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HOMEOPATÍA: LA GRAN ACOSADA

Mientras algunas autoridades  intentan coger agua  bendita entre las manos y oficiar el sepelio de las mal llamadas medicinas alternativas (Medicina Tradicional  y Complementaria les llama la Organización Mundial de la Salud, OMS), nuestro Congreso de los Diputados rechazó en febrero pasado una Proposición no de ley  presentada por el partido ¿liberal? Ciudadanos que alegaba la necesidad de proteger a los enfermos de las citadas  medicinas considerándolas “pseudociencias y/ pseudoterapias”  (entre las cuales se encuentran la Acupuntura y la Homeopatía)  proponiendo que los mismos médicos denunciasen a aquellos colegas compañeros  que ejercieran cualquier práctica como estas alejadas, eso dicen, de la evidencia científica.
Siguiendo la estela tan  extravagante  caza de brujas en pleno siglo XXI  la Organización Médica Colegial (OMC) constituyó el  “Observatorio contra las Pseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias”  cuya alta misión  es  perseguir, controlar y fiscalizar, y en su caso denunciar,  a los médicos que las prescriben a pesar de la tozuda realidad que supone  que la OMS no solo no ha puesto en duda la eficacia de tales  enfoques terapéuticos, afirmación que  puede verse en su informe “Estrategia de la OMS sobre Medicina Tradicional 2014-2023”. En él se  afirma que, sobre la eficacia y su valoración,  estas terapias presentan  métodos  igualmente valiosos  instando  a los gobiernos de todo el mundo a regular e incluir en los sistemas públicos a las  mismas. En el citado informe la anterior Secretaria General de la OMS  reconoció que la función de  la Medicina Tradicional o Medicina Complementaria en el mundo  es bien “el pilar principal de la prestación de servicios de salud” bien “su complemento”.  Es más, añadió también que tal tipo de medicina es “una parte importante  y con frecuencia subestimada de la atención de salud que se practica en casi todos los países del mundo y cuya demanda va en aumento”. Por otro lado también subrayó que “muchos países reconocen ya la necesidad de elaborar un enfoque coherente  e integral sobre la atención de la salud que facilite a los gobiernos, a  los profesionales sanitarios  y muy especialmente a los usuarios de los servicios sanitarios  el acceso a la Medicina Tradicional y Complementaria de manera segura, respetuosa, asequible y efectiva”. De ahí que uno de los objetivos para la OMS  para el periodo 2014-2023 sea  fomentar la integración de la Medicina no Convencional en los sistemas nacionales de salud.
Para alguno esto ha sido como mentar a la bicha al no coincidir, en esta ocasión, sus propios criterios con los de la citada institución.  El propio  Ministerio de Sanidad  español contestó a la propuesta de Ciudadanos recordándole que si bien no existe regulación estatal específica sobre este tipo de “terapias”  los productos homeopáticos  tienen  en toda Europa la consideración legal de fármacos de venta exclusiva en farmacias. Algo que los farmacéuticos tienen  claro y que aquí, en nuestra Comunidad Valenciana, han dejado claro  a pesar  de la campaña  en contra de su venta a la que  se ha sumado la real Academia de Farmacia. Por lo tanto seguirán vendiéndola (véase el diario Información del día  27 de julio del presente) o la opinión de la  presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Alicante  aparecida  en  el diario El Mundo el mismo día, señalando que  “la Homeopatía no es una cuestión de opinión sino de ley”. Opinión en contra  del peculiar criterio desfavorable hacia la misma  de  nuestra Consellera de Sanidad que quizás desconozca  o calle los preceptos derivados de la OMS y que el ejercicio de la Homeopatía tiene la consideración de “Acto Médico” reconocido por la propia OMC el 17 de diciembre de 2009. La  citada Consellera  remitió, no hace mucho,  una instrucción a todos los departamentos de salud valencianos para recordarles que la Homeopatía está excluida de la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS) y que su promoción y desarrollo en centros sanitarios públicos están prohibidos. Además solicitó por carta a la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, que  retirase el Real Decreto Legislativo 1/2015, el que reconoce la legalidad del medicamento homeopático.
Este acto de agresión hacia la homeopatía, agravado por el establecimiento del citado Observatorio de la OMC, pertenece a  una estrategia que se inició cuando fue publicado  el informe  sobre “Terapias Naturales” que en 2011 realizo en Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad: primer documento oficial sanitario español realizado por numerosos representantes  de todas las comunidades.  Se da el caso de que la medicina convencional no tacho en ningún momento  dicho documento de no  ser  fiable  y nunca definió a tales  terapias como “pseudoterapias o pseudociencias”. Es más, en dicho documento   jamás se solicitó inhabilitar a  quienes ejercen  tales terapias o cerrar páginas web con tales contenidos.  Estrategia que continuó  mediante la utilización  interesada de los “escépticos” agrupados en dos principales  organizaciones contrarias a estas terapias,  a pesar de que sus miembros poseen escasa formación académica y profesional en materia sanitaria y de salud.  Esta fue la segunda batalla perdida por ellos. La tercera batalla es la que fue enarbolada por determinadas asociaciones de enfermos denunciando a determinados prescriptores de este tipo de terapias. Denuncias que fueron archivadas finalmente. Asociaciones, estas y otras, a las que se les ha demostrado estar financiadas por multinacionales farmacéuticas. No se nos escapa  que al frente del Grupo Español de Pacientes con Cáncer, esté una experta en empresas formada en Harvard y no un paciente afectado por tal patología. La propia patronal farmacéutica española, Farmaindustria,  ya admitió  sin ningún rubor su interés por las asociaciones de enfermos. Interés que fue  denunciado por el Comité Permanente de Médicos Europeos el 11 de septiembre de 2004 en un comunicado oficial y que evidenciaba que  el  mismo  no es más que  puro marketing. Táctica de “acercamiento a los pacientes”  que emplearon cuando se dieron cuenta de la mala prensa que tenían  por su relación “directa” con los médicos a través de sus visitadores médicos. La cuarta batalla es la que todavía se está librando: la batalla de una conspiración perfectamente organizada.
Sin embargo toda esta actividad contraria a la Homeopatía no puede esconder  otras tantas investigaciones,  estudios y posicionamientos favorables – hasta de algún que otro premio Nobel-.  Ejemplo de ello es  el Proyecto CAMbrella, impulsado por la Comisión europea para conocer la actualidad y la radicación  de tales terapias en los estados europeos. Así    19 de los 39 países  tiene una legislación general relativa  a tales terapias; 11 de ellos con una Ley específica y 8 incluyéndolas  en sus leyes sanitarias: Francia, Bélgica, Finlandia,  Alemania y Suiza. Por otro lado y según un informe del Centro de Información Europeo  sobre Medicina  Complementaria y Alternativa más de 100 millones de europeos las utilizan. La propia OMS recoge en el informe citado arriba  que en Europa más de 146.000 médicos  utilizan   terapias complementarias, de los que unos 50.000  son homeópatas. Bien es sabido que  en 1997 el Parlamento Europeo instó a la Comisión Europea  a regular  en la Unión la enseñanza y la práctica de las medicinas no convencionales con numerosos argumentos, entre los que estaban  el derecho y el deber  que los médicos tienen de utilizar  en conciencia y según sus conocimientos todos los métodos terapéuticos de los que disponen. Propuesta apoyada en 1999  por el Consejo de Europa. Es más, la anterior Directora general de la OMS (Margaret Chan) durante la Conferencia Internacional para los países de Asia Sudoriental celebrada en febrero de 2013, afirmo que “para muchos millones de pacientes este tipo de terapias representa la principal fuente de atención sanitaria…//…haciéndola atractiva  en el actual contexto de encarecimiento  de la citada atención”.
Entonces ¿por qué tanto ruido en nuestro país? ¿Qué está detrás de este aquelarre de políticos y médicos contra médicos?  ¿Qué hay en la trastienda de esta campaña de desprestigio contra la Homeopatía y contra los médicos que la prescriben?  ¿Por qué  la OMC, Ciudadanos, algunos políticos y algunas agrupaciones  de escépticos  no reconocen, es más persiguen con saña  la Homeopatía  mientras que su eficacia no la pone en duda ni la mismísima OMS?  El asunto no es baladí y su respuesta es atronadora aunque  deja en el aire varias cuestiones. La primera es que si la OMC tiene razón y estas terapias no son válidas ¿cómo es posible que las consintiesen durante años incluso dentro de sus propios colegios permitiendo que miles de pacientes fuesen estafados? Y si estas terapias, repito avaladas por la OMS, son efectivas ¿no están demonizando y fiscalizando la profesionalidad de aquellos que las ejercen? Puedo aportar documentos que demuestran que un  presidente del colegio de médicos de Alicante, ya fallecido, apoyó y refrendo, dentro del propio colegio, la formación en materia  homeopática, facilitando cursos y espacios de reunión. Eran otros tiempos.
