de hacerlo, y hacerlo frecuentemente, precisamente tiene que dejar la enfermedad a un lado y dedicarse al paciente. No debe decir "eso es un caso de reumatismo y podría intentar Rhus, porque Rhus es una muy buena medicina para el reumatismo", sino "este es un paciente de Sepia y, cualquiera que sea la molestia, es Sepia lo que necesita y ninguna otra medicina." Dios mió! Si hubiera sabido eso desde el principio.

Y, para su propio bien, no esté demasiado dispuesto a decir, "He intentado homeopatía en tal caso, y falló". Recuerde que era usted quien falló; y exactamente el hecho que usted fallara demuestra que, sea lo que fuera, no era homeopatía. El poder estaba allí todo el tiempo, era sólo usted quien fallaba en emplearla. Dígaselo a alguien que sabe, y le mira pensativamente. Usted ha superado meramente sus propias limitaciones.

REPETICIONES DEMASIADO FRECUENTES
Ahora, la segunda traba fatal es el misterioso símbolo "t.d.s." - ter die surmendum (=tres veces al día) (que los que saben reservan para los Placebos). Supongo que eso ha malogrado en sus comienzos a más homeópatas brillantes que uno pueda imaginar. Y a esto sigue la formula atroz, esta absurda bufonada, de aquellos que graciosamente se imaginan que realmente hacen homeopatía de primera categoría "una vez por semana". Cuando empecé mi carrera de fracasos y malas prescripciones, vi a todos dando las medicinas "t. d. s." para enfermedades crónicas, de todos modos, !imagíneselo! Sin haber aprendido nunca a prescribir, esto me sumía en un pozo sin fondo. Mi madre protestaba en vano - ella había aprendido buena homeopatía en los primeros tiempos de mejor trabajo.

"Es totalmente incorrecto", dijo ella, "dar las medicinas de esta forma, y por semanas al mismo tiempo. Eso no es homeopatía en absoluto. Directamente cuando hay mejoría tienes que parar; y solamente repetir más tarde si los síntomas vuelven sin cambios »

Pero «t. d. s." en todas partes era la regla, con la cual conseguía mejorar. Así, sabiendo que las potencias actuaban, daba la 30. y la 200. tres veces al día o de una a tres veces por semana, tal como se me ocurría; sin adivinar que, si uno esta jugando el juego "t. d. s." es bueno usar las drogas en su más alto estado de im-potencia - quizás cerca de la 3 a , donde no se tiene suficiente cantidad para efectos graves, o no suficiente poder penetrante para un daño profundo y duradero. Se puede, de esa manera, conseguir excelentes resultados en algunos casos superficiales.

Lo peor de todo era que llevaba a otros al mismo error convenciéndoles para intentar las potencias altas. Era siempre un golpe para mi tener que preguntarme por qué habiendo hecho una buena prescripción, el paciente, después de unos días de mejora esplendida (en los que yo creía que estaba curado), tras los primeros tres días recaía y volvía peor que nunca o con nuevas historias de sufrimiento, para las cuales una nueva prescripción iba abajo - con el mismo resultado. Siempre mejor - y después peor, quizás de otra forma; pero nunca, nunca nunca curado.

Señores, pueden seguir de esta manera durante años, curando a sus pacientes hasta que mueran. Ellos les perdonarán las recaídas cada vez por la buena esperanza de los primeros tres días. De hecho, esto se atribuirá a su honor, y el resto va a coste de la enfermedad. Lo puede repetir en variaciones con una secuencia regular de mejora; efecto del medicamento; nueva prescripción - síntomas borrados; síntoma nuevo del medicamento; una medicina nueva para combatirlo - de nuevo mejora, de nuevo daño; y otra vez otro remedio de estos síntomas que, como todos los predecesores, mejora en seguida y continua (insistiendo en esta manera estúpida) estableciendo su propia sucesión de síntomas, para que usted vuelva a prescribir monótonamente - mientras la homeopatía baja más y más en su estima y los más jóvenes se extrañan de que usted haya perdido por esto todo el entusiasmo. Aún en aquellos tiempos de poco conocimiento hubiera podido hacer un trabajo brillante si hubiera aprovechado las palabras de mi madre y suplicado al paciente: "En seguida que usted se encuentre mejor tiene que dejar de tomar la medicina, y nunca volver a tocarla hasta que no se sienta realmente peor."

Me temo haber estropeado el trabajo de varios hombres convenciéndoles a probar las altas y máximas potencias. Sé que me comprometo a mi misma, pero tal vez sea necesario. Porque, señores, cada mal que haya hecho en mi ignorante forcejeo por algo mejor sigue existiendo en algún rincón del L.H.H. (Hospital Homeopático de Londres) y siempre me estoy encontrando con mis pecados en momentos raros y a la vuelta de esquinas imprevistas —" hiñe illce lachrymoe!"(por eso las lágrimas)

He visto Calc.Carb. CM prescrito tres veces diariamente durante un mes por un hombre que estaba, como él lo expresaba, "poniendo las disoluciones altas a prueba". Y mis nefastas sugerencias como dar Tuberculinum semanalmente. mientras alguien daba, digamos Silicea 30 t.d.s. (Silícea, esta droga de profunda actuación con efecto de 40-60 días !), siguen frecuentando el lugar como malos espíritus; ahuyentarlos necesitará más agua bendita del arrepentimiento y de la confesión que puedo conseguir esta tarde.

USO DEL REPERTORIO
Pero no todo era imaginación y experimento atrevido. Intentaba resolver mis casos creyendo que, cuando fallaba, tenía la droga equivocada - que no se deduce de ninguna manera. Intenté resolver casos, con horas y horas de trabajo, generalmente en vano por no haber sido nunca entrenada. Hasta que nuestros primeros estudiantes regresaron de los Estados Unidos de America nadie nunca me había enseñado como reconocer los pocos síntomas de valor inestimable en la ecuación. Nadie nunca me había enseñado como eliminar remedios y minimizar el trabajo empezando con ciertos síntomas generales destacados en el paciente. No tuve la más mínima idea de como trabajar económicamente respecto al esfuerzo.

Comenzaría anotando esta lista tremenda de los remedios que producen estreñimiento - si el paciente se quejaba de esta molestia; y así sucesivamente pasando hasta mecánicamente por todos sus síntomas, importantes y no importantes, y probablemente en el conjunto desorientando, dando a cada remedio su valor y según característica pero nunca considerando (lo que es lo más importante) si la característica coincide entre paciente y remedio; después redondeando con una calculación aritmética. A veces salió el remedio: pero el trabajo era espantoso, monótono y ni siquiera remunerativo en los resultados.

No me daba fácilmente por vencida; si había algo particular en la utilización del repertorio, yo estaba decidida a dominarlo, y más, a hacerlo práctico con un mínimo de trabajo; iba tan lejos que concebí un sistema de fichas de truco, cada ficha un síntoma y todas las drogas que produjeron este síntoma se taladraron. Me volví tonta perforando mil de esas fichas. Las tengo todavía, un gran armario lleno. Pero aún eso no podría ayudar porque el sistema estaba mal.

[ NOTA: Tyler mandó una copia de este repertorio de fichas a Kent para comentarlo. El era mordaz. Dijo, en parte:"...Su sistema de fichas es como zapatos acabados que tienen que quedar bien a cualquiera, sin consideración al sufrimiento que causan. La primera y superior idea de la homeopatía es la individual. NUESTRO TRABAJO ES INDIVIDUALIZACIÓN. Sus fichas están estropeando el ideal más alto de Hahnemann y mis enseñanzas como están apuntando a encajar y ajustar los remedios a las masas en vez a cada uno. El sistema de fichas estropea el crecimiento y el progreso que tiene que venir elaborando el caso, cada caso, trabajando como cada principiante. De un principiante un sistema de fichas y eso va a ser su final. No va a crecer. No va a aprender o dominar la materia médica. Yo planeaba una vez un modelo similar, pero vi pronto que tuve que elaborar cada caso usando el repertorio más completo accesible; nada menos que abreviando me salté algo importante y eso significaba una vida cargada contra mi consciencia..Sus fichas van a hacer mediocres a buenos hombres así como va a pervertir el avance, crecimiento, madurez en nuestros alumnos. No hay otro camino que usar el repertorio en cada caso..."--JW]

Si uno sabe como convinar una selección de unos 80 ficheros de "síntomas generales" en una pequeña carpeta es todo lo que se necesita para empezar un caso - muchas veces se resuelve en cinco minutos con un vistazo a la materia médica - si lo hubiera sabido! Pero aprendí una cosa de todo esto y es que ahora puedo enseñarlo eso a cualquiera, es decir, como no hacerlo. Otra forma de asegurar el fracaso es, en algunos casos, empezar la repertorización (eliminando drogas inútiles y aligerando el trabajo) no con síntomas generales sino con alguna lista de remedios que sirven contra los achaques del paciente. Hablo de mi caso de bocio, donde Sepia curó - una dosis de Sepia.

