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Informe del gobierno suizo: la homeopatía es eficaz y económica

El mayor estudio jamás realizado por un organismo oficial sobre la homeopatía llega a la conclusión de que la homeopatía no sólo funciona, sino que es más económica que la medicina convencional.

El Gobierno suizo tiene tras de sí una larga historia de neutralidad y quizás por este motivo los informes de este Gobierno en temas controvertidos deben tenerse más en cuenta que otros informes de países que están más influenciados por las actuales circunstancias económicas y políticas.
Cuando se sabe que dos de las cinco empresas más importantes de fabricación de medicamentos tienen su sede en Suiza, se podría pensar que este país tiene mucho interés en la medicina convencional, pero tal supuesto nos lleva a error.
A finales de 2011 se publicó un informe del Gobierno suizo sobre Medicina Homeopática, representando la evaluación más completa que sobre la Medicina Homeopática haya publicado un Gobierno, y recientemente ha aparecido en forma de libro en inglés (Homeopathy in Healthcare: Effectiveness, Appropriateness, Safety, Costs. Bornhoft y Matthiessen, Springer). Este informe afirma que el tratamiento homeopático es eficaz y rentable y que debiera estar incluido dentro del programa nacional de salud de Suiza.
Las investigaciones del Gobierno suizo sobre homeopatía y los tratamientos complementarios y alternativos, responden a una alta demanda y el uso generalizado en Suiza frente a la medicina convencional, no sólo por parte de los consumidores, sino también por parte de los médicos. Aproximadamente la mitad de la población de Suiza utiliza tratamientos de medicina complementaria y alternativos y los valora. Y además, aproximadamente la mitad de los médicos suizos consideran los tratamientos complementarios y alternativos eficaces. Quizás lo más importante es que el 85% de la población suiza prefiere terapias de este tipo y que formen parte del programa nacional de salud.
Desde 1998, el Gobierno de Suiza decidió ampliar su sistema nacional de salud incluyendo ciertas medicinas complementarias y alternativas, incluyendo la medicina homeopática, la medicina tradicional china, la medicina herbaria, la medicina antroposófica y la terapia neural. El reembolso de los gastos de estos pacientes fue una medida provisional, mientras el Gobierno suizo encargó un estudio para determinar si eran eficaces y rentables. El reembolso provisional de estos tratamientos alternativos finalizó en 2005, pero como resultado de este estudio, el programa nacional de salud ha comenzado de nuevo a reembolsar los tratamientos homeopáticos y otros tratamientos alternativos. De hecho, como resultado de un referéndum nacional, más de los dos tercios de los votantes apoyaron la inclusión de las medicinas alternativas y homeopáticas dentro del programa nacional de salud (Dacey, 2009; Rist, Schwabl, 2009).
Gobierno suizo: Evaluación de tecnologías sanitarias
La Evaluación de tecnologías sanitarias en la medicina homeopática es con mucho el informe más amplio que un Gobierno haya publicado hasta la fecha. No sólo este informe revisa con detenimiento y de forma global los ensayos clínicos a doble ciego aleatorio y controlado mediante placebo de los medicamentos homeopáticos, sino que también se ha evaluado su “efectividad en el mundo real”, así como la seguridad y la relación entre el coste y la efectividad. El informe también lleva a cabo una revisión integral de las investigaciones preclínicas (investigaciones fisico-químicas, estudios botánicos, estudios en animales e in vitro con células humanas).
Y aún hay más, este informe evalúa las revisiones sistemáticas y los meta-análisis, estudio de los resultados e investigación epidemiológica. Esta amplia revisión evalúa cuidadosamente los estudios realizados, tanto por la calidad de su diseño como por su ejecución (lo que se llama validez interna) y cómo se lleva a la práctica común homeopática (validez externa). El tema de la validez externa es de gran importancia debido hay científicos y médicos que realizan estudios sobre homeopatía y no tienen ningún conocimiento de este tipo de medicamentos (algunos estudios muestran que ciertos medicamentos homeopáticos se utilizan muy poco para la realización de pruebas, mientras que otros utilizan medicamentos que no están indicados para ciertos pacientes). Cuando estos estudios mostraron que la medicina homeopática no funcionaba, una evaluación precisa indicaba que dichos estudios habían sido diseñados para refutar la homeopatía… o simplemente, el estudio fue un ensayo exploratorio que buscaba evaluar los resultados de un nuevo tratamiento (ensayos exploratorios de esta naturaleza no están destinados a probar o refutar los medicamentos homeopáticos, sino sólo para evaluar el tratamiento para una persona en una situación específica).
“Este informe evalúa las revisiones sistemáticas y los meta-análisis, estudio de los resultados e investigación epidemiológica.”
Después de la investigación básica preclínica y los estudios de alta calidad, el informe del Gobierno suizo afirma que los medicamentos homeopáticos de “alta potencia” parecen inducir efectos reguladores (por ejemplo, el equilibrio o normalización de los efectos) y cambios específicos en las células y organismos vivos. El informe también señala que 20 de las 22 revisiones sistemáticas de la investigación clínica prueba que los medicamentos homeopáticos marcan una tendencia a favor de la homeopatía” (Bornhöft, Wolf von Ammon, et al, 2006).
El informe suizo encontró evidencias que apoyan el tratamiento homeopático de las infecciones de las vías respiratorias y las alergias respiratorias. El informe cita 29 estudios sobre “Infecciones del tracto respiratorio superior y reacciones alérgicas”, de los cuales 24 de ellos ofrecen un resultado positivo a favor de la homeopatía. Además, seis de los siete estudios controlados que compararon el tratamiento homeopático con el tratamiento médico convencional, mostraron que la homeopatía es más eficaz que las intervenciones médicas convencionales (el estudio encontró otro tratamiento homeopático equivalente al tratamiento médico convencional). Todos estos resultados del tratamiento homeopático no acarreaban los efectos secundarios comunes en el tratamiento farmacológico convencional. Al evaluar sólo los ensayos aleatorios controlados con placebo, 12 de los 16 estudios mostraron un resultado positivo a favor de la homeopatía.
Los autores del informe del Gobierno suizo reconocen que una parte de la revisión general de la investigación incluye revisiones negativas de la investigación clínica homeopática (Shang, et al, 2005). Sin embargo, los autores señalaron que esta revisión de la investigación ha sido ampliamente criticada tanto por los defensores como por los detractores de la homeopatía. El informe señala que el equipo de Shang ni siquiera se adhiere a las directrices de QUÓRUM, que son ampliamente reconocidas como normas para la información científica (Linde, Jonas, 2005). El equipo de Shang evaluó inicialmente 110 ensayos clínicos homeopáticos y luego trató de compararlos con 110 ensayos médicos convencionales. Shan y su equipo determinaron 22 estudios homeopáticos de alta calidad, contra sólo 9 de alta calidad en el ámbito de la medicina convencional. En lugar de comparar estos ensayos de alta calidad (lo que habría dado un resultado positivo para la homeopatía), el equipo de Shang fijó criterios que ignorasen la mayoría de los estudios homeopáticos de alta calidad, con lo que daba apoyo a su hipótesis original y establecía prejuicios en torno a que los medicamentos homeopáticos no son efectivos (Lüdtke, Rutten, 2008).
El informe suizo señala también que David Sackett, médico canadiense que es considerado como uno de los pioneros en la “medicina basada en evidencias”, ha expresado su profunda preocupación ante los investigadores y médicos ya que se considera que sólo los ensayos clínicos y a doble ciego son el medio para determinar si un tratamiento es efectivo o no. Para hacer esta afirmación, habría que reconocer que prácticamente todos los procedimientos quirúrgicos son poco científicos o no probados, porque muy pocos han sido sometidos a ensayos aleatorios a doble ciego.
En mi opinión, para que un tratamiento se considere efectivo o probado científicamente, se requiere de una evaluación mucho más completa de lo que se suele hacer. En última instancia, el informe del Gobierno suizo sobre la homeopatía representa una evaluación de la misma, incluyendo una evaluación de los ensayos clínicos aleatorios de doble ciego, así como otras evidencias, todos los cuales en su conjunto conducen a determinar que los medicamentos homeopáticos son efectivos.