La respuesta, por tanto,  no ha de buscarse en la falta de eficacia de estas terapias, ni en la falta de estudios e investigaciones, ni en la adecuada formación de quienes la practican (en muchos Colegios de médicos, incluido el de Alicante, se crearon para tal fin  comisiones de acreditación) ni siquiera en la pretendida capacidad de la medicina oficial  para solucionar problemas pues ahí están las estadísticas de mortalidad y morbilidad. El sistema sanitario actual, ineficaz, caro e insostenible,  no ha conseguido, pese a los avances tecnológicos, cumplir con su máximo objetivo: aumentar el  nivel de salud de la población. La medicina actual, anclada en el paradigma mecanicista, no ha incorporado los nuevos avances conceptuales ni los descubrimientos que sobre las altas diluciones se han efectuado. Véase, por ejemplo, el artículo en PloS  sobre una investigación realizada en la Universidad de Verona sobre la eficacia del árnica en diluciones homeopáticas o las investigaciones sobre la presencia de nanoparticulas  en las mismas. Por lo tanto es incapaz de dar una respuesta que no va más allá de ofrecer, en la mayoría de casos, soluciones intermedias, sintomáticas y paliativas sin llegar a entender la verdadera raíz o causa de ninguna patología. Tampoco es capaz de responder  al  25 %  de aumento en el número de pacientes que mueren por alguna “enfermedad” en los últimos 15 años. Aumento que también alcanza a los fallecidos por cáncer en nuestro país año tras año. Aumento no explicable siquiera por el aumento de población.  Es insufrible, a la par que insólito que indocumentados e ignorantes sigan negando la existencia de trabajos científicos que avalan la Homeopatía  aun a sabiendas de que muchos pediatras, obstetras y cirujanos la prescriben  de forma sistemática tras sus intervenciones.
La respuesta finalmente, y a pesar de los apoyos institucionales de la máxima autoridad sanitaria, del Consejo de Europa y de  la Comisión Europea,  hay que buscarla en la presión que sobre los estados y sus gobernantes, sobre los médicos y  sus representantes, sobre los planes de estudios dentro de las facultades de medicina y sobre la mayoría de sociedades científicas y de pacientes españolas  ejerce  la  industria farmacéutica.
No se trata, por tanto,  de eficacia tal y como se desprende de las  instrucciones dadas por la Consellera  valenciana señalando además que son “prácticas sin evidencia científica que no curan y generan confusión” y que, por ello, es necesario crear “un instrumento dirigido a sentar criterios uniformes” para los profesionales sanitarios, “contribuyendo a la claridad en la adecuada prestación asistencial”. De hecho si de eficacia  hablamos habrá que colegir que la medicina “oficial”,  a pesar de sus destellantes avances tecnológicos, no ha conseguido fármaco ni  tratamiento alguno que sea capaz de prevenir o curar ni una sola enfermedad crónica o degenerativa. En su día la revista British Medical Journal –uno de los   altares donde genuflexionan  los fervorosos creyentes de  la ciencia médica– en una investigación titulada Clinical Evidence, y que analizó unos 2.500 tratamientos convencionales llegó a la conclusión de que solo el 13 %  de los mismos eran beneficiosos, el 23 % algo beneficiosos, el 8 %  entre beneficiosos y dañinos, el 6 % poco probable de ser beneficiosos y el 4 % ineficaces o perjudiciales. Del resto (46 %)  no se sabía nada. Algún tiempo después esta investigación se  amplió   a 3.000 tratamientos convencionales demostrando que: el 11 % eren claramente beneficiosos, el 24 % algo beneficiosos, el 7 % entre beneficiosos o dañinos, el 5 % poco probables de ser beneficiosos y el 3 % ineficaces y/o dañinos. Del otro 50 % no se sabía, ni se sabe, nada. Otro estudio de la Universidad  de Duke,  aparecido en la revista JAMA  sobre las guías de práctica clínica cardiológica avaladas por el Colegio Americano de Cardiólogos y la Asociación americana del corazón, demostró que solo el 11 %  de los tratamientos  cardiológicos se basaron en ensayos clínicos aleatorios: el más alto nivel de evidencia clínica.
También recomiendo leer  el artículo aparecido en PloS Medicine de título ¿Por qué la mayoría de los resultados publicados sobre investigación son falsos? Escrito por John Ioannidis, uno de los  investigadores más destacados en metaanálisis a nivel mundial. Según sus conclusiones, el 80 % de los estudios no aleatorios y  el 25 % de los aleatorios son erróneos. En otro estudio publicado en la misma revista con el título de ¿Por qué la mayoría de la investigación clínica es inútil? da una medida de lo que está pasando en la medicina oficial.
Un trabajo, aparecido en Acta Sanitaria y fundamentado en otras tantas investigaciones, de un conocido colega, coordinador del equipo CESCA, de título La Medicina como ciencia: menos arrogancia que tiene poca ciencia,  presentó unas conclusiones que deberían hacer sonrojar a muchos. Por ejemplo que el 90 % de la investigación publicada en medicina es falsa; que la mayoría de estudios publicados no se pueden replicar; que el 85 % del dinero usado en investigación es puro despilfarro; que apenas el 11 % de los 3.000 protocolos de la medicina convencional han demostrado ser útiles; que los medicamentos de síntesis causan en la Unión Europea la  muerte de 179.000 personas al año; que las embarazadas, parturientas y madres lactantes están siendo sometidas  a tratamientos y pruebas innecesarias; que millones de varones se vuelven incontinentes e impotentes a causa de los tratamientos que prescriben urólogos al diagnosticarles canceres de próstata inexistentes; que los psicofármacos lleva cada año a la muerte a más de 500.000 personas, etc, etc.
La fracasada medicina oficial, en manos de quienes ya desregularon  la innovación farmacológica,  está causando un  aumento de enfermos y enfermedades, un  aumento del gasto sanitario y el fracaso del sistema de salud. Las Agencias sanitarias casi no intervienen en la investigación preclínica y numerosas investigaciones, véase el artículo de la organización Proyect on Goverment Oversight (POGO), por ejemplo,  describen  como “fantasmas” a los autores en áreas tan específicas como la de los antidepresivos pediátricos. Así se fabrica la “evidencia”. Véase también la denuncia aparecida en el Journal of Nervous and Mental Diseases, sobre el mismo tema efectuada por el investigador Glen Spielmans en 2008, o  la denuncia de Richard Horton, editor de The Lancet sobre este tipo de revistas y su relación con las multinacionales farmacéuticas, o las críticas de la editora del New England Journal of Medicine,o las del ex Editor Jefe del Britisch Medical Journal, o las numerosas denuncias sobre los daños ocasionados por fármacos  realizadas por muchos investigadores, médicos, pacientes, periodistas  y concienciados, incluso premios Nobel. ¿Y aún nos preguntan por qué usamos Homeopatía y defendemos otro modelo sanitario y asistencial?
No, no se trata de hacer una lista de aquello que nos pueda parecer malo o bueno de forma arbitraria, de tachar de pseudoterapias determinadas estrategias terapéuticas avaladas por máximos organismos internacionales. Hay terapias y métodos complementarios  y alternativos, con elementos discutibles como cualquier otra,  cuya seguridad  y eficacia  ya no es discutible  incluso son corrientes en muchos y prestigiosos centros sanitarios del mundo.
La política y el interés  no deben confundirse con la ciencia. El escéptico, médico o no,  y algunos políticos, incluso los  bienintencionados,  se nombran a sí mismos  defensores de la ciencia pero en realidad no se basan en la duda científica sino en la fe en la Ciencia. Y esto  es bastante absurdo porque tener fe, incluso en la ciencia, no es nada  científico. Las sesgadas afirmaciones de los escépticos están repletas   de una enorme confianza  en lo científico y por ello  establecen   una especie de cruzada contra lo acientífico, supuestamente, por el bien de la humanidad, de la cual ellos son su agente mediador y  benefactor. Con ello, utilizando la ciencia como fuente de ética olvidan que la ciencia es una herramienta para conocer las consecuencias de nuestras acciones, pero no para decidir si éstas son buenas o malas. La ciencia no  puede ni deber  ser una religión. Los que  la deifican  no tardaran en levantar hogueras allá donde consideren. Ya lo hicieron y volverán a intentarlo.  A las pruebas me remito.
Autor: Adrián Martínez
Publicado el 23/11/2017.
Fuente: alicantehoy.es