En mis días de “combinaciones infructuosas”, hubiera empezado el trabajo en un caso como éste anotando todos los remedios que se han encontrado útiles contra el bocio; entonces, como había una masa en el lóbulo derecho, hubiera eliminado todos los remedios con la ayuda de otra lista que no afectara el lado derecho del cuerpo o cuello. Y habría fracasado – absoluta e inevitablemente fracasado; porque Sepia no está en ninguna lista de remedios conocidos que afecten las glándulas tiroideas. Y otra vez, aunque Sepia está entre las drogas que afectan un lado del cuerpo, éste suele elegir el lado izquierdo para obrar generalmente; así de nuevo lo hubiera perdido inevitablemente. Ella recibió Sepia, porque parecía y era una paciente típica de Sepia, con síntomas de Sepia, y porque simplemente no pude darle algo diferente – pero claro, mi absurda intención era curarla primero y después afrontar su bocio.

Pero si (y es un largo “si”) usted cura a su paciente, lo curioso es que no quedará nada para curar. Su tarea es curarla; el resto es asunto de ella. Póngala buena y ella no va a tener más utilidad para anormalidades adquiridas. La naturaleza sana arregla rápido lo que los detalles superfluos, porque puede tanto desechar como desarrollar. Irritándola ella brotará “ultimates”, y en vano usted los podará. Colocándola bien empezará a disolverlos y arreglar su casa. Bien, le aseguro que nada continúa existiendo sin causa. Y aprenda la lección de la cola del renacuajo; a mi me ha ensañado mucho. Pensaba siempre que se caía. Tenemos que aprender mucho sobre la absorción.

PRESCRIPCION PRECIPITADA
Otra manera de no hacerlo es precipitarse con su prescripción. Si usted se molesta mucho por un caso (cuando sabe como), se molestará muy poco después. Y por el contrario, si usted se toma muy pocas molestias al principio, esto le dará molestias sin fin, una y otra vez.

Ha ensuciado las aguas claras con una prescripción equivocada, y como va a ver algo en la profundidad? Ya no tiene una verdadera imagen de la enfermedad por delante. Una prescripción equivocada lleva a varias, tal vez a una confusión del caso sin esperanza. "Maldiciones y gallinas (y prescripciones malas) siempre regresan." Cuando no esté seguro dé un placebo y espere. Hahnemann dice, " Empezar con una semana de placebo, de todas maneras" !

PRESCRIBIR DURANTE LA MEJORIA
Y cuando lo elaboré y realmente encontré el remedio todavía había algunas formas de como no hacerlo. Una de las más catastróficas y desgarradoras es repetir mientras que la mejoría continúa. Tengo dos casos grabados en mi memoria aunque casi no los entendí al principio; y todavía sigo haciendo la misma cosa una y otra vez, porque es la lección más difícil en el mundo para aprender, retenerse y no hacer nada. Uno toma cualquier pequeña reaparición de síntomas como excusa para repetir, y a menudo echa a perder el caso -temporalmente, de todas maneras.

Un ejemplo evidente que en aquellos días aún no entendí, era una típica diarrea crónica de Aloe (había buscado en vano por las notas así hablo solamente de vivido recuerdo). Recibió Aloe CM (una o dos dosis en el intervalo de una semana). Volvió a venir mucho mejor, prácticamente curado, que me abrazaba a mi misma y abrazaba la homeopatía como algo tan maravilloso. Había encontrado su remedio justo y quería dárselo un rato más no fuera que recayera! Por supuesto, volvió peor. Entonces se lo di con más frecuencia (era el remedio correcto porque la primera dosis había sido un milagro). Lo exageré -la homeopatía era menos maravillosa (mi homeopatía, eso es lo que se hubiera tenido que escribir entre comillas); y dentro de poco el no volvió a venir. Este caso me aflige desde entonces. Llegué en estos días a la conclusión de que la primera prescripción era relativamente un asunto fácil; pero no entendí que debía hacer con los pacientes cuando volvían mejor! Es obvio, "no hacer nada" estaba tan lejos de mi.

Ahí es donde entra la filosofía. Ahí es donde, en la homeopatía, por falta de conocimiento nos perdemos. Ahí es donde los jóvenes que habían sido entrenados ganaban. Ellos nunca sabrían tanto sobre "como no hacerlo"; pero a ellos se les había enseñado cuando no hacerlo! Para esto hay una regla, y sólo una que resuelve el asunto: Mientras dure la mejoría, déjela actuar y solamente repita o reconsidere el caso cuando esté seguro de que ella ha terminado.

Pues, Wright lo ha demostrado recientemente bajo el microscopio para Tuberculinun ; aunque Hahnemann estableció esta ley ya hace más de cien años. Y nosotros que nos llamamos sus seguidores nos burlamos « del eterno Hahnemann » y ni siquiera nos tomamos la molestia de llegar a dominar sus enseñanzas. Nunca repetir mientras la mejoría dura. Será desde minutos hasta horas (Hahnemann lo dice así) en ocasiones agudos, y desde días hasta semanas, depende de la droga y el caso, en enfermedades crónicas. Pero, si no quiere que su trabajo siempre se vuelva contra usted, si no quiere ser uno de aquellos que han "intentado la homeopatía y fracasado", deje las mejoras severamente a solas y guarde su entusiasmo para la medicina científica.

La otra lección marcada era un caso de insuficiencia cardiaca en una mujer de 29 años, con incapacidad mitral, etc., de la cual recibí el permiso de tratamiento después de la admisión en el Hospital Homeopático de Londres. De éste si tengo la documentación del médico de cabecera. Ella necesitaba Arsenicum y le daba una dosis de Ars.CM dos días seguidos (porque le habían dado una dosis de Spig. en la noche intermedia y eso hubiera podido interrumpirlo). El efecto era mágico. Tres días después (solamente cuatro días después de la admisión): El corazón se había contraído y ahora estaba solamente una pulgada en vez de dos, a la derecha del margen del esternón.

El hígado también se había contraído y medía en la linea mamilar 6 % en vez de 8 3 /4 pulgadas. Su pulso llegaba a 100/144 en vez de 62/160. Dormía tranquila por la noche en vez de sufrir ataques de disnea y vómitos frecuentes cuando dormitaba que habían sido una característica de este caso.

Ella se sentía mucho mejor. Todos estaban asombrados de esta mejoría y en mi alegría y mi deseo de apresurar la cuestión aún más le daba una semana más tarde otra dosis de Ars.CM. Y eso terminó el caso - en todos los sentidos! Ella empezaba a empeorar. Se daba Lyc. pero no conseguía alivio. Volvió toda su inquietud angustiosa; no podía permanecer en ninguna parte. Exigió ir a casa donde murió muy poco después.

Usted que sabe reconoce que era aún arriesgado dar una CM en un caso así, pero era una locura repetirla mientras que la paciente estaba tan bien. Ve que no es suficiente encontrar el remedio ; no es suficiente aún hacer una prescripción exitosa. Usted necesita toda la filosofía si quiere llevar su trabajo cada vez, si quiere aprovechar casi todo lo que se puede sacar de la homeopatía. Yo era como un electricista que teniendo los cables apropiados y una lámpara con la resistencia justa para brillar al máximo, redobla imprudentemente la corriente, funde el filamento y obtiene oscuridad. Cuanto más potente es la fuerza, más cuidadosamente hay que tratarla para evitar desastres.

ALTAS POTENCIAS EN CASOS AVANZADOS
Otra manera de no hacerlo, un caso que enfatizó el riesgo inquietante de dar una alta potencia del remedio indicado en una enfermedad avanzada, era un caso de tumor maligno en el pecho. La mujer había mejorado con dosis singulares de Scrof. Nod., habían desaparecido los dolores y la hinchazón del brazo y las incomodidades de la enfermedad, aunque progresaba continuamente. Era una mujer vieja y robusta con aspecto sano, y una apariencia masculina.

La revisaba y daba Lach. 200 y después una dosis de Lach. CM. A eso siguió en seguida un colapso alarmante, hemorragia, rápidas proliferaciones verdosas y un olor intolerable ( a propósito, todo eso fue aliviado por una dosis de Ornithogallum unas semanas antes de que muriera). Esta agravación de Lach. CM me satifacía, más que otra cosa demostró que había acertado la droga. A una segunda dosis después siguió dentro de media hora un colapso y de nuevo una agravación horrible de todos los síntomas. Pero todavía esperaba cariñosamente que la reacción podría llevarla a lo largo hacia la aclaración del caso. Eso nunca pasó. Y ahora he aprendido mi lección.