¿Qué es la homeopatía?
Descubierta al final del siglo XVIII, gracias a las observaciones y experimentos del Doctor Samuel Hahnemann, la homeopatía se basa en una realidad biológica, ya conocida por Hipócrates, la ley de similitud: “Toda substancia capaz de provocar síntomas patológicos en un individuo sano, es capaz, a dosis infinitesimales, de tratar esos síntomas en un individuo enfermo”. Descubierta al final del siglo XVIII, gracias a las observaciones y experimentos del Doctor Samuel Hahnemann, la homeopatía se basa en una realidad biológica, ya conocida por Hipócrates, la ley de similitud: “Toda substancia capaz de provocar síntomas patológicos en un individuo sano, es capaz, a dosis infinitesimales, de tratar esos síntomas en un individuo enfermo”. Este conocimiento exacto de la similitud entre el medicamento y la enfermedad, justifica el objetivo, específico de la Homeopatía, de individualizar al enfermo y su tratamiento, utilizando las capacidades de reacción de cada persona. Aplicando estos principios, la homeopatía utiliza substancias orgánicas, minerales y vegetales para estimular las defensas inmunitarias del organismo. De este modo, el cuerpo puede movilizar sus defensas propias, en contra de los agentes patógenos, virus y bacterias, y recuperar su equilibrio, desestabilizado por las agresiones de la vida moderna (estrés, contaminación, etc.). La homeopatía se fundamenta en dos leyes: ley de la similitud o ley de los semejantes y la ley de la infinitesimalidad.
En homeopatía, y especialmente en enfermedades crónicas, el objetivo es ir más allá del alivio de los síntomas que van apareciendo, se busca ayudar al paciente a restablecer globalmente su equilibrio natural. Para ello, el médico homeópata en la consulta tendrá en cuenta, además de los síntomas o problemas de salud que presenta el paciente, su constitución física y su forma de reaccionar y sensaciones frente a la enfermedad, además de factores de mejoría o de empeoramiento. Por eso se dice que el tratamiento, en homeopatía, es más personalizado.


Homeopathy in Healthcare: Effectiveness, Appropriateness, Safety, Costs. Gudrun Bornhöft, Peter F. Matthiessen (eds). Springer.
Este volumen incluye el informe completo de la Evaluación de tecnologías para la salud en lo que dice relación a la efectividad, pertinencia, seguridad y costos de la homeopatía en la salud. El informe fue solicitado por las autoridades suizas a fin de tomar decisiones informadas en relación a la inclusión de la homeopatía en la lista de servicios cubiertos por los seguros de salud. Otros estudios llevados a cabo como parte del Programa de evaluación de medicinas complementarias suizo han causado reacciones mezcladas debido a su enfoque exclusivamente cuantitativo y esquemático con resultados negativos para la homeopatía. El presente estudio, como contraste, ofrece una evaluación diferenciada de la práctica de la homeopatía en el cuidado de la salud y confirma que la homeopatía ofrece una contribución valiosa a la medicina convencional, algo que ya sostenido por largo tiempo en la práctica del cuidado de la salud.
Autor: Dana Ullman, http://www.homeopathic.com/
Fuente: http://www.mundonuevo.cl/informe-del-gobierno-suizo-la-homeopatia-es-eficaz-y-economica/
Texto original aparecido en The Huffington Post.


THE IMPORTANCE OF HAHNEMANN’S ORGANON

Unfortunately it is a sad fact, that most homœopaths are but poorly (if at all) acquainted with Hahnemann’s Organon.(1) Yet, there is no doubt that this is the single most important work on the subject, providing the very basis upon which a truly in-depth study of its single foundation principle (Similia) and its application, must begin. That Organon remains largely unstudied and even ignored reveals the real agnosyn (2) of our institutions and teachers charged with training future generations of homœopaths.
This short article hopes to encourage those who still feel the flame of conviction for orthodox (3) Homœopathy, to revisit its most basic source, to make it their serious and continued study, and to thereby realise its full relevance and unmatched genius.