Medicina homeopática, simplemente Medicina


Un hito crucial en la evolución del pensamiento médico y la terapéutica, se produjo hace dos siglos: el descubrimiento de la relación que debía existir, para la curación de las enfermedades naturales, entre el estímulo curativo y la enfermedad (la ley terapéutica de la similitud, aspecto particular de la ley general de analogía).
Hasta entonces habían convivido en la práctica médica dos sistemas de tratamiento, el empirismo terapéutico, cuyo origen tradicional se pierde en la noche de los tiempos, y los métodos racionalistas basados en teorías etiopatogénicas, como la famosa teoría humoral hipocrática. Pero la Historia no ha sido suficientemente agradecida con el Dr. Samuel Hahnemann, cuyo descubrimiento fue duramente atacado en su tiempo y pasó a ocupar un lugar anecdótico en los textos de Historia de la Medicina, siendo todavía en nuestra época objeto de ignorancia y escarnio. Los motivos de esa marginación son complejos, y su aclaración  está pendiente de estudios más exhaustivos.

Desgraciadamente, ni la Medicina Naturista ni la Medicina occidental convencional han sabido aprovechar la genial aportación del sabio de Meissen, y aún se devanean entre el empirismo terapéutico y las teorías etiopatogénicas. La primera tiene sus dificultades para avanzar, excesivamente anclada en sus raíces hipocráticas y acumulando técnicas diagnósticas y terapias poco agresivas sin un criterio demasiado definido; mientras que la segunda va desbocada hacia un futuro tecnológico-ortopédico, en el que la panacea se vislumbra siempre en el recambio de la pieza defectuosa (sea hueso, víscera…o gen) y permanentemente obsesionada por la detección y destrucción de los microorganismos potencialmente patógenos (teoría microbiana).

Se conocen pocas teorías médicas que hayan superado la prueba inexorable del paso del tiempo, y sin embargo la singular aportación de Samuel Hahnemann, a pesar del rechazo y el oscurantismo que padeció, ha permanecido inalterable manteniendo la originalidad y frescura propias de las ideas demasiado anticipadas para ser comprendidas en su época. Los descubrimientos de Hahnemann han despertado y siguen despertando el interés de muchos y grandes médicos en todo el mundo que tienen como misión principal restablecer la salud a sus enfermos, es decir, lo que se llama curar.