En una enfermedad avanzada, maligna o tuberculosa, con fuerte alteración del tejido o vitalidad disminuida, enseña la filosofía que lo más horrible que puede dar a su paciente es el remedio indicado en alta potencia. Déle todo menos esto! Algunos de ustedes se ponen nerviosos de impaciencia no creyendo esto o jurando que si lo creyeran abandonarían la homeopatía. Pero otros en la discusión luego van más que a confirmarlo por su propia experiencia. Ustedes van a encontrar que son estos los hombres que saben su trabajo y saben tratar su fuerza y reciben resultados, los que no solamente son los más aficionados y entusiastas si no desarrollan a veces un terror positivo de sus drogas - en las potencias ; porque ellos saben que pueden ser tan potentes en lo malo como en lo bueno ; que cuando la extensión de la enfermedad es grande o la reacción pobre, la droga más perjudicial que usted puede dar al paciente es el simillimum a menos que lo haga muy cautelosamente y de baja potencia.

INTERFERENCIA
Otra forma brillante de no hacerlo (ustedes pueden ver que las he intentado todas) es tener sus casos en una consulta común y trabajar con alguien que sabe poco y se preocupa menos por la filosofía de la prescripción. Es tarde y hay un montón de pacientes para terminar en poco tiempo. El otro ve un caso en que usted ha invertido mucha labor y reflexión, escucha una historia de sufrimientos - quizás una agravación de la medicina (pero su pobre prescriptor no cree en agravaciones porque tiene pocas y nunca se da cuenta cuando la tiene!); o vuelven síntomas anteriores; o una diarrea o un sarpullido o un sudor excesivo que parecen críticos pero significan un salto importante hacia la curación de una enfermedad seria si no se hace nada; o hasta síntomas peores y el paciente mejor (si se le pregunta), que señalan pararse. Pero, en sólo al abrir la boca se le da una nueva droga y el caso se va por las ramas - tal vez irrecuperable. Así es como no se hace, con creces! Es que así tira su misma vida, su energía y sus éxitos de mucho tiempo y sin compensación. Usted y su paciente sufrieron ambos por la victoria que le han robado y sufrieron en vano ! Todos nosotros tenemos muchísimas posibilidades, de estropear el trabajo de otros, a menos que caminemos con precaución, Pero basta ya de como no hacerlo ! Había mucho de esto en el pasado pero el pasado está fuera de nuestra alcance. Cosas antiguas están pasando rápidamente! Nos incumbe el presente y el futuro, vida o muerte es tema nuestro! Entrenemos a los más jóvenes con mucha diligencia y esta gran cosa estará segura en sus manos. Se puede confiar que aquellos que saben manejar la fuerza no la traicionarán. Y a usted que aprendió su homeopatía con un maestro; que sabe su filosofía de memoria; que está entrenado en elaborar sus casos, en respetar y temer sus drogas potenciadas y en usarlas solamente con cuidado; que había aprendido a reconocer, entender y tratar con resultados - a usted quisiera decirle : Tenga paciencia, sea amable y cortés, tolerante y disciplinado. No tiene idea de cuanto lucharon y luchan los que no habían tenido sus ventajas, partiéndose el corazón y sin los resultados que les mantuvieran a flote y recompensaran sus esfuerzos. Ellos pueden mirar atrás, muchos de ellos, en los tiempos en los que su entusiasmo era tan grande como el suyo, cuando conocieron sus remedios estudiándolos cuidadosamente igual que usted pero con muchísima más dificultad que usted, que había sido enseñado y a quien se los presentaron ya en una forma atractiva .

Y, sobre todo, sed buenos administradores del regalo que se os concedió y estad preparados para compartirlo. Cada uno de nosotros, trabajando por si mismo y para si mismo, tiene solamente una obra de vida limitada, una cantidad de horas y energía limitada, y un día llegará el "susurro de la oscuridad" que dice "ha llegado su final", que dice "se cumplió su utilidad" - y entonces, silencio. Pero pensad en cuanto más podemos multiplicar nuestra obra, nuestra influencia, la esfera de nuestra energía y utilidad ayudando e inspirando a otros. Qué enorme montón de trabajo va al final a nuestra cuenta. Piensen en el trabajo que está haciendo el Dr. Kent hoy en día, a través de sus alumnos, a través los hombres que ha encendido e inspirado, que ha enseñado; y los hombres, que ellos a su vez, han enseñado y enseñan. Créanlo, no existe grandeza en el mundo sino en servir.

Él que quiera ser grande entre ustedes, que sirva; enseñe; ayude; consolide; anime e inspire. Lo que libremente han recibido, denlo libremente . Ofrezcan lo mejor de si mismos.


Autora: Dra. Margaret Tyler
Artículo publicado originalmente en "The Homoeopathician" en febrero de 1912, reimprimido en el "Homeopathic Recorder" en octubre de 1929.
Fuente: Homeopatía, una realidad

Carta a una paciente inteligente: “Disfrute de su salud, viva feliz y evite los excesos de la prevención”

Un conjunto de profesionales de la salud, con actividad en Atención Primaria decidió ir publicando a lo largo del año 2011 una propuesta por mes sobre alguna cuestión importante para los pacientes y los propios profesionales. Se trata de lograr llamar la atención acerca de problemas candentes e importantes. En noviembre se trató la cuestión de la prevención cuaternaria, y para ello los autores escribieron una carta abierta a una paciente, donde se consideran algunos ejemplos prácticos. Aquí está el enlace a la web de APXIl, donde se encuentra el texto, con vídeos y material suplementario.

Querida paciente:

Da gusto tener noticias suyas y saber que se encuentra bien. El cambio de localidad siempre cuesta, pero en todos sitios hay personas y cosas buenas, como comenta acertadamente.
Nos alegra conocer su mejoría respecto a la artrosis de las rodillas. Es enfermedad crónica que no cura, pero se puede sobrellevar con la actividad y con ese andar por la playa, por la orilla del mar, que tan bien le sienta. No deje de disfrutar de la charla con su amiga en el caminar matinal, y del baile, del que tanto goza, y que es un bálsamo para la salud del cuerpo y del espíritu.

Contestamos a sus dudas sobre las actividades preventivas que le proponen en su nuevo centro el médico y la enfermera. Si hemos entendido bien, le preocupa tanta recomendación, tanto consejo y tanta intervención. Le "huele mal" como dice literalmente, "a exceso peligroso".

En parte tiene razón, y usted puede identificarse con muchos profesionales sanitarios y pacientes que tienen la misma sensación, de excesos en Medicina tanto en prevención como en diagnósticos y en tratamientos. Los excesos no son buenos para nada.

Sabemos que le gusta leer, y por eso le recomendamos que vuelva a disfrutar de las novelas de Mark Twain, que ya nos comentó le impresionaron en su adolescencia (como a nosotros, especialmente Las aventuras de Tom Sawyer). Mark Twain vivió tiempos terribles, los de la erradicación del esclavismo en los EEUU y los de una crisis económica brutal (le llevó a la bancarrota, a finales del siglo XIX). Fue novelista y periodista, viajero universal, observador y crítico del devenir social.
Seguro que usted se identifica con este comentario de Mark Twain sobre la salud: "Hay gente que se priva de todas las cosas que se pueden comer, beber o fumar y que por cualquier causa hayan adquirido mala reputación. Es el precio que pagan por su salud. Y salud es todo lo que obtienen.
¡Qué extraño! ¡Es como gastarse toda la fortuna en una vaca lechera que no da leche!".

La salud por sí misma no tiene interés. La salud es un valor importante porque ayuda a disfrutar de la vida. Hay salud mientras hay vida.

La vida es complicada y por mucho que lo evitemos siempre nos traerá desgracias y sufrimientos. Con optimismo, con autoestima, con amor, con amistad, con todo eso que a usted le adorna, pese incluso a las enfermedades, hay salud hasta en el último suspiro, justo al morir feliz pudiendo decir aquello de "confieso que he vivido".

La prevención no evita muertes, simplemente las retrasa. Esos días de más hay que rellenarlos de vida, de disfrute, de optimismo, de espiritualidad y de compromiso con la familia, los amigos y la sociedad.

Pertenecemos a un tiempo y una población, a una cultura y una civilización que a veces quiere de más. Nuestras sociedades occidentales, opulentas y cultas, desean evitar todo riesgo, todo evento desagradable. La sociedad quiere la ecuación cerrada contra la incertidumbre y la indeterminación.
En la búsqueda de una quimera, de la juventud eterna, la Medicina nos invita a invertir todo nuestro tiempo y dinero en prevención, en un futuro que no se cumplirá y que acabará, inevitablemente, en la muerte. En la esperanza de un futuro incierto negamos las vivencias de un presente tangible.
Evitamos el riesgo sin ser conscientes de que la vida en sí es una enfermedad de transmisión sexual que siempre acaba en muerte.

Morimos un poco cada vez que transformamos todo en riesgo y todo en peligroso, cuando aceptamos las propuestas indecentes de esa prevención que le ofrecen ahora. Dicen que muere mil veces quien tiene miedo a morir, y es bien cierto.

El tratamiento que le han ofrecido para la osteoporosis no ha demostrado su eficacia en mujeres como usted, sin fractura vertebral alguna. Además, se ha demostrado que puede facilitar unas fracturas raras, atípicas, incluso con necrosis y destrucción de la mandíbula. Hizo bien en no hacerse la densitometría, pues es una técnica artificial que no sirve para pronosticar nada. Usted siga con su vida sana, el placer de andar y el de comer bien y de todo. Siga tomando el sol al tiempo que disfruta del aire libre.