Hahnemann himself was annoyed at those who were too lazy to carefully read his directions in Organon. He writes: (4) “Many persons of my acquaintance but half converted to homœopathy have repeatedly begged me to publish still more exact directions as to how this doctrine may be actually applied in practice, and how we are to proceed. I am astonished that after the very particular directions contained in the Organon of Medicine more especial instructions can be wished for.” “I am also asked, ‘How are we to examine the disease in each particular case?’ As if special enough directions were not to be found in the book just mentioned.”
CMF von Bönninghausen, Hahnemann’s most respected and trusted student and colleague, stated the following with regard to the general neglect of Organon:  (5) “It seems actually at present to be a rarity and an exception when any homœopath again consults the “Organon of Healing,” and I know several who do not even possess, and have never read, this book. And yet it is indisputably the basis of the homœopathic healing art, and besides so many valuable grains of gold are enclosed within it that at every repetition of the reading of this remarkable book, especially when read by the older practicing and experienced homœopathic physicians, ever new and important instruction and intelligence may be gained, so that its neglect cannot be too sharply reproved.” J.T.Kent himself gives the following comments on this topic: (6) To learn the Materia Medica, one must master Hahnemann’s Organon, after which the symptomatology, and a full repertory must be the constant reference books, if careful homœopathic prescribing is to be attained and maintained. A. McNeil of San Francisco, in his article The Homœopathic Library, (7) rightly gives the following advice: “I will therefore proceed to those works which relate to the treatment of patients. The foundation on which all homœopathic therapeutics rests is the Organon. Study it frequently and thoroughly. The great Adolph Lippe made it a rule to read it once a year and he said that every time he discovered something he had not before observed. Those sections which describe the examination of patients should be more especially studied, for your repertories and materia medicas will avail you little if you do not examine your patients as he teaches.” A thorough understanding of the foundation principle of Homœopathy is indeed essential to its most effective application in each and every case of illness. After all, the only absolute point of distinction between ∗ Original article appeared in Australian Journal of Homœopathic Medicine, 1993:2;2,101-03. This expanded version appeared in the American Journal of Homœopathic Medicine, 97:4,270-273, Winter 2004-05.
Homœopathy and all other therapies, is its philosophical and practical foundation on Similars. But how do we study the Organon? It is interesting to read from people who were self-taught in this respect.
Let us look at what the respected Dr.JN Kanjilal, who taught himself Homœopathy (after his allopathic medical training), since it provides interesting guidelines for those of us in a similar position where (at the present time at least) a proper, comprehensive, high-level institutional training in Homœopathy is mostly unavailable. Dr.Kanjilal has very well stated the method which he himself utilised in his self-education in Homœopathy, and he offers the following advice relating to the study of Organon: (8) “In the first reading every word of every aphorism together with its footnotes must be read very carefully with meticulous attention to the commas, semicolons etc., as well as the parentheses. Never be satisfied until the whole meaning of the aphorism with its logic and connotation becomes quite clear. In this reading, of course, the whole book, beginning from its NAME to the last line of the Appendix must be gone through.” “In the second reading each aphorism should be read in the context of the whole Organon including the Appendix as given in the 5th Edition, translated by Dudgeon. Before starting the second reading a thorough perousal of the “Contents” of the same book, as given just after the preface to the Fifth Edition…should be given. This will help greatly in forming an idea of the arrangements of the different subjects taught in the book. After that, while reading any aphorism, all other aphorisms dealing with any of the points of the aphorism should be reperoused. For example:* The phrase accessory circumstances occurs in aphorisms 5, 7 and 94; accessory symptoms of the remedy occurs in 163, 167, 180 and 181; accessory symptoms of the disease occurs in 5, 7 and 95; and so on. All these groups of aphorisms should be read together, so that the whole sense of the theme becomes quite clear.” “After these two thorough personal readings, this book should most advantageously be read in a study circle of friends and colleagues who have already given such minimum two readings of the book. Each member of the study circle should try to explain his grasp on each of the aphorisms according to his understanding and sense of logic. In this way by mutual debate all the points will become more and more clear and more deeply comprehended.” * These references are not entirely verbatim, rather, they are more contextual, most references only dealing with the basic topic rather than using the precise phrase as suggested by Kanjilal. Hence, §§ 5, 7, 94 only relate to accessory circumstances; §§163, 167, 180, 181 only relate to accessory symptoms of the remedy; §§5, 7, 95, only relate to accessory symptoms of the disease [G.D.] Let me make the point that Hahnemann’s Organon is not just a small book on homœopathic philosophy, but a treatise on the application of scientific reasoning to the practice of medicine, as we may read in the following summation of B.K.Sarkar: (9) “Hahnemann’s Organon is a critique of medical philosophy underlying the art of medicine. An analytical study of Organon as well as that of the history of Homœopathy and the life-story of its founder show clearly that Homœopathy is a product of inductive logic applied to the subject of Medicine. It is in fact the first as well as one of the most brilliant examples of the application of the inductive method of reasoning to the solution of one of the great problems of humanity viz., the treatment and cure of disease.” From the very beginning of my own acquaintance with Homœopathy (1977), I made Organon the subject of my focus, since, as I could understand it, Hahnemann’s views could most accurately be ascertained from Hahnemann himself, even allowing for difficulties of translation. Through my teachings with Organon, I have heard students lament the difficulties of its language, and I of course assured them that its study becomes easier and easier the more often it is consulted and read carefully. I should also note that, when these same students of mine have begun their in-depth study of Hahnemann’s Materia Medica Pura (MMP) and Chronic Diseases (CD), they soon realised and remarked something along the lines of “Organon is easy to read compared to MMP & CD!”. (10)
Further, in my own experience, I would say it is not possible to appreciate the depth and implication of Hahnemann’s Organon without studying his other available works, from whence the Organon was evolved (especially Essay on a New Principle…, Aesculapius in the Balance, Medicine of Experience, The Medical Observer) and which have been translated into English and collected into the inadequately named volume The Lesser Writings of Samuel Hahnemann (HLW).
Let it not be assumed that Organon is merely a theoretical treatise – indeed it is the distillation of Hahnemann’s constant thoughts and significant experiences in the practice of medicine, into a highly condensed expression of a methodical and practical application of his discovery of a single and general therapeutic principle (similars) to the clinical situation for the specific purpose of healing the sick, in the simplest, most gentle and reliable
manner. (11) Bönninghausen clearly understood this, and through it’s constant study, gained such mastery of the art, and Hahnemann’s confidence to such a degree, that Hahnemann made the following declaration: (12) “…Baron von Bönninghausen of Münster has studied and grasped my homœopathic system of treatment so thoroughly that as a homœopath he deserves to be fully trusted, and if I should fall ill and be unable to help myself I would not entrust myself to any other physician.” Lastly, I would recommend this work to the study of all homœopaths, both student and teacher, and suggest it is never too late to return to it’s pages, to study and examine each aphorism carefully, and in context with what Hahnemann had written earlier (13) (HLW); remember, Bönninghausen was 43 years of age when he undertook its study, and look how much he accomplished!
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Notes & References
1. Hahnemann, S.: Organon der Heilkunst, 6. Auflage (1842), edited by J.M.Schmidt, Haug, Heidelberg, 1996. English title: Organon of Medicine, sixth edition (1842) annotations translated W.Boericke (1921); fifth edition text translated by R.E.Dudgeon (1893).
2. By ‘agnosy’ (Gr. α [lack of]; γνώση [gnosis = knowledge]) I refer to a lack of knowledge or familiarity.
3. I use the term orthodox, from the Greek, ορθόδοξος (orthodoxos) in its strict sense, to mean upright or correct, and in reference to Homœopathy proper, i.e., practiced in strict accord with the observation of Similia Similibus Curantur as the immutable therapeutic law of nature.
4. Hahnemann, S.: Materia Medica Pura, B.Jain, New Delhi, vol.1, Preamble (1833).
5. Bönninghausen,CMF.: Typhoid Fever and High Potencies (1853), in The Lesser Writings of C.M.F. von Bönninghausen, compiled by T.L.Bradford (1908) from the German translations by L.H.Tafel; First Indian edition, 1979, B.Jain, p.23 footnote.
6. Kent, J.T.: Lectures on Homœopathic Materia Medica, 2nd edition (1911), 1989 Reprint edition, Jain, New Delhi, p.12, Preface.
7. McNeil, A.: The Homœopathic Library, talk presented at the seventeenth annual session the International Hahnemannian Association (IHA), Glenn Summit, Philadelphia, June 24-25, 1896, in Transactions of the IHA.
8. Kanjilal, J.N.: Writings on Homœopathy, 2 vols., Das, Calcutta, 1977, vol.1, pp.255 – 256. 
9. Sarkar, B.K.: Essays on Homœopathy, Hahnemann Publishing Company, Calcutta, 1968, p.459.
10. MMP and CD also become much easier with familiarity and study.
11. Refer Hahnemann’s Organon of Medicine, 6th edition, §§1,2.
12. Haehl, R.: Samuel Hahnemann, His Life and Work, 1922, 2 volumes, Indian edition, BJain, New Delhi, 1985, vol.2, p.483.
13. Sarkar, B.K.: op. cit., p.461:
“The longer one can look back, the further one can look forward. The past supplies the key to the present and the future…In order to grasp fully the significance of the principles of Homœopathy a student should possess the knowledge of the state of affairs in the medical world when Hahnemann appeared on the scene. In order to enter the mind of Hahnemann when he was a homœopath in the making, a student should be acquainted with the original writings of Hahnemann which may be taken as precursors to his immortal work Organon…These writings should serve as a good introduction to the study of Organon and should go a great way to rouse the critical faculty of a homœopathic medical student.”
Author: George Dimitriadis, Hahnemann Institute, Sydney, Australia. 

Medicina homeopática, simplemente Medicina


Un hito crucial en la evolución del pensamiento médico y la terapéutica, se produjo hace dos siglos: el descubrimiento de la relación que debía existir, para la curación de las enfermedades naturales, entre el estímulo curativo y la enfermedad (la ley terapéutica de la similitud, aspecto particular de la ley general de analogía).
Hasta entonces habían convivido en la práctica médica dos sistemas de tratamiento, el empirismo terapéutico, cuyo origen tradicional se pierde en la noche de los tiempos, y los métodos racionalistas basados en teorías etiopatogénicas, como la famosa teoría humoral hipocrática. Pero la Historia no ha sido suficientemente agradecida con el Dr. Samuel Hahnemann, cuyo descubrimiento fue duramente atacado en su tiempo y pasó a ocupar un lugar anecdótico en los textos de Historia de la Medicina, siendo todavía en nuestra época objeto de ignorancia y escarnio. Los motivos de esa marginación son complejos, y su aclaración  está pendiente de estudios más exhaustivos.

Desgraciadamente, ni la Medicina Naturista ni la Medicina occidental convencional han sabido aprovechar la genial aportación del sabio de Meissen, y aún se devanean entre el empirismo terapéutico y las teorías etiopatogénicas. La primera tiene sus dificultades para avanzar, excesivamente anclada en sus raíces hipocráticas y acumulando técnicas diagnósticas y terapias poco agresivas sin un criterio demasiado definido; mientras que la segunda va desbocada hacia un futuro tecnológico-ortopédico, en el que la panacea se vislumbra siempre en el recambio de la pieza defectuosa (sea hueso, víscera…o gen) y permanentemente obsesionada por la detección y destrucción de los microorganismos potencialmente patógenos (teoría microbiana).