Durante este siglo se ha producido un gran avance de las ciencias teóricas, se han enunciado nuevas hipótesis en distintas ramas de la investigación científica: Física cuántica, Teoría General de Sistemas, Teoría de los Fractales, Morfogénesis, Holografía, etc., teorías que ponen en entredicho y cuestionan las propias bases y axiomas fundamentales de las ciencias a las que hacen referencia. Pues bien, la Homeopatía converge en esa encrucijada del pensamiento occidental más avanzado y radical que conduce a la concepción de un nuevo paradigma, a una nueva forma de ver el mundo. A las puertas del siglo XXI, la Ciencia, y en particular la Medicina, debe desprenderse irremediablemente de las ideas mecanicistas y reduccionistas , ideas decimonónicas ya caducas, que la medicina académica persiste en mantener a pesar del fracaso evidente de la farmacoterapia en las enfermedades crónicas, del aumento alarmante de la iatrogenia y de la transformación degenerativa de la patología.

El futuro exige una  medicina que, en vez de aferrarse a esas concepciones erróneas, respete los ciclos biológicos, se adapte al ritmo de la Naturaleza, estimule los mecanismos de homeostasis y autorregulación, acelere y oriente adecuadamente los procesos espontáneos de curación, y acepte el nacimiento y la muerte como el principio y el final de un proceso de incumbencia no exclusivamente médica. La medicina del mañana no tratará órganos por separado sino organismos vivientes, complejos sistemas cibernéticos de funcionamiento autónomo y con capacidad de auto-reparación tisular. El médico deberá enfrentarse no a objetos de estudio y tratamiento, a cosas ajenas a él, sino a sujetos sufrientes, a personas enfermas, a múltiples espejos de sí mismo. El médico deberá reasumir su función sagrada de desvelador, de descifrador del sufrimiento profundo del hombre. El médico se habrá de convertir de nuevo en el modesto servidor de la vis medicatrix naturae hipocrática, del prana de los hindúes, del chi de los taoístas, de la fuerza vital hahnemanniana; así recuperará su rango de siervo de la vida, y la Medicina su categoría de arte de curar.

La medicina homeopática se encamina hacia ese porvenir siendo simplemente una medicina profundamente comprometida con el ser humano y consciente del delicado y a la vez complejo papel que le corresponde, de intermediaria entre la potencia curativa y el enfermo, sabiendo que su función radica en poner en manos del enfermo los recursos terapéuticos para que de la forma más rápida, más suave y más duradera lo conduzcan hacia la curación de sus males y de su sufrimiento, es decir, que lo curen. Y cuando la curación sea imposible, que al menos disminuyan el sufrimiento sin mermar la conciencia de ser humano.

Editorial del número 28-29, Invierno-Primavera 1992, de la revista Natura Medicatrix, monográfico de Homeopatía: Medicina homeopática: una medicina para el ser humano. Barcelona.
Autor: Dr. Isidre Lara, coordinador, junto con el Dr. Josep Mª Queralt, de dicho monográfico.

Informe del 1st. HRI International Homeopathy Research Conference. “Cutting Edge Research in Homeopathy”.


1er. Congreso Internacional sobre Investigación Homeopática del

Instituto de Investigación Homeopática (HRI)

“Investigación puntera en Homeopatía”

Barcelona, 31 mayo-2 junio 2013

 
 
El congreso reunió a un importante elenco de investigadores de diferentes campos (investigación clínica, básica o fundamental, experimental, cualitativa, provings o experimentaciones puras, metodología de investigación, estudios de laboratorio, veterinarios, economía de la salud, ética médica, profilaxis homeopática), confirmando la gran capacidad de convocatoria de la organización.
 
En total se presentaron 44 ponencias. Las ponencias más destacadas, desde nuestro punto de vista, fueron 5: las 2 inaugurales (de Peter Fisher y Stephan Baumgartner), y 3 sobre investigación clínica (de Robert Mathie, Elio Rossi y Gustavo Bracho).


La primera ponencia inaugural fue la del Dr. Peter Fisher del Reino Unido, “De la investigación de vanguardia a la eficacia clínica: implicaciones de los recientes hallazgos teóricos y de investigación en homeopatía”; el director clínico y de investigación del Royal London Hospital for Integrated Medicine (antiguo Royal London Homeopathic Hospital) de Londres, perteneciente al Sistema Sanitario Nacional inglés, y miembro del Comité Asesor de este congreso, es un viejo conocido de los homeópatas españoles, porque ya ha acudido a España en repetidas ocasiones presentando siempre resúmenes de los últimos avances en la investigación clínica y fundamental, pero esta vez su ponencia era más novedosa, sobre todo porque los avances en los últimos años han sido considerables, y han dado pie a nuevas hipótesis. Es difícil resumir su ponencia en pocas líneas, quizás es interesante saber un poco de todo lo que habló. El concepto homeopático clásico de reacción vital lo relacionó con los conceptos modernos de hormesis y modelo lineal con/sin umbral (‘linear threshold/non-threshold model’) [en Toxicología], efecto rebote (‘rebound effect’) [en Farmacología]. El número de Avogadro (constante de Loschmidt), con los efectos de superficie [de la radiación electromagnética], la microcavitación (generación de nanoburbujas durante la sucusión a temperaturas y presiones extremadamente altas), la evidencia in vitro del efecto de las diluciones ultramoleculares (Claudia Witt), el trabajo de Jacques Benveniste, el concepto de ‘antifragilidad’ (Taleb). También comentó los estudios de eficacia comparativa: los de Jeremy Jacobs sobre la otitis media y la encuesta francesa EPI-3 sobre calidad de vida en la práctica médica general. Por último, expuso las hipótesis actuales sobre el efecto de las diluciones ultramoleculares: la memoria del agua, el entrelazamiento cuántico (‘quantum entanglement’) y las teorías no-locales de variables ocultas [en Física cuántica], el embadurnamiento (‘smearing’), etc.

De todo ello, uno de los hallazgos más sorprendentes es la comprobación, en ensayos aleatorios y con grupo placebo de control, del efecto terapéutico tanto en los grupos en tratamiento como en los grupos de control, habiendo llevado a la hipótesis de la acción no local y del entrelazamiento (‘entanglement’). Para ello se ha aplicado un modelo estadístico de tipo cuántico a los ensayos aleatorios con control en homeopatía (Beauvais), que permite predecir la desaparición de las diferencias entre los grupos placebo y homeopático en ensayos a ciego centralizados debido al embadurnamiento (‘smearing’) (efectos homeopáticos en el grupo placebo). Esto puede contrarrestarse con aleatorización sin ciego in situ: las observaciones son medidas y todas las operaciones desde la aleatorización hasta el no-ciego se realizan localmente en un orden determinado, sin supervisión central. Si hay implicados factores no-locales, habrá dificultades para la reproductibilidad (Almirantis), por lo que la magnitud de los efectos será mayor si los controles del tratamiento se realizan con medicamentos homeopáticos seleccionados al azar, en lugar de inactivos, pues el control con placebo introduce incertidumbre.