Tampoco hace falta que tome el "protector del estómago", y menos todos los días. Evite los antiinflamatorios y utilícelos sólo por cortos periodos de tiempo. Los protectores del estómago, como el omeprazol que le recomendaron, tiene muchos efectos secundarios graves. Entre ellos, por ejemplo, el aumento de fracturas (¿no es irónico que le ofrezcan para la osteoporosis un medicamento que produce fracturas atípicas, y además omeprazol, que también se asocia a más fracturas?) y el aumento de infecciones graves (por una bacteria que mata normalmente el ácido del estómago, y que puede provocar diarreas mortales, Clostridium difficile).

Ya sabe que nosotros no le hemos medido nunca el colesterol, pues es inútil. Da igual la cifra que tenga, siga comiendo huevos fritos cuando le apetezca, con mesura en el conjunto de su dieta, tan sana. Los medicamentos para el colesterol son un engaño, salvo que tuviera problemas coronarios (y no es el caso). Esos medicamentos tienen graves efectos adversos, desde dolores de músculos a destrucción renal. A usted no hay porqué hacerle análisis, usted es una persona sana y feliz, y eso es lo importante.

Respecto a al última pregunta, ha hecho bien en no hacerse la mamografía. En tres palabras, "la mamografía mata". No mata por sí misma, aunque irradia las mamas, sino por los errores que llevan a intervenciones innecesarias. Casi la mitad de las mamas que se operan por cáncer de mama no tienen un cáncer de mama propiamente dicho. Se operan, y luego se aplica radioterapia y quimioterapia, tratamientos todos ellos muy agresivos que provocan daños que no se compensan con ningún beneficio. Sus mamas son para disfrutarlas, y más ahora con ese "novio nuevo" del que nos habla.

Su nuevo médico, su nueva enfermera, son probablemente buenas personas, bien intencionadas. Pero quizá ignoren el concepto de "prevención cuaternaria" y los "daños de la prevención". Tenga piedad con ellos y siga respetándolos con cortesía. Quizá le ayude el que sepan que nosotros hemos sido sus médicos anteriores, y el invitarles a leer cosas que usted ya conoce, de la página http://www.equipocesca.org/

No deje de escribirnos, es un placer saber de su vida y milagros.

Los hijos y nietos, por los que pregunta, siguen bien. Con los problemas de cada día, y las compensaciones continuas.

Nosotros también estamos en el camino, también nos enfrentamos a la vida en su complejidad, tampoco tenemos certezas. Somos unos simples médicos e intentamos vivir sin ignorar el sufrimiento, ni lo malo que nos toca a nosotros y a todos.

Pacientes como usted ayudan a pensar.

Reciba un afectuoso saludo de sus médicos
Juan Gérvas y Mercedes Pérez Fernández


Autores: Dres. Juan Gérvas y Mercedes Pérez Fernández. Médicos generales, Equipo CESCA, Madrid, España. jgervasc@meditex.es mpf1945@gmail.com
Texto para la iniciativa APXII, Noviembre 2011.
Fuente: Equipo CESCA.

Manifiesto de Espiritualidad SECPAL Mallorca 2011

Por una clínica que acoja la experiencia espiritual del ser humano, en el final de su vida. 

Entendiendo la espiritualidad como nuestra naturaleza esencial, que nos 
conforma como seres humanos y de la que surge nuestro anhelo inagotable 
de plenitud, que aspira a dotar nuestra vida de sentido, coherencia, armonía 
y trascendencia.  


CREEMOS 

1. En el ser humano, en su dignidad intrínseca y en su riqueza y complejidad. Un 
ser cuya naturaleza biológica, psíquica, social, moral y espiritual, le convierten 
en un regalo de la vida y para la vida. 

2. Que la experiencia de sufrimiento es claramente universal y que puede 
intensificarse en las fronteras del final de la vida. Su existencia se convierte para los 
profesionales en un desafío técnico  y en un imperativo moral, que exige no mirar 
para otro lado. 

3. Que la espiritualidad es también otro universal humano y que negar en la 
práctica nuestra naturaleza espiritual para el trabajo clínico, se convierte en un claro 
factor de deshumanización.

4. Que las distintas tradiciones espirituales ofrecen un vademecum de excepción 
todavía infrautilizado. En todas ellas, compatible con su rica diversidad, aflora una 
manera de estar -presencia-, de acoger al otro -hospitalidad- y de acción 
comprometida para aliviar su sufrimiento -compasión-.
  
5. En la capacidad del ser humano de afrontar la experiencia de muerte, no sin 
dificultades, pudiendo abordarla desde la negación, la resignación o la rabia, pero 
también desde la aceptación confiada que conduce a un nuevo espacio de 
conciencia trascendida de la realidad.


CONSIDERAMOS 

6. Que una concepción integral e integradora de la persona que reconoce su 
dignidad, fundamenta nuestra práctica desde sus inicios. No contemplar  en 
nuestros pacientes sus recursos y necesidades espirituales supone también 
traicionar los fundamentos y la metodología de trabajo de los Cuidados Paliativos. 

7. Que la atención a los recursos y necesidades espirituales no es patrimonio de los 
Cuidados Paliativos aunque debería ser especialmente cuidada en aquellos 
ámbitos en los que la experiencia de sufrimiento es muy significativa y en todos 
los escenarios de fragilidad, dependencia, cronicidad, pérdidas o la posible y 
cercana experiencia de muerte. 

8. Que la experiencia del morir es única e idiosincrática en cada ser humano. No 
obstante, las tradiciones espirituales, la experiencia clínica y -hoy cada día más- la 
investigación, nos aportan mapas que facilitan conocer y atravesar el territorio,
itinerarios posibles y comunes que el paciente pueda elegir y por los que nos pida,
desde el más profundo respeto, ser acompañado.

9. Que como la buena voluntad no es suficiente, los profesionales tenemos el apasionante 
reto de vincular ciencia y espiritualidad, rigor metodológico y creatividad, meta análisis e
inspiración a fin de ir generando estrategias y herramientas de evaluación y 
acompañamiento válidas, fiables y de utilidad clínica.

10. Que la herramienta por excelencia para la buena praxis es la propia persona del 
profesional y su competencia, compasión y compromiso para acoger la realidad del
otro- bañada en desesperación o en esperanza. El calibrado de esta herramienta y su
capacidad de mantener su ecuanimidad en el entorno del sufrimiento exige un
compromiso con el autocuidado en su personal dimensión espiritual.


APOSTAMOS

11. Por una comprensión de la espiritualidad en clave relacional, lo que nos invita a
profundizar en una mirada intrapersonal, interpersonal y transpersonal de la
condición humana y en un desarrollo más elaborado de nuestra capacidad de
introspección, de comunicación / deliberación y de contemplación.

12. Por una visión amplia y plural de la espiritualidad, que permita hacer presente las
perspectivas filosófica / existencial, axiológica, religiosa o cualquier otra que
respete la diferencia de cosmovisiones y el derecho a las mismas.

13. Por una actitud clara de no huida de la necesidad de prevenir y tratar el
sufrimiento evitable y de acompañar aquel sufrimiento que -fruto de la condición
humana o de la amenazante presencia de la muerte- no pueda ser evitado.

14. Por impulsar el compromiso de las Instituciones, Equipos y Profesionales en
incorporar explícitamente el abordaje de la dimensión espiritual en el quehacer 
clínico con las personas al final de la vida y sus familiares.

15. Por fomentar la formación de nuestros profesionales en evaluación y
acompañamiento espiritual, lo que supone un replanteamiento de conocimientos,
habilidades y actitudes y un afrontamiento del miedo -del paciente y del nuestro
propio- para un mejor aprovechamiento del encuentro clínico, una de las puertas
privilegiadas para acceder a la dimensión espiritual de aquel que sufre y del que le
acompaña.

Palma de Mallorca,  13 de Mayo de 2011.


Conclusiones presentadas en la IX Jornada Nacional de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) "La Espiritualidad en Clínica", Palma de Mallorca, 12 y 13 de Mayo de 2011, por el Grupo de Espiritualidad (GES) de la SECPAL. Drs. Enric Benito, Javier Barbero, Jacinto Bátiz.
Fuente: https://events.viajesiberiacongresos.com/ei/images/Manifiesto%20SECPAL%20Mallorca.pdf

Drogando a América: La industria farmacéutica expuesta

La industria farmacéutica obtiene ganancias de más de $650 billones de dólares por año. Durante mucho tiempo, el negocio más lucrativo de los EEUU ha sido el de las corporaciones farmacéuticas, que rutinariamente se encuentran en la lista anual de los 500 más ricos. Los fármacos de prescripción fundamentan una industria que gana más dinero que el Producto Interno Bruto de muchas naciones.