Se conocen pocas teorías médicas que hayan superado la prueba inexorable del paso del tiempo, y sin embargo la singular aportación de Samuel Hahnemann, a pesar del rechazo y el oscurantismo que padeció, ha permanecido inalterable manteniendo la originalidad y frescura propias de las ideas demasiado anticipadas para ser comprendidas en su época. Los descubrimientos de Hahnemann han despertado y siguen despertando el interés de muchos y grandes médicos en todo el mundo que tienen como misión principal restablecer la salud a sus enfermos, es decir, lo que se llama curar.

Durante este siglo se ha producido un gran avance de las ciencias teóricas, se han enunciado nuevas hipótesis en distintas ramas de la investigación científica: Física cuántica, Teoría General de Sistemas, Teoría de los Fractales, Morfogénesis, Holografía, etc., teorías que ponen en entredicho y cuestionan las propias bases y axiomas fundamentales de las ciencias a las que hacen referencia. Pues bien, la Homeopatía converge en esa encrucijada del pensamiento occidental más avanzado y radical que conduce a la concepción de un nuevo paradigma, a una nueva forma de ver el mundo. A las puertas del siglo XXI, la Ciencia, y en particular la Medicina, debe desprenderse irremediablemente de las ideas mecanicistas y reduccionistas , ideas decimonónicas ya caducas, que la medicina académica persiste en mantener a pesar del fracaso evidente de la farmacoterapia en las enfermedades crónicas, del aumento alarmante de la iatrogenia y de la transformación degenerativa de la patología.

El futuro exige una  medicina que, en vez de aferrarse a esas concepciones erróneas, respete los ciclos biológicos, se adapte al ritmo de la Naturaleza, estimule los mecanismos de homeostasis y autorregulación, acelere y oriente adecuadamente los procesos espontáneos de curación, y acepte el nacimiento y la muerte como el principio y el final de un proceso de incumbencia no exclusivamente médica. La medicina del mañana no tratará órganos por separado sino organismos vivientes, complejos sistemas cibernéticos de funcionamiento autónomo y con capacidad de auto-reparación tisular. El médico deberá enfrentarse no a objetos de estudio y tratamiento, a cosas ajenas a él, sino a sujetos sufrientes, a personas enfermas, a múltiples espejos de sí mismo. El médico deberá reasumir su función sagrada de desvelador, de descifrador del sufrimiento profundo del hombre. El médico se habrá de convertir de nuevo en el modesto servidor de la vis medicatrix naturae hipocrática, del prana de los hindúes, del chi de los taoístas, de la fuerza vital hahnemanniana; así recuperará su rango de siervo de la vida, y la Medicina su categoría de arte de curar.

La medicina homeopática se encamina hacia ese porvenir siendo simplemente una medicina profundamente comprometida con el ser humano y consciente del delicado y a la vez complejo papel que le corresponde, de intermediaria entre la potencia curativa y el enfermo, sabiendo que su función radica en poner en manos del enfermo los recursos terapéuticos para que de la forma más rápida, más suave y más duradera lo conduzcan hacia la curación de sus males y de su sufrimiento, es decir, que lo curen. Y cuando la curación sea imposible, que al menos disminuyan el sufrimiento sin mermar la conciencia de ser humano.

Editorial del número 28-29, Invierno-Primavera 1992, de la revista Natura Medicatrix, monográfico de Homeopatía: Medicina homeopática: una medicina para el ser humano. Barcelona.
Autor: Dr. Isidre Lara, coordinador, junto con el Dr. Josep Mª Queralt, de dicho monográfico.

Introduction to 'Lectures on Organon of Medicine' by Dr. Manish Bhatia

Hahnemann wrote his Organon of Medicine between 1805 and 1842. A
large part of his work focused against the then prevalent medical
system. Nearly 200 years have passed since then and human life and
the medical system have changed beyond recognition during these
years. No medical text of that time is in publication now – none except
the Organon of Medicine by Samuel Hahnemann. Homeopathy has also
survived numerous attacks since then. The question that comes up
frequently is – are Hahnemann’s words still relevant?




To answer this question honestly, one needs to understand his words in
great detail and also needs to understand the medical practices of his
time and those of the modern era, equally well. But understanding
Hahnemann’s words is not easy. The German language of 200 years ago
was different from the one that is commonly used nowadays. Words and
writing styles have changed significantly. Even the translations available
are in old English, with long-winded sentences and difficult words. Most
of the translators have also introduced some translation errors, which
sometimes give a different meaning to Hahnemann’s words. For e.g.,
read the first aphorism from various translations.
 
 
The physician’s high and only mission is to restore the sick to health, to cure, as it is termed. -
Dudgeon (Hahnemann, 1829b) /Boericke (Hahnemann, 1921a)

The physician’s highest and only calling is to restore health to the sick, which is called healing. -
Wesselhoeft (Hahnemann, 1829c)

The first and sole duty of the physician is to restore health to the sick. This is the true art of healing. -
Hering (Hahnemann, 1824)

The physician’s highest calling, his only calling, is to make sick people healthy – to heal,
as it is termed. - Künzli (Hahnemann, 1921b)

The physician’s highest and only calling is to make the sick healthy, to cure, as it is called. - O’Reilly
(Hahnemann, 1921c)

 
Can you see the differences? Boericke and Dudgeon use the word
‘mission’; Hering uses ‘duty’; Wesselhoeft, Künzli and O’Reilly use the
word ‘calling’.

The original is:
Des Arztes höchster und einziger Beruf ist, kranke Menschen gesund zu
machen, was man Heilen nennt.

The problem lies in the translation. In German we have "Berufung",
which means: mission, calling, and "Beruf", which means occupation,
vocation, business, and trade. If you change the word ‘mission’ to
‘occupation’, the aphorism can be interpreted in a different way.

You might also notice that Künzli and O’Reilly have not used the word
‘restore’ in their translation. The word ‘restore’ actually qualifies how the
sick should be made healthy. The depth of the aphorism changes
without it. Such mistakes or differences in words may seem insignificant
to a casual reader, but can have far reaching consequences and often
change the meaning of the aphorism.

Through this work, it is my humble effort to make the words of
Hahnemann easy to understand and follow. I am not a scholar in
German language; to take care of the translation errors, I have studied
 
all the translations of the 4th, 5th and 6th editions of the Organon in
parallel, and my friends Siegfried Letzel and Hans Weitbrecht have
helped me trace and correct several translation errors. I have kept the
 
Dudgeon/Boericke translation (6th edition) as the base for this work as it
is the most popular of all the existing translations, but wherever there
were significant differences or errors in translation, I have made
corrections to the aphorisms to make this work accurate and authentic.

To add stress, I have also highlighted several phrases and words in
aphorisms by either making them bold or with underlines. Some words
have been explained/defined within the text of aphorisms using square
brackets [ ].

People can debate about the choice and meaning of certain words in the
original German text, but those who have studied all of Hahnemann's
works thoroughly can understand the soul behind those words. It has
been my effort to reveal that soul through these lectures.

I have also tried to explain most of the aphorisms in modern language
using modern day examples, clinical cases and correlating the words
with modern science wherever possible. The first volume of this book
covers lectures up to aphorism seventy. Two more volumes will follow
soon to cover the rest of the Organon.

The Organon is often considered difficult to understand and
Homeopathy difficult to practice. In the preface to the 5th edition of
Organon, Hahnemann (1829b) also wrote:
The application of homeopathic principles appears easy, but in
reality is most difficult and irksome; it demands most careful
thought and the utmost patience, but these find their reward in
speedy and permanent recovery of the patient.