La segunda ponencia inaugural fue la del suizo Stephan Baumgartner, “Investigación homeopática básica: estado actual de la investigación y pesquisas para el futuro”. Esta ponencia, del físico del Instituto de Medicina Complementaria KIKOM de la Universidad de Berna, investigador sénior de la Sociedad para la Investigación del Cáncer de Arlesheim (Suiza), miembro fundador de la Sociedad Internacional de investigación en medicina complementaria y miembro (y actual vicepresidente) del Groupe International de Recherche sur I'Infinitésimal (GIRI), que además, junto a Peter Fisher, forma parte del Comité Científico asesor del Homeopathy Research Institute (HRI), organizador de este 1er. Congreso, trataba de la investigación básica sobre el principio de los similares y el procedimiento de la potenciación, los dos principios fundamentales de la Homeopatía.

Sobre el principio de los similares se han realizado pocos estudios. El trabajo pionero fundamental fue el de Van Wijk y Wiegant[i], que no ha sido retomado por ningún otro equipo investigador y no tuvo gran resonancia en la comunidad científica convencional.

En cambio, el procedimiento de la potenciación ha sido más investigado, aunque son pocos los estudios experimentales de alta calidad metodológica (usando controles adecuados,…) y, a pesar de algún estudio independiente con resultados reproducidos[ii], no hay todavía ningún modelo experimental que haya producido resultados idénticos por diferentes equipos, ni ninguna teoría que explique satisfactoriamente los efectos específicos de las potencias homeopáticas.

Y los siguientes son, según este ponente, los dos principales retos de cara al futuro:

1-     Desarrollo de modelos óptimos de laboratorio para identificar la especificidad y la reproductibilidad de los efectos homeopáticos, identificando al mismo tiempo las razones de la variabilidad de los resultados (entre ellas, influencias externas incontroladas interpretadas como efectos terapéuticos –falsos positivos, artefactos-, parámetros desconocidos -hasta ahora se han identificado factores ambientales capaces de modificar el efecto de las sustancias potenciadas en 4 modelos experimentales-, mediciones de resultados inadecuadas –variabilidad, parámetros cualitativos como la cristalización-). Los modelos deben ser simples, rentables, fáciles de aplicar en otros laboratorios, que permitan la medición paralela de múltiples parámetros y cuya estabilidad sea demostrable de forma rutinaria mediante experimentos con controles negativos.

2-     Identificación del modo de acción de las potencias altamente diluidas, es decir, del tipo de interacción entre la potencia homeopática y el organismo de experimentación:

- tipo material local (clústers de agua –estático-, dinámica de la molécula del agua[iii]);

- tipo fuerza local (en relación a lo que Hahnemann expresó en los §11, 269-270 de su Órganon del Arte de Curar, cuya desafortunada traducción del alemán al inglés como “fuerza vital espiritual” (§11) o “virtudes medicinales de tipo espiritual (spirit-like, §269), y de éste a otros tantos idiomas, no ha hecho más que fomentar la confusión);

- tipo entrelazamiento no-local (‘non-local entanglement’). El ponente abogaba por una recuperación, revisión y reinterpretación del concepto de fuerza vital de Hahnemann, a la luz de los conocimientos en mecánica cuántica y física de partículas, mediante modelos experimentales que permitan analizar los efectos de las potencias homeopáticas.

Robert Mathie, fisiólogo inglés, asesor actual de desarrollo de investigación de la Asociación Homeopática Británica y de la Facultad de Homeopatía de Londres, y miembro también del Comité Científico asesor del Homeopathy Research Institute (HRI), presentó, en el marco de la mesa del congreso sobre ‘Teoría de la investigación e Investigación clínica’, el trabajo “Validez del modelo de ensayos randomizados y con control placebo en el tratamiento homeopático individualizado”, realizado en colaboración con un buen grupo de investigadores internacionalmente conocidos (Van Wassenhoven M, Dantas F, Jacobs J, Oberbaum M, Fisher P, entre otros). A partir de un método innovador de revisiones sistemáticas de ensayos controlados y randomizados (randomised controlled trials, RCTs) en Homeopatía[iv], que distingue varios atributos clave del diseño y la calidad del estudio (control placebo cf. control sin placebo; homeopatía individualizada cf. no individualizada; tratamiento cf. profilaxis; validez interna cf. validez del modelo), se revaluaron registros recuperados identificando 31 RCTs que cumplían los criterios de inclusión[v]. En este nuevo modelo de validez se distinguen 6 categorías: -las razones de la elección de la intervención homeopática particular; - los principios homeopáticos reflejados en la intervención; -el alcance de la contribución del homeópata; -la relevancia de la medida de los resultados; -la capacidad de la medida de los resultados de detectar cambios; -la duración del seguimiento hasta el final del estudio. Este nuevo enfoque permite una valoración más adecuada de la calidad de los RCTs teniendo en cuenta las características especiales del abordaje homeopático.

El Dr. Elio Rossi, con el título “Homeopathy in the public health system: the experience in Lucca Hospital (1998-2011)”, nos presentó el gran trabajo realizado de incorporación de la Homeopatía, junto a la Medicina Tradicional China y la Fitoterapia, a las prestaciones de la Sanidad pública en la región italiana de la Toscana, vigentes ya por una ley regional desde 2007, y actualmente, desde febrero 2013, por una ley nacional. Se ha desarrollado toda una red de dispensarios públicos, incluyendo un servicio hospitalario en el Hospital de Medicina Integrativa de Pitigliano. Expuso en particular el análisis de los resultados de la atención homeopática en el Ambulatorio de Homeopatía de Lucca, del Hospital provincial Campo di Marte, proyecto piloto iniciado en 1998 para evaluar la posibilidad de incluir la medicina complementaria en el sistema sanitario público italiano,  liderado por él mismo.

Resumiendo los principales resultados: buenos resultados en el 90% de los pacientes; el 50% no volvieron a revisiones por la mejoría experimentada, aunque, de estos, el 80% regresarían si lo necesitaran; 14% de agravaciones (usando potencias LM, a veces CH en crisis agudas), que contradice el mito de la ausencia de agravaciones con dichas potencias; el 50% de los pacientes son pediátricos. Tienen también un Proyecto de abordaje integrativo de los pacientes con cáncer, principalmente cáncer de mama, desde octubre 2010, y forman parte del European Partnership for action against cancer (EPAAC).