Un atributo central del 'éxito' abrumador de Big Pharma, yace en la relación entre las corporaciones y la industria de la atención médica que se encarga de 'gestionar los síntomas': El representante farmacéutico. Los hombres y mujeres que vemos reuniéndose con los médicos, entrando a sus oficinas con regalos o almuerzos para el personal, reuniéndose con el doctor mientras usted espera su cita.

Gwen Olsen era una de las representantes farmacéuticos más importante de los más grandes de la industria: Johnson, Syntex Labs, Bristol-Myers Squibb, Abbott Laboratories y Forest Laboratories.

A través de algunas espantosas llamadas de advertencia, y la trágica muerte de su sobrina relacionada con los fármacos, Gwen ha dedicado su vida a concientizar a las personas acerca de los peligros de los fármacos de prescripción y como la industria de los fármacos manipula a los médicos para que prescriban y sobre-prescriban, sus fármacos.

Ella expone la oscura corrupción y los profundos engaños que prevalecen en esta industria.

Las palabras de Gwen Olsen son poderosas. Su mesaje, totalmente atemorizante. Más abajo podrá leer la transcripción de nuestra conversación, así como también un video de Gwen, incluyendo su aparición en el segmento de Eye On Your Children de las noticias vespertinas de la CBS.

Adam Omkara: Así que entraste a la industria con una mentalidad altruista y querías ayudar a las personas. ¿Cuándo fue que te diste cuenta que la industria no estaba basada en el altruismo, o incluso en la curación de enfermedades?
Gwen: Bueno, fue en la entrevista de segundo nivel con el gerente regional. Me preguntó porqué quería involucrarme en la industria farmacéutica. Le dije que realmente quería ayudar a la gente, eso es lo que quería hacer.
Casi se ríe de mí, sonrió, y dijo "Bien, no estoy seguro de eso. Si lo que te motiva es el altruismo, entonces debes de unirte a los cuerpos de paz." Entonces sonrió, dio la vuelta hacia su escritorio y comenzó a teclear en su calculadora. Dijo "sin embargo, si lo que te motiva es el dinero, déjame decirte como puedes retirarte con una cuenta millonaria de este trabajo jovencita."
Prosiguió delineando mis beneficios, opciones financieras, y todo se convirtió en una gran neblina. Vi signos de dinero. Sonaba muy bien para una chica de 26 años. Entonces, inicialmente, así fue como me enteré que la industria no era altruista.

Adam Omkara: Y has comentado que de hecho fuiste capacitada para desinformar a la gente, ¿podrías explicarlo mejor?
Gwen: Bueno, inicialmente, cuando comienzas el entrenamiento para ventas farmacéuticas, te llevan a la oficina central para recibir cierto tipo de 'adoctrinamiento', de 2 a 6 semanas de entrenamiento intensivo. Allí es donde la industria convierte a los representantes en perfiladores psicológicos y se les enseña a agradar a la gente. Los representantes aprenden a analizar a las personas, así que saben muy bien como influenciar a la gente. Se nos enseñó en las sesiones de entrenamiento algo llamado 'de rodilla a rodillas' y 'de dedo a dedos' donde tienes una linea de representantes que juegan el rol de médicos y líneas opuestas que juegan el rol de los representantes.
Tienes que aprenderte al pie de la letra la posición de la compañía y sus líneas de mercadeo, no puedes desviarte para nada. Prácticas y prácticas hasta que fluya naturalmente y no suene ensayado.
Comencé a reconocer que realmente estaba siendo capacitada para desviar al médico de sus preocupaciones. Entonces, estaba aprendiendo a desinformar, a contrarrestar las válidas preocupaciones del médico. No estaba siendo capacitada para decir "esté fármaco es malo para el paciente" o "tenga cuidado al mezclar este fármaco con este otro". Cualquier información percibida como negativa siempre se disfrazaba.
De hecho, muchas veces nos llamaban a junta cuando se introducía una nueva pieza para venta. Los gerentes nos hacían preguntas sobre de qué aspectos de la pieza percibíamos más objeciones. ¿Cuáles eran las partes que provocaban más preocupación? Después de que le dábamos la retroalimentación al departamento de mercadeo, el siguiente periodo producían un diseño diferente que manipulaba o minimizaba los datos objetables. Entonces, era un conjunto constante de circunstancias por las que comencé a ver que no se me permitía dar buena información y no se me daba buena información para compartir.
La industria sabe que muchos de sus fármacos no están libres de riesgos y que no curan a las personas. De hecho, algunos fármacos están diseñados para empeorar los síntomas más adelante.
Cuando comencé a ser pro-activa y comencé a hacer muchas preguntas inteligentes y críticas, la gerencia objetó y me desalentó. Frecuentemente me encontraba con respuestas como: "Lo hacemos de ese modo porque podemos", o "de ese modo vendemos más píldoras."
¡Era evidente que mis indagaciones no eran bienvenidas!
Era como estar en el ejército, de hecho, muchos de mis ex-gerentes habían estado en el ejército. Muchos son contratados porque tienen una gran ética de trabajo y no hacen muchas preguntas. El personal militar está acostumbrado trabajar con poca información.

Adam Omkara: ¿Cómo despertaste a la realidad de la industria? ¿Fue de repente, o fue un proceso lento?
Gwen: Me di cuenta más adelante que estaba en una posición en donde podía dañar a las personas; en una posición donde literalmente podía quitar vidas. Mi gran despertar fue cuando comencé a promover un nuevo fármaco.
La oscura verdad de la industria farmacéutica. Asistí a un congreso nacional de ventas para el lanzamiento de este nuevo fármaco y escuché maravillas sobre como iba a ayudar a la gente. Inmediatamente fuimos enviados a nuestros territorios individuales para obtener apoyo para el nuevo fármaco con médicos clave.
Los representantes reciben perfiles de todos los médicos en el territorio, sobre su personalidad, sus hábitos de prescripción, si prescriben con mucha regularidad o adoptantes prematuros, o adoptantes tardíos/escépticos.
Los representantes tienen toda esta información disponible antes de realizar las ventas para que sepan cómo aproximarse al médico y pueda desarrollar estrategias de venta. Había un médico en mi territorio que fue perfilado como "adoptante tardío/escéptico". Eso significaba que me costaría trabajo convencerlo para que prescribiera mi nuevo fármaco.
El plan de mercadeo desarrollado al inicio, le enfatizaba a las fuerzas de venta que como último recurso, si un médico no quería escribir prescripciones para el nuevo producto, entonces el representante pediría que lo probara con un paciente, el paciente más difícil que tuviera el médico. La teoría aseguraba que si el fármaco funcionaba en ellos, entonces era más probable que el medico lo usara más a menudo en futuras consultas.
Hice mi presentación y el médico me dijo que su política era no prescribir un nuevo fármaco hasta que este estuviera en el mercado por al menos un año. Había tenido experiencias negativas con fármacos nuevos.
Sin embargo, con vacilación, aceptó probarlo con su paciente más difícil a quien no le habían funcionado todas las terapias anteriores, y le dejé algunas muestras.
Poco tiempo después, recibí una llamada de mi gerente de distrito y me enviaron a recabar información sobre un reporte de Reacción Adversa al Fármaco, ya que una muerte había tenido lugar en mi territorio provocada por nuestro nuevo fármaco y era un paciente de ese médico. Y adivine qué, ¡era su madre! Había sufrido una falla renal y murió por complicaciones de la diálisis. ¡Estaba devastada!
Después de ir por la información del reporte, me tomó 6 meses tomar valor para ir a ver al hombre de nuevo y verlo a los ojos. Estaba extremadamente consiente de que mi persistente y afanado mercadeo lo había influenciado para que hiciera algo en contra de su juicio, y como consecuencia, ¡su madre había pagado con su propia vida!
Nunca olvidaré su comentario brusco y colérico, "¡Bueno, veo que todos ustedes se esfuerzan mucho más en sus planes de mercadeo de lo que lo hacen sus investigadores y desarrolladores de medicamentos!" ¿Qué podía decirle después de eso?
Esa fue mi la primera pista que obtuve como joven representante, de que mi trabajo tenía serias ramificaciones. Una vez que esto sucedió, más y más cosas comenzaron a caer en su sitio. Entonces, con ese conocimiento, comencé a ver mi trabajo y a la industria con nuevos ojos...

Adam Omkara: ¿Y nadie cuestiona esto? ¿Por qué crees que la gente no está despertando a esta realidad o no se cuestiona? ¿Representantes, psiquiatras, médicos, gerentes? ¿Existe algún proceso de desensibilización en juego que es muy efectivo? ¿En qué punto entra en el panorama esa desconexión y como la sostienen?
Gwen: Sí, definitivamente existe un proceso de desensibilización. Una reprogramación por así decirlo. El adoctrinamiento se realiza en la oficina central durante la capacitación inicial y es parecido a lo que hacen en los campamentos militares. Te destruyen física y psicológicamente, los representantes se quedan estudiando hasta muy tarde en la noche para los exámenes, preparando las presentaciones, filmando videos, son privados del sueño, privados de una buena alimentación, se requiere que estén muy bien vestidos y compiten constantemente entre ellos ya que son observados y avaluados en el escaparate corporativo.
El agotamiento psicológico es demasiado, pero es un ambiente de apariencias muy efectivo.
Entonces, cuando te dejan salir a tu territorio de ventas, tienes este falso sentimiento de bravata, como si fueras alguien especial que va a ayudar al mundo. Literalmente es un proceso de lavado de cerebro.
Lo que están haciendo, de manera efectiva, es deshacerse de las personas independientes y quebrar a los débiles. Los que no pueden con el trabajo a largo plazo y, por lo tanto, será una inversión tirada a la basura.