I agree with him totally. This work is just a small effort to share my
understanding of his work with all of you. If this work helps you
understand the Organon better, if it inspires you to practice
homeopathy, to stay true to the principles, I’ll consider myself
successful.
 

Author: Dr. Manish Bhatia
Source: Hpathy.com

SAMUEL HAHNEMANN, SU VIDA Y SU OBRA

Tiempo de textos voluminosos, los ochomiles de la literatura. Y de “vidas y obras”. En el segundo semestre de 2011 estaba yo terminando de leer las casi 2.000 páginas de la espléndida traducción que mi compadre, el difunto Martínez-Laje, realizó y editó de Vida de Samuel Johnson, de Boswell, y que le valió el Premio Nacional de Traducción. Entonces me entero, casi estupefacto por la magnitud de la tarea, de que Editorial Mínima ha traducido y publicado en dos volúmenes nada menos que Vida y obra de Samuel Hahnemann, de Richard Haehl. La coincidencia del nombre de pila del personaje era, por supuesto, casual, anecdótica.

 Recordaba perfectamente el libro en inglés, también dos volúmenes a los que, aprovechando la ocasión, saqué de mi biblioteca a airearse un poco. Los había leído con ganas en los ochenta, no obstante lo cual o, más bien, debido a ello, adquirí presto mi ejemplar de la traducción de Larreta y Morales. Empecé a leerlo, a decir verdad, sin la pasión de la primera vez pero sabiendo lo que llegaba a mis manos. Y unos tres meses después entonaba el “ya está”, terminada la gesta (terminar airoso cualquier texto de más de mil páginas lo es, y este supera las 1.400) de su grata (re)lectura.

Dice Emilio que han invertido mucho tiempo y trabajo en esta empresa, y, a juzgar por el producto, resulta más que evidente. El resultado es una traducción impresionante, de una calidad difícilmente superable. Dicho esto no desde el punto de vista de crítico traductor que no soy, sino desde el de lector que ha leído alguna literatura homeopática en esta treintena de años. Tal es la calidad y el cuidado puesto en su edición que incluso cuesta encontrar erratas, probablemente no más de una docena en todo el texto.
Después de en torno a 90 años de su publicación, tenemos al fin la oportunidad de leer en castellano un material que conserva el “sabor”, la “sonoridad” esperables en un texto de época: toda la información que el bueno de Haehl reunió con dedicación y empeño notables sobre la vida y obra de este gigante. Con este material de partida, la declarada labor de “relativa corrección de estilo” de los traductores, mejorando sin alterar sustancialmente, y algunos arreglos de edición, el resultado es el referido. Un must, que dirían los anglosajones, un libro que hay que tener. Las bibliotecas personales y de nuestras agrupaciones, ahítas a veces de literatura homeopática de inferior y hasta ínfimo nivel, bien lo merecen.
Aquí están ambos, el personaje que le fueron haciendo y la persona que se hizo a sí misma: aquel estudiante brillante pero con recursos familiares limitados, abriéndose camino en su vocación médica con esfuerzos y sacrificios sin cuento, en un entorno de precariedad; el audaz pionero, con una visión y una misión muy claras de mejorar un estado de la medicina que no es que no le convenciera, sino que explícita y reiteradamente repudió; el autor literario de una productividad extraordinaria, incomprensible para el común de los mortales cuando la lleva a cabo el mismo hombre que, simultáneamente, retoma el ejercicio médico, traduce textos de medicina, de química y del cielo sabe qué, saca adelante a una prole considerable y desarrolla todo el trabajo de observación, experimentación, reflexión, contraste y perfeccionamiento necesario para desarrollar todos los aspectos teóricos y prácticos de su insólito método terapéutico.
Sumergiéndonos en el libro (o, más bien, cogiendo altura, si seguimos con la analogía del ochomil), percibimos el ambiente de la práctica médica de la época; de las actitudes cerriles impermeables a la crítica razonada y a la innovación en el campo convencional, algunas de las cuales persisten en nuestros días; de los escasos apoyos con los que contó y los múltiples obstáculos que hubo de superar este sabio de Meissen; de sus a menudo desconocidos u olvidados méritos pioneros en tantos aspectos de higiene y salubridad pública; de su condición de “outsider” en un entorno casi siempre hostil (y del que no siempre se libró de su parte de responsabilidad), desde la que arremetió contra tirios y troyanos, sin miramientos ni siquiera hacia los mismos homeópatas cuando no se hacían las cosas como él quería. En definitiva, el carácter Hahnemann con todas sus luces y sombras, que nos ha llegado en múltiples fragmentos a través de múltiples textos, pero aquí todo reunido. El hombre y el mito.
En verdad, aquí está prácticamente toda la memoria histórica documentada de la persona, del personaje y de su destacable obra. A partir de ahora, los lectores en lengua castellana no tendremos que conjeturar quién, qué, cuándo, cómo o con quién lo dijo o lo hizo en los orígenes fundacionales de la homeopatía; no tendremos que nutrirnos solo de lo que otros nos cuenten al respecto, de sus interpretaciones tan sesgadas en ocasiones con sus absolutamente prescindibles “aportaciones” personales. Como en tantos otros asuntos, deberíamos priorizar las fuentes. Y con esta impecable traducción y cuidada edición de Editorial Mínima, de lo que estamos hablando ahora es, prácticamente, de agua del manantial.
Si es cierto que quien desconoce su historia está condenado a repetirla, hagamos prevención. Ahí tenemos el cómo empezó todo en la homeopatía, un texto imprescindible. Permitidme un par de recomendaciones: consultad siempre que podáis las fuentes y adquirid los dos volúmenes del libro. Atreveos con los ochomiles de la homeopatía. Gracias a vosotros.
Autor: Dr. Marino Rodrigo.
Comentario al libro Vida y obra de Samuel Hahnemann, de R Haehl. Editorial Mínima, 2011.
Fuente: Libros de homeopatía

J.T. Kent Unpublished Materia Medica – Edited by Dr. Ahmed N. Currim

When I received this book to review, I was excited since I had loved reading Dr. Ahmed Currim’s ‘Collected Works of Arthur Hill Grimmer’ and I knew what an excellent compilation it was. I have great respect for Dr. Currim’s work which obviously stems from his love of homeopathy.
‘J.T.Kent Unpublished Materia Medica’ begins with the interesting story of how the editor, Dr. Ahmed Currim, managed, in 1980, to retrieve 2 volumes of almost unknown notes of Materia Medica that Dr. Kent had given in 1895 to his students in Chicago at the Hering Medical College. Later, in 1985, Dr. Currim came across another, similar, 3 volume set of lecture notes that Dr. Kent had given to his students in 1893-94. Some years later, Dr. Currim acquired an old volume of notes on Materia Medica that Dr. Kent presented at the Dunham Medical College in 1901-02.

Having acquired these priceless notes which showed the progression of Kent’s thinking in Materia Medica from 1893-1902, Dr. Currim decided to edit, correct, classify and present these invaluable hidden treasures to the profession. This book is the result. It contains notes on several remedies not found in any of Kent’s already existing works like Materia Medica, Lesser Writings and Gypser’s Minor Writings. It also contains new pictures not known before of many of the regular well-known remedies, thereby widening our understanding of these remedies.