El Dr. Gustavo Bracho, jefe de la División de productos naturales y homeopáticos del Instituto Finlay de La Habana, con la ponencia “Homeoprophylaxis: evidences from basic research and practical applications”, nos expuso el caso del tratamiento homeopático preventivo de la Leptospirosis en Cuba con el nosode correspondiente, a razón de una 1ª dosis de NosoLEP 200C repetida al cabo de una semana y NosoLEP 10MC al cabo de varios meses. A pesar de la constatación de la reducción de la incidencia de la Leptospirosis en el período 2007-2009 en todo Cuba, no sólo en la población bajo profilaxis homeopática, debido a otros factores implicados (varios huracanes,…), la Homeoprofilaxis ha conseguido disminuir el nivel de casos registrados a niveles inferiores históricos. La investigación básica con diferentes potencias: control, 6CH, 12CH, 30CH, 200CH, ha demostrado el efecto diferente de las distintas diluciones; diferencias que dependen de la posición del agua: si se coloca aparte de las potencias activas o si se coloca entremedio, parecería que coge la información de las activas. Habiéndose constatado, entre otras cosas, que no existe actividad directa sobre las bacterias.

Stephan Baumgartner intervino confirmando que los efectos son superponibles si se sacude al mismo tiempo el placebo y el verum.

Gustavo Aguilar, inmunólogo y homeópata mexicano, comentó que faltan análisis estadísticos e investigar el tipo de respuesta inmunológica que produce la vacuna homeopática.



[i] Homeopathy 2010: 99, 3-14
[ii] Endler et al. Homeopathy 2010: 99, 25-36
[iii] Relajación NMR, Demangeat 1992, 1997; Baumgartner
[v] Randomised controlled trials of homeopathy in humans: characterising the research journal literatura for systematic review, previsto para su publicación en Homeopathy 2013; 102. (artículo en prensa)

L’homéopathie en Espagne: ses débuts, ses progrés, ses difficultés dans le contexte socio-politique et culturel du pays

Le dix-neuvième siècle est un síècle glorieux pour l'Europe. On sent souffler des vents de liberté, un nouvel ordre social s'est établi et on assiste à d'énormes progrés dans toutes les sciences: la théorie de l'évolutionnisme, la révolution industrielle, la naissance d'un double sentiment européen: le nationalisme et le romanticisme.