Adam Omkara: ¿Crees que se aplica la misma política en otras compañías?
Gwen: Trabajé para cinco compañías diferentes y esto sucedió en cada una de ellas. Esto no quiere decir que perdí mi trabajo y comencé a despotricar en contra de la industria. Era de las mejores y me desempeñé por arriba del 3% en cada compañía que trabajaba tiempo completo.
Normalmente, en cuanto un representante comienza a hacer demasiadas preguntas o comienza a causarle "problemas" a la gerencia se les menciona que hay muchos individuos elegibles detrás, esperando a tomar su trabajo. La única razón por la que me toleraban fue porque era muy valiosa para ellos.
Siempre hacía que mis gerentes y mi distrito quedaran bien a fin de cuentas.

Adam Omkara: ¿Y qué hay de los psiquiatras y esa industria? ¿No se cuestionan?
Gwen: ¿Realmente quieres que sea honesta al respecto? La industria farmacéutica se burla tanto de la profesión psiquiátrica que ya ni siquiera es gracioso. De hecho llaman a los psiquiatras 'putas de los fármacos'. Esto se debe a que realmente no le tienen lealtad a ninguna compañía o producto, solo se preocupan por la paga.
Durante mi capacitación inicial sobre ventas de fármacos antipsicóticos, me dijeron que la mayoría de los psiquiatras se adentran en ese campo para poder averiguar porque están tan dañados. ¡Realmente había personas muy extrañas! Así que sí, realmente no se les respetaba mucho. Mis colegas y yo los menospreciábamos como si fueran una clase de cuasi-médicos de 'clase baja'. Porque realmente sabíamos que no hacían nada de manera científica, todos los diagnósticos eran de naturaleza subjetiva que dependían de observaciones de síntomas de terceros.
Así que era fácil venderle los fármacos. ¡La mayoría de los psiquiatras son tan egocéntricos que literalmente recomendarían cualquier cosa si tienen ganancias!
En esta época, la mayoría de los psiquiatras ya no usan la psicoterapia, solo citas de 15 minutos, ¿cuáles son sus síntomas?, tómese esto y regrese en un mes. Tendrías mucha suerte si recibes psicoterapia estos días (bajo cobertura) y los niños rara vez la obtienen.
Así que puedes ver que existe un enorme incentivo para continuar con el paradigma basado en el tratamiento psicofarmacológico. Porque si este enorme castillo de cartas se cae, todos esos médicos ya no podrán practicar la psiquiatría. Porque sin fármacos, ¿como podrían ejercer?
Padres de familia, tengan cuidado: Los niños se han convertido en el objetivo más importante de la industria farmacéutica.

Adam Omkara: ¿Así que ahora en qué trabajas?
Gwen: Actualmente estoy contribuyendo con una antología, llamada Drugging our Children: How Profiteers are Pushing Antipsychotics on our Youngest (Drogando a nuestros hijos: Cómo los usureros promueven los antipsicóticos para nuestros niños), que será publicada este otoño.
Un reporte de Soluciones de Salud Medco de 2009, mostró que los niños son un objetivo creciente para la industria farmacéutica. Las prescripciones en niños crecieron 4 veces más que el índice de la población en general. Los antipsicóticos fueron la categoría de fármacos número uno en 2008 y 2009, con ganancias de 14.6 billones de dólares por año.
Además, 1100 personas entran a las listas de incapacidad del seguro social diariamente debido a enfermedades mentales. De ese número, 250 son niños.

Adam Omkara: ¿Tienes algún mensaje para los padres?
Gwen: Sí, mi campaña es de consentimiento informado. No estoy en contra de los fármacos, pero estoy en contra de la desinformación, y los padres han sido desinformados severamente, sino es que se les ha mentido así como así en muchas circunstancias. Mi mensaje es que los padres se vuelvan proactivos.
Dejen de tomar la palabra de otros, comiencen a hacer su propia diligencia e investigación en lo relacionado con fármacos para sus hijos. Recuerden que no solo se necesita un pueblo para criar a un hijo, se necesita de un pueblo para protegerlo. ¡Todos tenemos que poner de nuestra parte!

Adam Omkara: Muchas gracias Gwen.

Por favor visite el sitio web de Gwen's: http://www.gwenolsen.com/ para obtener más información.
También, le recomendamos su primer libro: Confessions of an Rx Drug Pusher.

Esta acertada y reveladora información le da un vistazo dentro de una industria que no se preocupa por usted o su familia. Si la historia de Gwen le dejó algo, por favor que sea la comprensión de que debería tomar su propia salud en sus manos. 'Deja que tus alimentos sean tu medicina', ría, ame, perdone, muévase y descanse bien. Si se enferma, investigue, sea proactivo. Permita que este lema y plan evite que las grandes farmacéuticas manipulen o lucren a costa suya y de sus seres queridos.

Entrevista a Gwen Olsen, ex-representante de la industria farmacéutica.
Fuente: http://es.sott.net/articles/show/5401-Drogando-a-America-La-industria-farmaceutica-expuesta
Original interview in The Washington Times: http://communities.washingtontimes.com/neighborhood/omkara/2011/mar/27/dark-secrets-drug-industry-exposed/

Entrevista con Marino Rodrigo

El doctor Rodrigo tiene una larga trayectoria clínica y docente, no sólo en el ejercicio de la homeopatía sino también en la medicina convencional. Esta circunstancia le coloca en una situación especial, quizá incluso interesante para quienes pudieran pensar que la homeopatía está constituida por fanáticos que odian la medicina. El doctor Rodrigo es el más elocuente ejemplo de lo contrario.

MEDICINA HOMEOPÁTICA: Doctor, medicina institucional y homeopatía, ¿cómo conviven en un mismo médico?
MARINO RODRIGO: Nunca he considerado el ejercicio de la Medicina como la conquista de posiciones a enfrentar, la llamada medicina institucional o convencional por una parte y la homeopatía por otra. El método homeopático enriquece la medicina clásica, en el sentido de que supone un avance en la individualización diagnóstica y terapéutica. Ciertamente, en un sentido muy concreto. Pero dudo mucho que se pueda ejercer una homeopatía competente sin una sólida formación médica.

MH: ¿Cree que alguna vez ambas disciplinas podrán convivir también en el sistema sanitario público?
MR: De vez en cuando alguien pide que se incluya la homeopatía en la sanidad pública con argumentos de solvencia discutible. Pienso que no urge universalizar deprisa y corriendo la prestación pública de la homeopatía por vías más o menos artificiales, forzadas y con fuertes presiones comerciales. Considero más necesarios otros aspectos previos a esta pretensión, en particular el avance en la validación y actualización de la homeopatía como recurso terapéutico potencialmente útil, el desarrollo de un marco de reconocimiento y regulación oficiales, y la implementación de una formación continuada y acreditada para sus profesionales, entre otros.

MH: ¿Considera que la presencia cada vez mayor que la homeopatía está teniendo en la universidad terminará por hacerse sentir en las instituciones sanitarias?
MR: No necesariamente. La presencia de la homeopatía en la Universidad supone para mí, ante todo, una situación de compromiso para con la sociedad y con la propia Universidad: nos invita a adoptar una actitud desprejuiciada pero al mismo tiempo crítica respecto a sus potencialidades como recurso terapéutico, y, desde ahí, la disposición para abordarla científicamente mediante la aplicación de las metodologías adecuadas. Por una simple cuestión de coherencia. No debería suponer solo una posición ventajista desde la que reivindicar objetivos políticos o económicos adicionales.

MH: Usted imparte docencia en medicina institucional y en homeopatía. ¿Hay diferencias sustanciales entre ambas pedagogías?
MR: Sí, en múltiples aspectos. Por ejemplo, en la docencia de la medicina convencional enfatizamos la generalización aplicada a todos sus aspectos diagnósticos, terapéuticos, pronósticos, etc.; en homeopatía enfatizamos la individualización, la comprensión de cada paciente en su singularidad, antes de plantearnos un tratamiento. Por cierto, también algo a lo que ha aspirado la medicina de todos los tiempos, la máxima individualización diagnóstica y terapéutica. Este diferente énfasis en objetivos tan distintos condiciona necesariamente la metodología a aplicar. En términos generales, y en cualquiera de los dos ámbitos, apuesto por el autoaprendizaje del alumno movido por sus propios intereses y motivaciones, por un acceso activo al conocimiento, apoyado con tutorías. La clásica transmisión “magistral” de un tipo de conocimiento concreto, el que decide solo el cuerpo docente, que exige una pasividad y pensamiento acrítico por parte del alumno, cada vez resultan menos aceptables entre todos los agentes académicos.