One hundred fifty five remedies have been discussed in this huge tome of 1,702 pages. They have been nicely set for ease of reading with important features set in bold type. Each remedy description begins with a section discussing general action of the remedy, followed by the Generals; then the order of sections follows the usual trend of chapters seen in Kent’s repertory: Mind, Vertigo, Head and so on.
What makes this book so special is the intermingling of tips on dealing with conditions, remedy comparisons with finer points for differentiating remedies, general hints on case management, explanation of symptoms and brief miasmatic explanations with suggestions on miasmatic prescribing. Small cases have been described off and on throughout the book which helps in deepening our understanding of the remedies and imprinting the remedy pictures on our minds. The potencies used have been mentioned, which again helps to highlight Kent’s thinking process. At some places, details about translation errors from the actual provings are included, which helps in clarification and correction of actual symptoms. Dr. Currim’s viewpoints and notes from his own valuable experience have been added as Editor’s Notes throughout the book.
Despite being a record of symptoms, the book makes for interesting reading throughout, since it is scattered with numerous little golden nuggets of valuable information which add an extra dimension to our mental images of remedies.
The quality of printing, binding and paper do not disappoint. The paper is smooth though thin, which it had to be, otherwise it would have consumed two or more volumes! A few insignificant typos have crept in, which considering the vastness of the work, can be easily overlooked.
The contents of the book display Kent’s vast knowledge and experience, hence this book serves as a valuable addition to our homeopathic literature, and will be useful to all homeopaths who strive to constantly better themselves.
Author: Dr. Firuzi Mehta

J.T. Kent Unpublished Materia Medica – Edited by Dr. Ahmed N. Currim. Second Edition 2010 (The first edition was published in 2007). Reviewed by Dr. Firuzi Mehta. Published by B. Jain Archibel s.p.r.l. Printed in India.

El nacimiento de los mamíferos humanos

Dado que los humanos somos mamíferos, tales consideraciones fisiológicas vienen a sugerir que, a la hora de parir, las mujeres deben sentirse seguras, pero sin sentirse observadas y con una temperatura ambiente adecuada. 

Todos los mamíferos dan a luz gracias a una repentina emisión de hormonas. Una de ellas, concretamente la oxitocina, juega un papel trascendental, ya que es necesaria para la contracción del útero, lo que facilita el nacimiento del bebé y la expulsión de la placenta. También se la conoce por inducir amor maternal.
Igualmente, todos los mamíferos pueden segregar una hormona de emergencia, la adrenalina, cuyo efecto es frenar la oxitocina. La adrenalina se segrega ante una situación de peligro. El hecho de que la oxitocina y la adrenalina sean antagonistas explica que la necesidad básica de todos los mamíferos a la hora de parir es sentirse seguros.
En la jungla, la hembra no podrá dar a luz mientras exista un peligro, como por ejemplo la presencia de un depredador. En este caso, la segregación de adrenalina es una ventaja, pues los músculos que sostienen el esqueleto recibirán más sangre, y la hembra dispondrá de energía suficiente para luchar o huir; en este caso, es una ventaja poder frenar la producción de oxitocina y posponer el parto. Existen multitud de situaciones asociadas con la producción de adrenalina. Los mamíferos la segregan cuando se sienten observados.

 Cabe destacar que los mamíferos cuentan con estrategias específicas para no sentirse observados cuando están de parto; la privacidades, obviamente, otra necesidad básica. La hormona de emergencia está también implicada en la termorregulación. En un entorno frío, observamos otra de las conocidas funciones de la adrenalina: inducir el proceso de vasoconstricción. Así podemos explicar que, cuando una hembra está pariendo, y de acuerdo a la adaptabilidad de las especies, tiene que estar en un entorno lo suficientemente cálido. Dado que los humanos somos mamíferos, tales consideraciones fisiológicas vienen a sugerir que, a la hora de parir, las mujeres deben sentirse seguras, pero sin sentirse observadas y con una temperatura ambiente adecuada.

Las Desventajas de los Humanos
Mientras que la perspectiva fisiológica identifica fácilmente cuáles son las necesidades primarias de las mujeres a la hora de parir, también podemos entender las desventajas específicamente humanas de este período, las cuales están relacionadas con el descomunal desarrollo de esa parte del cerebro denominada neocórtex. Es gracias a nuestro altamente desarrollado neocórtex que podemos hablar, contar y ser lógicos, así como capaces de razonar.
En su origen, el neocórtex es una herramienta que sirve a las viejas estructuras del cerebro, ayudando a nuestro instinto de supervivencia .El problema es que su actividad tiende a controlar estructuras primitivas del cerebro y, así, inhibir el proceso de nacimiento (y cualquier otro tipo de experiencia sexual). Al respecto, la naturaleza encontró una solución para superar esta desventaja específicamente humana a la hora de dar a luz. Se entiende que el neocórtex debería de encontrarse en estado de reposo para que las estructuras primitivas del cerebro puedan fácilmente segregar las hormonas necesarias. Esto explica el hecho de que cuando las mujeres están de parto tienden a aislarse del resto del mundo, a olvidar lo que leyeron o se aventuran a hacer lo que nunca habrían hecho en su vida diaria, como gritar, insultar, adoptar posturas inesperadas, etc.
Muchas veces he escuchado a mujeres decir, después de haber parido, “estaba como en otro planeta”. Cuando una mujer de parto “está en otro planeta”, significa que la actividad de su neocórtex es reducida. Esta reducción de la actividad del neocórtex es un aspecto esencial de la fisiología del nacimiento en los humanos, de lo cual se deduce que una de las necesidades básicas de las mujeres durante el parto es la de ser protegidas de cualquier tipo de actividad neocortical. Desde un punto de vista práctico, es útil explicar lo que esto significa y repasar todos los factores bien conocidos que pueden estimular el neocórtex humano:

Lenguaje
En particular, el lenguaje racional. Cuando nos comunicamos por medio del lenguaje, procesamos lo que recibimos con el neocórtex. Esto implica que si hay una comadrona, una de sus principales cualidades debería ser mantenerse al margen, en silencio y, sobre todo, evitar preguntar algo en concreto. Imaginemos a una mujer en pleno parto y “ya en otro mundo”. Una mujer que grita, que se comporta de una manera que nunca se atrevería en su vida cotidiana. Se ha olvidado de todo lo que ha aprendido o leído sobre el nacimiento, ha perdido el sentido del tiempo y de pronto se le obliga a contestar a la pregunta “¿A qué hora hizo pipí por última vez?”. A pesar de que parezca sencillo, pasará mucho tiempo antes de que los que atienden partos comprendan el significado y la importancia de la palabra silencio.

Luz
Es otro factor que estimula el neocórtex de los seres humanos. Está sobradamente comprobado que la estimulación visual influye en el resultado de los encefalogramas. Cuando queremos dormir, apagamos la luz y corremos las cortinas, para así reducir la actividad de nuestro neocórtex, lo que implica que, desde una perspectiva fisiológica, una luz atenuada en general facilita el nacimiento. Llevará tiempo convencer a los profesionales de la salud de la importancia de este asunto. Es interesante observar que cuando una mujer está de parto, espontáneamente adopta posturas que la protegen de los estímulos visuales, como por ejemplo, cuando está a cuatro patas, como rezando. Esta postura, tan común en las mujeres de parto, no sólo reduce el dolor en la espalda, sino que tiene también otros efectos positivos, como eliminar la causa principal de estrés fetal (se descomprime así la vena cava), al tiempo que facilita la rotación del cuerpo del bebé.

Sentirse observada
También puede ser otra manera de estimular el neocórtex. Cuando una persona se siente observada, existe una respuesta fisiológica que ha sido científicamente estudiada. Por otro lado, es de sentido común que todos nos sentimos diferentes cuando sabemos que estamos siendo observados. En otras palabras, la intimidad es un factor que facilita la reducción del control ejercido por el neocórtex. Resulta irónico que todos los mamíferos no humanos, que tienen un neocórtex no tan desarrollado como el nuestro, tengan una estrategia para dar a luz en la intimidad: los que están activos durante la noche, como las ratas, tienden a parir de día, y los que están activos durante el día, como los caballos, tienden a dar a luz durante la noche. Las cabras salvajes alumbran en zonas inaccesibles, y los chimpancés se alejan de su grupo, se aíslan. La importancia de la intimidad nos enseña que existe una gran diferencia entre la actitud de una comadrona que se sitúa frente a la mujer de parto y la observa, y la de otra comadrona que se sienta discretamente en un rincón. También nos muestra que deberíamos de evitar introducir cualquier tipo de dispositivo que pueda ser percibido como un agente observador, del tipo de cámara fotográfica, de vídeo o monitor fetal electrónico. De hecho, toda situación que pueda desencadenar una liberación de adrenalina puede ser catalogada como un factor estimulante de la actividad neocortical.