Mais pour l'Espagne, le dix-neuvième siècle est un siècle de décadence où les luttes sociales et politiques se suivent, contribuant à la perte des derniers restes de son Empire colonial en Amérique. Le peuple, dépourvu d'instruction, et de sentiment patriotique, monarchiste, traditionnel et catholique. Un évident desequilibre entre la révolution de ce siècle et la réalité sociale en Espagne. Le romanticisme fut, au sens strict, un style littéraire et artistique, mais aussi un ensemble d'attitudes et d'images grandement répandues. C'est pour cela que l'Espagne, avec le rétard et le pittoresque, ses brigands et son folklore, son caciquisme et ses soulévements militaires, fut considérée par beaucoup d'européens comme un pays essentiellement romantique.
Pendant ces années le développement économique fut très faible et une grande partie de la population resta à l'écart de la modernisation.
A la suite de l'influence du Centre de l'Europe, qui est à ce moment-là le centre de la culture et la science, l'homéopathie arrive en Espagne. La première nouvelle apparait dans le Journal General des Sciences Medicales, en 1827.
C'est à travers Cádiz, la ville placée le plus au Sud de l'Espagne, gràce à son emplacement privilegié pour le commerce - spécialement pour le commerce maritime -, que l'homéopathie est introduite. Cette ville était devenue la plus ouverte aux nouvelles idées et, en même temps, le passage vers le Nouveau Monde.
Ce fut un riche commerçant de cette ville, M. Fernando Iriarte, affligé d'une maladie, qui ayant entendu parler de cette nouvelle science n'hésita pas à partir pour Koethen dans le but d'être traité par le docteur Hahnemann en personne. Intéressé par l'homéopathie il acheté de nombreux livres qu'il distribué à ses amis, une fois retourné en Espagne.
La première traduction de l'Organon en espagnol appartient au docteur Prudencio Querol, médecin de Badajoz, qui peut être consideré comme le précurseur des homéopathes espagnols.
Autre personnage remarquable  le docteur Rino y Hurtado qui fut le premier à publier une revue d'homéopathie, Les archives de la médecine homéopathique.
En 1829, à l'occasion du mariage de Marie-Christine de Bourbon, fille du roi de Naples, François I, avec le roi d'Espagne Ferdinand VII, le docteur Cosme Horatis, médecin de la Cour de Naples qui pratiquait déjà l'homéopathie, arrive en Espagne avec le cortège. Là, il fait la connaissance d'autres médecins qui se rallient à son enthousiasme pour l'homéopathie.
II faut aussi faire ressortir l'influence décisive de la France à travers les Ecoles de Paris, Lyon, Montpellier et Bordeaux, représentées par les docteurs Des Guidi, León Simón, Rapou, Petroz, Jahr, Crosiero, Mûre, Dessait, Chaza, Perrusel..., les précurseurs de l'homéopathie en France.
Plusieurs médecins espagnols se trouvaient exilés en France à cause de leurs idees libérales. Ils y étudient l'homéopathie. Parmi eux, les docteurs Núñez, López Pinciano, Larios, etc.
C'est aussi en 1832, qu'en Espagne l'homéopathie se construit sur des bases fermes pour sa théorie et sa pratique. Elle est déjà exercée par beaucoup de médecins. A cette époque-là le docteur Hahnemann voyage à Paris et s'y installe jusqu'à sa mort en 1843. En 1835, âgé de 80 ans, il épouse Mélanie d'Hervilly.
C'est avec Isabelle II, fille de Ferdinand VII et Marie-Christine - qui régna en Espagne vers le milieu du XIXe siècle - que l'homéopathie connaît son plus grand éssor et que commence la période la plus importante de l'homéopathie en Espagne.
Dans les six décades comprises entre 1835 et 1900 des livres sont traduits, des sociétés, des dispensaires et des hópitaux sont creés, des revues sont éditées.
Gràce à la protection de cette reine, on bâtit l'Hôpital San José de Madrid. A la fin de son regné (1868), elle s'exile alors à Paris, oû gràce à son appui économique on construit l'Hôpital Saint-Jacques.
La personnalité la plus remarquable est celle du docteur José Núñez qui en provenance de Bordeaux arrive à Madrid en 1845, oû il s'installe après son exil en France.
Il fonde la premiére société homéopathique d'Espagne: La Société Hahnemannienne Matritense, et c'est à lui que l'on doit la pathogénésie d'un grand rémede homéopathique: la taréntule espagnole.
II fut médecin de l'Aristocratie et de la reine Isabelle II en personne, qui lui accorda le titre de Marquis.
Napoleón III le décora aussi de la Legion d'Honneur. Et c'est à lui également qu'on doit la création du premier hôpital homéopathique, l'Hôpital San José de Madrid en 1878, dans lequel réposent ses restes.
Autre précurseur, le docteur Joaquín Hysern, professeur à l'Université de Madrid et médecin de chambre de la reine Isabelle II. En 1840, il part pour Paris. Il y vécut pendant deux ans et fonda l'Institut homéopathique espagnol.
Mais les dissidences sur différents points de méthode marquent dès le debut deux tendances dans l'homéopathie espagnole, provocant une instabilité qui dura plus d'un siècle et qui continue encore aujourd'hui. Celui qui l'exprima le mieux fut le docteur Anastasio García López dans un congrés à Paris en 1889 avec ees mots: «On connait peu de pays oû l'homéopathie ait trouvée pour sa propagation autant de résistance qu'en Espagne, et les obstacles ne sont que ceux entramés par les luttes internes aux homéopathes, qui servent aux allopathes pour avoir plus de raisons de la combatre, ce qui provoque de rudes discussions entrainant la division des associations qui se rejoignent pour se desunir à nouveau.»
Les controverses firent beaucoup de bruit pendant ce temps-là dans les Universités de Madrid, Valladolid, Barcelone... Les Drs Rino y Hurtado, Sebastián Coll et Joaquín Hysern parmi d'autres, participèrent à ces disputes face aux professeurs de l'Université.
Le docteur Anastasio Garcia López fut condamné par l'Eglise à cause d'un de ses livres, ce à quoi il répondit: «Comme democrate et républicain, je ne peux pas m'empécher de sympathiser et de me ranger à tout cela qui en mène équivaut aux grandes idées symbolisées. L'homéopathie est en train de lutter contre les décisions injustes de la médecine officielle, contre la dictature et l'autocratie de l'école allopathique.»
Les revues medicales de cette époque-là se faisaient l'écho de ces disputes acadèmiques entre homéopathes et allopathes, et d'une façon bien imagée montraient et ridiculisaient une telle conduite.
Du côté pharmacéutique, beaucoup vendaient des médicaments homéopathiques. Certains médecins faisaient même leurs propres médicaments, provoquant ainsi de violentes confrontations.
Les pharmacies de « Grau Sala » à Barcelonne, « Somolinos » à Madrid et « Rubiales » à Badajoz, parmi d'autres, sont trés renommées. En 1878, par ordre royal, le premier hôpital homéopathique est creé à Madrid, l'Hôpital San José qui resta prospère en tant qu'hôpital et comme institut d'enseignement jusqu'en 1930. En 1903 on fit quelques 14.000 consultations.
L'influence de l'homéopathie en Catalogne a été décisive et digne de mention.
La personnalité la plus remarcable de l'homéopathie catalane a été, peût-étre, celle du docteur Juan Sanllehy, président fondateur et fondateur de l'Académie médico homéopathique de Barcelonne en 1890. En 1901 l'hôpital homéopathique de l'Enfant-Dieu fut creé à Barcelonne.
À la fin du XIXe. siècle, il y avait environ 600 médecins homéopathes qui exergaient en Espagne. L'homéopathie était déjà bien enracinée. En 1924 le premier Congrés International d'Homéopathie eut lieu à Barcelonne oû les homéopathes les plus réputés du monde furent présents. En 1933, il y en eût un autre à Madrid.
En pleine République le docteur Torres Olivero fut nommé directeur de l'Hôpital San José de Madrid par le gouvernement de ce moment-là, et il fut chargé d'organiser et de rendre officiel l'enseignement de l'homéopathie en Espagne. Cela ne dura pas longtemps. Les espagnols s'affrontèrent à nouveau dans la guerre civile de 1936. Et jusqu'en 1975, période de la dictature, l'enseignement et la pratique de l'homéopathie sont interdites.
Livres et revues dont on pouvait disposer auparavant, étaient devenus impossibles à trouver.
II convient aussi de souligner l'influence que l'Espagne eût en Amérique latine. Il est juste qu'il soit reconnu par tous les homéopathes du monde la notable importance que l'Espagne a eû quant au développement et à l'expansion de l'homéopathie à Cuba, au Mexique, en Colombie, au Venezuela, au Chili...
C'est ainsi qu'il fut le premier pays au monde à reconnaître officiellement l'homéopathie. Ces vingt dernières années ont vu une Espagne démocratique avec une Monarchie parlamentaire.
Il existe aujourd'hui une vraie reconnaissance de cette médecine, de nombreuses sociétés d'homéopathie dans tout le pays, des cours dans certaines écoles et universités et elle est exercée par environ 1.500 homéopathes.
Depuis le 28 novembre 1994, et la publication du Décret Royal 2208/1994, les produits homéopathiques fabriqués industriellement ont obtenu le statut de médicament, par application, en Espagne, de la Directive Européenne 92/73/CEE. Il s'agit bien d'une reconnaissance officielle de l'homéopathie, dont le développement s'est fortement accéléré durant ces 15 dernières années, avec l'implantation de nombreux laboratoires spécialisés.
Malgré les divergences, toujours présentes, entre la médecine allopathique et homéopathique, celle-ci à sa propre histoire.
A tous ceux qui ont fait que ce soit possible, notre gratitude et hommage les plus sincères.
Que les générations suivantes n'oublient pas ceux qui ont rendu possible le fait que de nos jours, deux siècles aprés, on continué à parler d'homéopathie en Espagne: les docteurs Querol, Rino y Hurtado, Núñez, Hysern, Girela, García López, Vélez, Carrera, Folch, Marios, Romero, Sanllehy, Pellicer, Peiró, Cruxent, Pio Hernández...


Auteur: Dr. Alfredo García D. Ansorena.
Fuente: Procan XXI
Révision et corrections: Dr. Isidre Lara.

EL HOMEOPÁTICO

A quienes caminen sin prisa por la calle Eloy Gonzalo 3 y 5, cerca de la castiza glorieta de Quevedo, no les puede pasar desapercibido este emblemático recinto conocido desde siempre por los vecinos del barrio de Chamberí como el Hospital Homeopático o, mas sencillamente, el Homeopático, toda una institución en la vida madrileña, afortunadamente restaurada en 2009, después de años de decadencia y postración. 


Con total desconocimiento de lo que ha significado la Homeopatía en la Historia de la Medicina, ausente de prejuicios y ansioso de información, me he apuntado a una visita guiada (información. Teléfono 914466076), de una hora y media de duración, mas o menos, siendo agregado, “solo entre todas las mujeres”, a un grupo de simpáticas señoras, puntuales en la cita e interesadas en las explicaciones
Nos recibe Félix Antón Cortés, patrono y secretario de la Fundación Instituto Homeopático y Hospital de San José, persona culta y amable que lo sabe todo de esta institución. Con base en lo que nos cuenta y en lo que he leído en la página web del Hospital http://www.hospitalhomeopatico.es resumo a continuación la historia de este centro[1].
Historia
El Hospital Homeopático es creación de un grupo de médicos madrileños seguidores del sistema de Samuel Hahnemann (1755-1843)[2], el fundador de la Homeopatía. Esta ciencia (pseudo ciencia, según Wikipedia) se basa, según creo entender, en utilizar los efectos terapéuticos de las sustancias tóxicas suministrándolas al enfermo en muy pequeñas dosis para estimular sus defensas, dicho mas técnicamente, “los síntomas de una enfermedad pueden tratarse empleando, a dosis bajas, drogas que en el hombre sano provocan signos parecidos” (ley de la similitud).