MH: Usted ha hecho una aportación sustancial a la pedagogía homeopática con su libro Autotest en homeopatía. Confesamos haberlo leído y haber disfrutado con su lectura. ¿Cree que en España la literatura homeopática está a la altura de las expectativas de los médicos homeópatas?
MR: Me gustaría conocer esas expectativas para responder su pregunta. Si esas expectativas se refieren a disponer de manuales de prescripción rápida y nominal (o sea, la prescripción por el nombre de las enfermedades o de los síntomas aislados), sin excesiva fundamentación metodológica homeopática, entonces sí, la oferta bibliográfica actual en lengua castellana es suficiente. Si sus expectativas se corresponden a que, antes de prescribir a sus pacientes, quisieran procurarse una formación teórica y metodológica que fundamente su práctica, entonces queda mucho por hacer para traducir al castellano los libros en los que se pueden aprender ambas, fundamentalmente en inglés y en francés. Respecto al Autotest en homeopatía, le agradezco su amable valoración, pero está por ver cuán sustancial resultará en la pedagogía homeopática. Dependerá de la aceptación de los lectores, de la utilidad que tenga como instrumento de apoyo a docentes y discentes.

MH: Si tuviese que llevarse a una isla un solo libro de homeopatía, ¿cuál elegiría?
MR: ¡Qué terrible pregunta! Suena a castigo. ¿Un solo libro? Toda una prueba para el desapego. Si este viaje a una isla es una metáfora del volver a empezar, entonces me llevaría el Órganon de Hahnemann.

MH: ¿Y de medicina convencional?
MR: Cualquiera de los tres o cuatro grandes tratados de Medicina Interna disponibles en la actualidad.

MH: Para terminar, la inevitable pregunta sobre el futuro de la homeopatía: ¿cómo lo ve?
MR: La homeopatía es un método racional y empírico. En la medida en que los diversos agentes implicados en la salud (los profesionales, las autoridades sanitarias y la población) renunciemos a fundamentar la teoría y la práctica de la homeopatía en sólidas bases metodológica y científicamente aceptables, la homeopatía seguirá debatiéndose entre las creencias y ocurrencias elucubrativas de unos y los intereses fieramente comerciales de otros.


Dr. Marino Rodrigo Bañuelos. Urgenciólogo, Servicio de Urgencias, Complejo Hospitalario de Navarra. Especialista en medicina interna. Profesor clínico asociado de Medicina, Universidad de Navarra. Máster universitario en homeopatía. Profesor del Máster en Homeopatía, Facultad de Medicina de Sevilla, 2008/09.
Fuente: http://www.medicinahomeopatica.es/marino.htm

A los científicos canarios de La Laguna

El Aula de Divulgación Científica de la Universidad de La Laguna  ha arremetido contra la medicina homeopática, declarándola  pseudomedicina, pseudoterapia carente del mínimo valor médico, y ha reprochado al Presidente del Gobierno Canario y al propio Parlamento por apoyarla. Es curioso, yo felicito a ambos por su conciencia abierta y su valentía al apoyar, con su presencia,  la alternativa médica homeopática a la convencional medicina alopática. Es también curioso que muchos alópatas, no todos, se sientan atacados por la homeopatía en su triste conciencia de clase corporativa.  Además, víctimas de un gatillazo regresivo infantil, los científicos laguneros se enfadan con papá Paulino, porque también valora y ama a otros hijos

Yo también me considero científico. He cursado dos carreras universitarias, una con doctorado, y dos diplomaturas y he cumplido cuarenta y un años ejerciendo como psicólogo clínico en Roma, Nápoles, Londres, Sevilla y Las Palmas de Gran Canaria, investigando científicamente en mi consulta diaria con más de catorce mil personas. He sido y soy, además, formador post grado de un buen grupo de psicólogos y de médicos. Todo esto lo digo para dirigirme a Vds. como colegas, de igual a igual, lo cual es esencial para dialogar. Es importante que todos nos respetemos, aunque yo no pertenezca al Aula de Divulgación Científica de la ULL. Yo espero que esa Aula no se haya autodefinido científicamente infalible, al estilo de Pío IX en 1870. Ese nefasto papa, por su neurosis de pérdida frente a Garibaldi, se autocompesó, declarándose infalible por encima de la ciencia y de las ideologías.

Queridos colegas científicos y canarios, déjenme protestar por su inconmensurable salida de tono contra la medicina homeopática. ¡No la consideran vds. como ciencia! ¿Y quiénes son Vds. para considerar como científica o no una actividad humana? Sean, por favor, hipotéticos y opinantes, no dogmáticos y excluyentes. Dicen Vds. que en 2003 se fundó su Aula con tres objetivos: el primero, divulgar el conocimiento científico, el segundo, divulgar el pensamiento crítico y el tercero la identificación de las pseudociencias.

Vayamos por partes, porque la triple finalidad de esta Aula de Divulgación Científica, encierra cierto peligro. En primer lugar, niegan Vds. que la homeopatía, y me imagino que también el psicoanálisis, la psicología transpersonal, la medicina china, la medicina chamánica y otras muchas disciplinas, sean conocimiento científico. ¿Sabemos realmente lo que es el conocimiento, más allá del superficial saber? Algunos científicos no saben que el adjetivo “científico”, aplicado al conocimiento, supone una limitación y una represión del mismo. La ciencia, cuando se apoya en ese conocido método inflexible, excluyente e hipermaterialmente empírico, ya no es un trampolín para el verdadero conocimiento y el auténtico progreso; sino una trampa en manos de los poderes fácticos. Creer lo contrario es lo que convierte toda comunidad científica en una secta, en una religión laica, tan delirantemente infalible como las sectas religiosas. En segundo lugar, ¿de qué pensamiento crítico hablan los “científicos” de una secta científica? ¡Claro que el pensamiento crítico es piedra angular del método científico! pero ¿por qué tienen Vds. tanto miedo a lo nuevo, a lo alternativo? ¿Por qué la comunidad científica ha padecido siempre de una terrible psicopatología que es el misoneísmo (miedo patológico a lo nuevo), señalado valientemente por Carl G. JUNG? ¿No anotan Vds. en sus hojas de registro que todos los innovadores, descubridores y creadores, reconocidos, luego, como científicos, fueron primero temidos y perseguidos por la ortodoxia corporativista de la comunidad científica?

Muchos científicos olvidan que la experiencia de la incertidumbre permanente, el anti dogmatismo, la capacidad siempre abierta al cambio y a lo nuevo y la disposición de observación desinteresada y de escucha sin defensas, constituyen la actitud fundamental científica, tan importante, o quizás más, que la objetividad del llamado, ¡con muchas reservas!, método científico.

En tercer lugar, y llegando a un nivel delicado y peligroso, el Aula Cultural de Divulgación Científica de la ULL, se asigna la misión inquisitorial de “identificar a las pseudociencias”. Si las identifican como falsas ciencias, es para excomulgarlas y anatematizarlas. Es la Santa Inquisición de la Ciencia, que no teniendo ya la posibilidad de la hoguera en pública plaza, expulsa y declara ineptos a los nuevos, a los críticos, a los innovadores, siendo estos tan médicos como aquellos.

Queridos colegas científicos y canarios, usen el conocimiento, pero con sus tres ojos, corporal, psíquico y espiritual, es decir, el conocimiento holístico que es el único auténtico y científico, entonces podrán conocer, sin prejuicios de clase, que la homeopatía es también una manifestación de la investigación científica. Utilicen también el pensamiento crítico, que para ser sano, ha de estar acompañado del pensamiento autocrítico y usen la sencillez humilde tan importante para estar lejos de posiciones sectarias, dogmáticas e inquisitoriales.

Termino diciéndoles que la homeopatía, y esa vez no fue la alopatía, me salvó a mí de un importante trasplante de órgano. O fue un milagro en el que los científicos no creen, o fue un acierto de la ciencia homeopática y un fracaso de la ciencia alopática. Colaboro científicamente con homeópatas desde hace más de veinte años. Por ello, leyendo su nota quiero recordarles, con todo respeto, de igual a igual, que los científicos procuramos sumar y no restar, los científicos dialogamos y experimentamos, no anatematizamos, los científicos escuchamos y nos autoanalizamos en el uso del llamado método científico; pero mucho más, investigamos y observamos los movimientos de nuestra propia actitud científica, que es una aplicación de nuestra actitud fundamental frente a la vida.


Autor: Jaime Llinares Llabrés, psicólogo clínico.
Las Palmas de Gran Canaria (Islas Canarias).
Publicado en la Revista Digital San Borondón, viernes, 17 de diciembre de 2010.