Dificultades Mecánicas del Nacimiento del Homo Sapiens
Están también relacionadas con el desarrollo del cerebro. Cuando una mujer encinta llega a término, el diámetro menor de la cabeza del bebé (que no es exactamente como una esfera) casi coincide con el diámetro mayor de la pelvis de la madre (que tampoco es exactamente como un cono). El proceso evolutivo adoptó una continuidad de soluciones para así alcanzar los límites de lo que es posible. La primera solución fue hacer el embarazo lo más corto posible; de alguna manera, el bebé humano nace prematuramente. Además, se ha probado recientemente que la mujer embarazada puede, hasta cierto punto, adaptar el tamaño del feto a su tamaño modulando el fluido sanguíneo y la disponibilidad de nutrientes hacia el feto. Es por esta razón que las madres receptoras de embriones de donantes con tallas genéticamente superiores llegan a término habiendo engendrado bebés más pequeños de lo previsto. Desde un punto de vista mecánico, la cabeza del bebé tiene que estar lo más flexionada posible, de manera que presente el menor diámetro antes de emprender la espiral que lo llevará fuera de la pelvis materna.
El nacimiento de los humanos es un complejo fenómeno asimétrico, con la pelvis materna abierta transversalmente al máximo de sus posibilidades a la entrada, y también lo más ancho posible longitudinalmente a la salida. Un proceso de “amoldamiento” puede cambiar ligeramente la forma del cráneo del bebé si fuera necesario. Cuando se habla de las particularidades mecánicas del nacimiento humano no podemos dejar de referirnos y compararnos con lo que sucede con nuestros parientes más cercanos, los chimpancés.
Con el embarazo a término, la cabeza de un bebé chimpancé ocupa un espacio significativamente menor en la pelvis materna, con la vulva de la madre perfectamente centralizada, con lo que el descenso de la cabeza del bebé se presenta de una manera lo más directa y simétrica posible. A juzgar por los hechos, parece que desde que nos separamos de los otros chimpancés y a través de la evolución de las especies de homínidos, ha venido originándose un conflicto entre moverse rectos sobre los dos pies y la tendencia hacia un cerebro cada vez mayor.
El cerebro del Homo moderno es cuatro veces mayor que el de nuestro famoso ancestro conocido como Lucy. Tal conflicto en nuestras especies viene dado porque esa pelvis adaptada a un cuerpo verticalizado debe estrecharse, para así permitir que las piernas permanezcan juntas bajo nuestra columna vertebral, lo cual facilita la transferencia de fuerzas desde las piernas hasta la espina cuando corremos. Esta postura erguida se convierte en un requisito previo para nuestro desarrollo cerebral. Por otra parte, los mamíferos, que ejecutan sus movimientos con las cuatro extremidades a un tiempo, son incapaces de llevar cargas pesadas sobre la cabeza, como nosotros cuando andamos derechos. Quizá es por este motivo por el que durante el proceso evolutivo se han encontrado soluciones como una pelvis ensanchable útil para el nacimiento del “mono con el cerebro grande”, teniendo en cuenta que cuanto más corrieran nuestros ancestros, mayores probabilidades de supervivencia.

Medio Cultural
Otra diferencia entre los humanos y los otros mamíferos es que, cuando un nacimiento ha sufrido cualquier clase de intervención, ya sea con drogas o simplemente por demasiada gente alrededor, el efecto es mucho más evidente a nivel individual entre los mamíferos no humanos. Para explicar lo que acabo de decir existen incontables experimentos confirmando que el comportamiento maternal de los mamíferos no humanos puede cambiar espectacularmente si se pone al animal anestesia general. Hace casi un siglo, en Sudáfrica, Eugene Marais estuvo realizando experimentos con la finalidad de confirmar su intuición de poeta de que existe una conexión entre el dolor del nacimiento y el amor materno (1). Marais estudió un grupo de 60 antílopes cafres salvajes sabiendo que no había habido un solo caso de madre de este rebaño que hubiera rechazado a un retoño en los últimos 15 años. Procedió entonces a dar a las madres que iban a parir unas chupadas de cloroformo y éter; el resultado fue el rechazo posterior de éstas hacia sus crías.
El comportamiento materno también puede ser alterado por la acción de la anestesia local. En los años 80, Krehbiel y Poindron estudiaron los efectos de la anestesia epidural en ovejas con resultados fáciles de resumir (2): cuando las ovejas paren con anestesia epidural no cuidan de sus crías. En Veterinaria, existe hoy en día la práctica de cesárea entre ciertas razas de perros. Esto es posible porque los seres humanos compensan esta práctica, que acarrea inadecuados comportamientos maternales entre los perros, con preparados lácteos que reemplazan la leche canina.
Referente a los efectos de la cesárea en la conducta de los primates contamos con extensa documentación, ya que diferentes especies de monos son utilizados como animales de laboratorio. Por ejemplo, en el caso de dos tipos de macacos (los rhesus y los conocidos como“comedores de cangrejos”) (3), las madres no cuidan de sus crías tras una cesárea. En estos casos, el personal de laboratorio debe recubrir el cuerpo de la cría con secreciones vaginales con la finalidad de estimular el interés de la madre por el recién nacido.
No es necesario presentar muchos más ejemplos de experimentos con animales para convencer a cualquier persona de que la cesárea, o simplemente la anestesia necesaria para la operación, pueden alterar fatalmente la actitud maternal de los mamíferos en general. Con respecto a este asunto, los humanos son especiales. Millones de mujeres en todo el mundo han cuidado a sus bebés tras una cesárea, una epidural o un parto en el que están “ligeramente colocadas”. Sabemos por qué el comportamiento de los seres humanos es más complejo y más difícil de interpretar que la conducta de otros mamíferos, incluyendo los primates (4). Los seres humanos han desarrollado sofisticados medios de comunicación: son capaces de hablar, han creado culturas y su comportamiento está menos influenciado por su regulación hormonal y más directamente por el medio cultural en el que habitan. Una mujer puede anticipar un comportamiento maternal cuando sabe que está embarazada. Esto no significa que no tengamos nada que aprender de los mamíferos no humanos. Lo aprendido de los experimentos con animales nos indica el tipo de preguntas que debemos hacer cuando nos referimos a la especie humana, las cuales deben incluir tanto el término “civilización” como el término “cultura”.
Por ejemplo, si otros mamíferos no cuidan de sus crías tras un parto por cesárea, lo primero que nos tendríamos que plantear es: “¿Cuál es el futuro de una civilización nacida por cesárea?”. Por un lado, el medio cultural atenúa los efectos del desequilibrio hormonal, pero por otro perturba el proceso del nacimiento. En otras palabras, todas las sociedades que conocemos han perturbado la fisiología del parto y nacimiento. La sociedad interfiere en el proceso fisiológico a través de comadronas o doctores que son a menudo demasiado activos, por no decir invasivos.
Al principio, las mujeres tenían la tendencia a dar a luz cerca de sus madres o cerca de una madre de la familia o la comunidad. Aquí se encuentra el origen de la Partería. La comadrona representa la figura de la madre. En un mundo ideal, nuestra madre es el prototipo de persona con quien nos sentimos seguras, sin ser observadas o juzgadas. En muchas sociedades, la persona que atiende el parto representa el papel de guía o asistente.
La transmisión de creencias y rituales es la forma más poderosa de controlar el proceso del nacimiento, y en particular, la fase del parto entre el nacimiento del bebé y la expulsión de la placenta. Por ejemplo, la creencia de que el calostro es nocivo y se debe evitar dar al bebé ha estado presente en los cinco continentes, y la consiguiente acción es que la criatura, inmediatamente después de nacer, debe estar en los brazos de otra persona distinta a la madre. De ello deriva, a su vez, la tan enraizada costumbre de precipitarse a cortar el cordón.
Éstos son sólo dos ejemplos de una larga lista de creencias y rituales que interfieren negativamente en el proceso fisiológico del nacimiento. También hay creencias que refuerzan ciertos rituales; por mencionar una, digamos que todavía en ciertos grupos étnicos de África Occidental la madre no debe ver los ojos de su bebé en las primeras 24 horas “para evitar que los malos espíritus invadan el cuerpo del recién nacido”. Es importante darse cuenta de que la cultura del siglo XXI transmite sus propias creencias, especialmente entre los grupos que se autodenominan de “nacimiento natural” y que van en contra de lo que hemos aprendido de la perspectiva fisiológica y del comportamiento de los otros mamíferos (no humanos). Por ejemplo, es común comparar a las mujeres de parto con atletas, a quienes se les aconseja consumir carbohidratos, proteínas y líquidos antes de empezar una actividad física extrema (5).
Mucha gente que trabaja dentro del “nacimiento natural” con madres embarazadas están influenciadas por tales comparaciones y les explican que cuando comience el parto deben comer, por ejemplo, pasta, y durante el trabajo de parto deben beber bebidas dulces, como jugos o agua y miel. Pero la realidad es otra: cuando la primera fase de un parto progresa bien, esto significa que el nivel de adrenalina de la parturienta es bajo. Esta mujer tenderá a permanecer inmóvil (quizás recostada hacia delante o sobre el costado, o como su cuerpo se lo pida). Cuando los músculos del esqueleto están descansando, es muy poca la energía que se gasta. Además, cuando un parto progresa bien, esto es una señal de que el neocórtex está descansando. Y recordemos que el neocórtex es otro órgano del cuerpo humano que necesita buena cantidad de glucosa para funcionar.
Comparar a una mujer de parto con una “atleta de maratón” nos puede llevar a otros errores, como el de sobreestimar la necesidad de agua. Es importante recordar que la parturienta no pierde mucha agua porque presenta altos niveles de vasopresina (la hormona que retiene agua) y porque los músculos del esqueleto no están activos. Esta analogía tan errónea (parturienta = atleta) hace que muchas mujeres de pronto terminen con una vejiga demasiado llena.
Al mismo tiempo, a muchas mujeres de parto se les aconseja caminar. ¡Pero cuando la embarazada no tiene ganas de hacer nada es un señal muy buena!, pues significa que su nivel de adrenalina es bajo (6). Por regla general, cuando la primera fase del parto marcha bien, las mujeres tienden a estar pasivas, reclinadas o a cuatro patas, y sugerirles una actividad muscular no sólo es contraproducente, sino hasta cruel.