El Informe Merrow - Trastorno de Déficit de Atención: ¿Un Diagnóstico Sospechoso?

Evidencia sólida indica que la epidemia del Trastorno por Déficit de Atención (TDA) que afecta mayormente a muchachos blancos de clase media es una invención humana, resultado de una larga, oculta relación financiera entre la compañía que fabrica la droga y el “Grupo de Apoyo al TDA” más grande de EUA. Acerca de esto hablamos en nuestro documental “TDA: ¿Un Diagnóstico Sospechoso?”
Es incuestionable que el TDA se está extendiendo junto con el uso de potentes psicoestimulantes. El número de niños siendo medicados ---ahora estimado en 2,000,000--- parece duplicarse cada 2 años.
Al preparar nuestro documental, escuchamos una y otra vez que “Ritalin se encuentra en todas las escuelas”. Adictos a drogas en recuperación nos dijeron que Ritalin se estaba convirtiendo el lo que se llama una “droga de entrada”, esto es, la primera droga que un niño prueba. Y los adictos nos dijeron que algunos jóvenes inhalan Ritalin para drogarse en forma rápida y barata (pero peligrosa).
¿Rápida? Sí, porque el Ritalin es un estimulante.
¿Barata? Sí, porque los padres pagan la cuenta.
¿Peligrosa? Sí, suficientemente poderosa para matar. La agencia federal norteamericana que lucha contra las drogas (Federal Drug Enforcement Administration) reporta que un joven murió por inhalar Ritalin.
Esperamos que nuestro documental y esta guía ayuden a padres y educadores a encontrar alternativas a las etiquetas innecesarias y drogas fuertes, así como idear clases más pequeñas, programas escolares más interesantes y una mayor atención tanto en casa como en la escuela.
 
TDA.: ¿Un Diagnóstico Sospechoso?
Miles de padres recurren a “grupos de apoyo” sobre el TDA. Creen que la información que obtendrán será precisa, imparcial y completa. El más grande de éstos grupos es CHADD, Children and Adults with Attention Deficit Disorder (Niños y Adultos con Trastorno de Déficit de Atención).
Muchos padres no saben que CHADD ha estado recibiendo por años grandes cantidades de dinero de los fabricantes del Ritalin, Ciba-Geigy (ahora Novartis). A continuación se menciona alguna literatura sobre lo que CHADD le dice a los padres, junto con información que el grupo no menciona.

CHADD DICE: LO QUE OMITE:

• “La medicación psico- Metilfenidato y Ritalin son casi idénticos a las

estimulante no es adictiva.” anfetaminas - conocida de otra forma como

“speed”. La DEA Agencia Federal de Lucha

contra las Drogas pone al Metilfenidato

en la misma clase de drogas como la morfina

y la codeína – drogas con legítima apli

cación médica, pero con alto potencial para

el abuso. Son comunes los efectos al retirarse

(agitación, marcada ansiedad y ten -

sión), y muchos doctores recomiendan disminuir

la dosis antes de descontinuar la

medicación.

• “La causa más probable CHADD basa ésta afirmación en un estudio

del TDA. es un desbalan- de 1990 por el Dr. Alan Zametkin de los Ins

ceo químico o deficiencia en titutos Nacionales de Salud (Nacional Insti--

ciertos químicos en el cere- tutes of Health – NIH), que encontró niveles

bro que se encuentran ubica- ligeramente más bajos de metabolismo gludos

en el área responsable de coso en los cerebros de adultos diagnosti --

la atención y la actividad”. cados con hiperactividad. CHADD no menciona

los intentos posteriores* para repetir

esos resultados en niños. Los estudios pos-

* “Metabolismo Cerebral en Adolescen- terrores del Dr. Zametkin encontraron “nintes

con ADHD” (Arch. Gen. Psychiatry, guna diferencia estadísticamente significachiatry,

Vol. 50, May 1993) y “Metabolis- tiva” entre los cerebros de niños normales

mo Cerebral reducido en Niñas Hiperac- y niños diagnosticados con T.D.A.H. La --

tivas” (J. Am. Acad. Child Adolesc. Psy- causa de origen del trastorno permanece

chiatry, 33: 6, July/August 1994) desconocida.

CHADD DICE: LO QUE NO DICE:

• “Es más probable que suce- No existen estudios conclusivos que mues

dan dificultades emocionales, tren que el tratamiento de TDA reduzca el

incluyendo abuso de substan- riesgo de abuso de drogas. Incluso el jefe

cias, cuando un niño con el médico de Ciba-Geigy declinó apoyar la --

TDA no es tratado” aseveración de CHADD.

La medicación no se usa Los síntomas del TDA delineados por la

para controlar la conducta – la Asociación Psiquiátrica Americana (mover

medicación se usa para mejo- impaciente las manos o pies o retorcerse

rar los síntomas del TDA.” en la silla, tiene dificultad en permanecer

sentado cuando se le pide que lo haga, se

distrae fácilmente por estímulo externo,

etc.) todos son de conducta. Se usa la medilación

para ayudar a controlar éstos síntomas.

Controlar la conducta y mejorar los

síntomas del TDA son lo mismo.

• “Entre el 70- 80% de los ni- Investigación sugiere que la medicación --

ños responden positivamente podría no ser un tratamiento tan efectivo.

a estas (psico-estimulantes) El Dr. James Swanson, Director del Centro

medicaciones.” De Desarrollo Infantil en la Universidad de

California, escribió: “… los efectos a corto

plazo de estimulantes en desempeño académico

son mínimos comparados con los

*”Tratamiento del TDA.: Más allá de la efectos en conducta, y no existe evidencia

Medicación” (Más allá del Comportamien- de efectos benéficos en el aprendizaje o

to, Otoño 1992/Vol. 4 No. 1) en logros académicos.”*

• “Se han hecho cientos de Se han realizado cientos de estudios sobre

estudios en miles de niños en medicaciones estimulantes, pero pocos ---

relación a los efectos de me- han observado los efectos a largo plazo. La

dicaciones psico-estimulantes. medición a largo plazo de medicaciones --

Se han identificado relativa- pediátricas está prohibido debido a dilemas

mente pocos efectos colatera- legales y éticos que rodean el uso de niños

les a largo plazo.” como sujetos de pruebas. La etiquetación

de la Agencia federal de Lucha contra las

Drogas incluye la advertencia específica

“No hay suficiente información disponible

sobre la seguridad y eficacia del uso de Ritalin

en niños a largo plazo.”
 
Ritalin no es la Respuesta por Matt Scherbel (declaración hablada)
Matt Scherbel tenía 14 años y estaba en octavo grado en la Escuela Media Thomas Pyle en Bethesda, MD, cuando escribió lo siguiente en el periódico de su escuela, “The Pyle Print”: El sistema no fue, ni está hecho todavía para radicales. El estudiante perfecto no es un genio; sólo se toma las cosas con algo más de cuidado. Un chico tonto no encaja; necesita más tiempo para aprender y una atención especial que no le gusta al sistema. No, el estudiante perfecto es el servil escolar. Sólo entrega lo que se le pide, sin premio especial. Es callado y no habla nada de lo que tiene en mente.
A las escuelas no les gustan los chicos radicales: aquellos que les gusta pensar y hacer preguntas. Ellos son los soñadores. Eso no significa que estén equivocados. Simplemente no encajan en la norma, así que son etiquetados y condenados, etiquetados con el TDA. (Trastorno por Déficit de Atención).
Así que los doctores nos drogan con Ritalin y controlan nuestras mentes con dosis bajas de “speed” (una anfetamina). Los maestros no nos hacen caso hasta que nuestras mentes están bajo control. (Ritalín) descarrila nuestro tren de pensamiento y nos hace unidimensionales. Nos dan dolores de cabeza y bajones al tomarlo y dejarlo. Se roba la imaginación extra y el flujo de la mente, destruyendo así las más auténticas y puras ideas. No puedo pensar bien y por seis horas del día, no soy yo. Soy lo que al sistema le gustaría que fuera.
Las escuelas deberían amoldar la educación tomando en cuenta nuestras idiosincrasias, nuestras mentes originales y singulares, nuestras mentes alocadas y curiosas. ¿Dónde estaríamos sin gente excéntrica?. Las necesitamos. El sistema no debería amoldar nuestras mentes con drogas y dosis bajas de “speed”; debería amoldarse a nuestras circunstancias.
El Ritalin no me ayuda a aprender; simplemente rebaja mi mente a la longitud de onda en que somos educados. ¿Quién va a llegar más allá en la vida, el “servil escolar” con las mismas respuestas e ideas del libro de texto, o “el chico TDA” que propone ideas que nunca han sido pensadas o una nueva perspectiva sobre algo?
Realmente espero la llegada del día en que Ritalin no sea la respuesta. El día en que cada estudiante sea etiquetado como “estudiante”.
Autor: John Merrow, periodista.
Traducción: CCHR MEXICO

Más información en el Boletín Armas para defender la salud nº 38 de la AMC Asociación de medicinas complementarias