Los Momentos Cruciales
¿Cuáles son las ventajas evolutivas de esta multitud de creencias y rituales que tienden a enfrentarse al instinto protector materno durante ese período de tiempo considerado tan crítico para el desarrollo de la capacidad de amar?
En el contexto científico actual podemos hacernos tales preguntas porque las respuestas vienen solas. Desde los tiempos en los que la estrategia básica de supervivencia de la mayoría de los grupos humanos era dominar la Naturaleza y dominar a otros grupos humanos, era ventajoso hacer a los seres humanos agresivos y capaces de destruir la vida. En otras palabras, era una ventaja moderar la capacidad de amar, incluyendo el amor por la Naturaleza y el respeto por la Madre Tierra. Era una ventaja perturbar los procesos fisiológicos en el período perinatal, particularmente la fase que va desde el nacimiento del bebé hasta la expulsión de la placenta, y que ahora sabemos que es crítica en el desarrollo de la capacidad de amar. A través de miles de años se han ido seleccionando los grupos humanos según su potencial de agresividad, y todos nosotros somos, hoy día, el fruto de tal selección.
Estas consideraciones pertenecen al contexto de lo que yo llamo 'Criterio del siglo XXI' (7). Nos encontramos en un momento crucial donde la Humanidad debe inventar nuevas estrategias de supervivencia. Actualmente estamos llegando al límite de las viejas tradiciones. Tenemos que hacernos nuevas preguntas del tipo “¿Cómo se desarrolla el amor y el respeto por la Madre Tierra?”. Para no seguir destruyendo nuestro planeta necesitamos más que nunca la energía del Amor. Todas las creencias y costumbres que ignoran el instinto protector materno ya no ofrecen ventaja evolutiva alguna. Tenemos nuevas razones para dejar de una vez de interferir en los procesos fisiológicos. Tenemos nuevas razones para redescubrir las necesidades básicas de las mujeres que dan a luz y las necesidades de sus recién nacidos. Este punto crucial en la Historia de la Humanidad coincide con el momento mismo en el que la Historia del Nacimiento atraviesa una etapa totalmente nueva.
Aunque todas las sociedades humanas han querido controlar el nacimiento, la situación es radicalmente nueva al comienzo del siglo XXI (8). Hasta hace muy poco, una mujer no podía ser madre sin emitir un flujo de hormonas, que son en realidad un complejo cóctel de hormonas del amor. Pero actualmente, con la industrialización de los nacimientos, la mayoría de las mujeres dan a luz sin producir estas hormonas. Muchas tienen cesáreas programadas, a otras se les bloquea su flujo natural de hormonas al utilizar la oxitocina sintética combinada con la anestesia epidural. Y aquéllas que dan a luz sin intervención muy a menudo reciben un agente farmacológico para la expulsión de la placenta en un momento tan crítico para la relación madre - hijo. Quiero subrayar que la inyección de oxitocina sintética no conlleva un efecto sobre la conducta porque no alcanza el cerebro. De seguir con tales prácticas, debemos preguntarnos cómo será la civilización futura.

Una Guía Simple y Lógica
Ya que es urgente mejorar nuestra comprensión de lo fisiológico, una simple guía nos parece apropiada para redescubrir las necesidades de las mujeres durante el parto. Éstas pueden ser resumidas en una frase: en lo que concierne al parto y al nacimiento, todo lo que es específicamente humano debe ser eliminado, al tiempo que las necesidades mamíferas deben ser satisfechas. Suprimir lo que es específicamente humano implica primero liberarse de todas las creencias y costumbres que han interferido la fisiología de este proceso durante milenios.
También significa que el neocórtex, esa parte del cerebro tan desarrollada en el ser humano, necesita reducir su actividad, y que el lenguaje, específicamente humano, debería ser utilizado con extrema precaución. Para satisfacer nuestras necesidades de mamíferos humanos necesitamos otorgar gran importancia a la intimidad, ya que todos los mamíferos tienen una estrategia para no sentirse observados cuando paren. También tenemos la necesidad de sentirnos seguros. Es significativo que cuando una mujer disfruta de completa intimidad y se siente segura, a menudo adopta posturas típicas de los mamíferos, como por ejemplo, a cuatro patas. Es común oír decir que el nacimiento debe “humanizarse”. Pero en realidad la prioridad es “mamiferar” el nacimiento. El nacimiento debe, en cierta manera, deshumanizarse.


Autor: Dr. Michel Odent
http://www.wombecology.com
Traducción: Liliana Lammers
Capítulo extraído de "La vida fetal, el nacimiento y el futuro de la humanidad", Ed. Obstare.
Fuente: Holistika.net