La primera noticia de la Homeopatía en España es de 1821 y las primeras aplicaciones de este método terapéutico se realizan en Badajoz en 1830 por Prudencio Querol. El primer periódico homeopático, los "Archivos Homeopáticos", se publica en Cádiz en 1835; el segundo "El Monitor Medico-Qurúrgico" se publica en Madrid en 1837 y el tercero "Archivos de la Medicina Homeopática”, el que alcanza mayor difusión, lo edita, en 1840, Pedro Rino en Badajoz. Estas publicaciones y las que les seguirán como la “Gaceta Homeopática” sirven como medio para crear escuela y aunar contactos entre aquellos primeros médicos del periodo histórico de la Homeopatía española. El más importante de todos ellos, sin minusvalorar a los otros, fue el doctor José Núñez Pernía (1805-1879)[3], el gran propagandista de la Homeopatía, a cuya iniciativa se debió la creación de la Sociedad Hahnemanniana Matritense, autorizada por Real Orden de 23 de abril de 1846.

Volviendo al principio, el grupo de médicos a que antes nos hemos referido, estaba disconforme con la práctica de la medicina convencional que se llevaba a cabo en la época tales como sangrar a los enfermos, aplicarles remedios cruentos, y por lo demás inútiles, para tratar las enfermedades (Una descripción de estas prácticas médicas pude hallarse en el libro de Manuel Usandizaga Soraluce “Historia del Real Colegio de Cirugía de San Carlos de Madrid 1787-1828”). Su actuación, al crear el primer hospital homeopático que hubo en España, en 1872, fue la respuesta que dieron al bloqueo por parte del Gobernador Civil de Madrid a dos Reales Órdenes de 1850 y 1865 que permitían la creación de una clínica y cátedra homeopática universitaria con carácter experimental.
Para erigir el hospital se acudió a una suscripción internacional popular, aunque las dos terceras partes del coste de las obras fueron sufragadas por el Dr. Núñez Pernía, desde 1864, marqués de Núñez. La elección del arquitecto no pudo ser más afortunada pues la dirección de las obras recayó en José Segundo de Lema (1823-1891)[4] que era arquitecto mayor de Palacio. Las obras, sobre una superficie de 3.835 metros cuadrados, dieron comienzo el 26 de mayo de 1872 y terminaron el 2 de febrero de 1878. En 1878 el doctor Nuñez Pernía constituyó la Fundación Instituto Homeopático y Hospital de San José, a la que incorporó, no sin polémica con los colegas de la Sociedad, el hospital recién construido en la que entonces se llamaba calle de la Habana (luego Eloy Gonzalo)

El hospital, al que las gentes conocían como “hospitalillo de la Habana”, tenía capacidad para acoger 50 enfermos (unos 500 anuales) y sostenia un acreditado consultorio homeopático con más de 75.000 consultas anuales, siendo muy popular en Madrid. Su periodo más glorioso se extiende desde finales del siglo XIX hasta la guerra civil nota nueva . En 1892 la Fundación es clasificada por Real Orden como de beneficencia particular. Durante el periodo citado se atienden en el Consultorio Benéfico-Asistencial entre 15.000/25.000 consultas anuales.

En 1926 están documentadas obras de reconstrucción y modernización del Consultorio homeopático (instalación de la calefacción y arreglos).

En 1929 se celebra un Congreso Homeopático Nacional del que dan cuenta periódicos y revistas de la época.

Durante la contienda fratricida, el hospital se convierte en banco de sangre y posteriormente, con la victoria de Franco, en acuartelamiento de una bandera de Falange y de las tropas moras. La mayoría de los médicos homeópatas se exiliaron.
La atención asistencial a los enfermos durante diez años (de 1878 a 1888) estuvo a cargo de las Siervas de María (cuya fundadora era santa Soledad Torres Acosta) y, desde esa última fecha, de las Hijas de la Caridad. El consultorio continuó la asistencia los pacientes hasta 1979.
A partir de 1970 se irá orientando a una labor de residencia que, con una actividad reducida, durará hasta 2007.
En 1977 el Hospital se incluye en el catálogo de edificios y conjuntos de Madrid como “elemento de carácter singular”.
En 1996 se celebra el 150 aniversario de la Sociedad Hahnemanniana Matritense, con una exposición sobe su historia, iniciándose una etapa de recuperación de la documentación (memoria histórica) con la colaboración de las familias de los médicos.
En 1997 el Instituto Homeopático y Hospital de San José fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento.
En 1999 se pone en marcha el plan director para la reforma del centenario hospital que culmina en 2008. La restauración, financiada por la Comunidad de Madrid con la colaboración de la Fundación Caja Madrid, estuvo a cargo de los arquitectos Ignacio de las Casas y Emilia Checa. La inversión ha sido de unos tres millones de euros.
La mayor parte de las instalaciones está ocupada actualmente por la Universidad de Alcalá, en virtud del convenio de colaboración suscrito entre la Fundación y la citada Universidad. La Fundación realiza exclusivamente actividades de formación médica en Homeopatía, Acupuntura y Medicina y mantiene un consultorio médico especializado en Homeopatía, Acupuntura, Fisioterapia y Medicinas no convencionales. También se celebra allí un Master en Medicinas emergentes, en colaboración con el Colegio Oficial de Farmacéuticos y otras entidades.
El 10 de enero de 2010 reabre el hospital y está pendiente el plan director para la rehabilitación del segundo edificio de marques de los Salados.
Visita
Las explicaciones, sobrias pero suficientes, de nuestro amable anfitrión tienen lugar en espacio que ocupó la anterior capilla del hospital que conserva su entarimado y vidrieras originales. El retablo neogótico de la cabecera parece que ha sido donado a la Universidad de Alcalá. La única modificación es la adición al muro de un largo friso que corre en rededor de toda la estancia y en que se han pintado los nombres de todas aquellas personas que a lo largo de la historia de la Homeopatía española, anterior aún a la del propio hospital, destacaron por su práctica profesional o por facilitar su ayuda. Entre estos “homeópatas históricos” o benefactores de la institución, anoto los nombres de Vicente Querol, José Núñez Pernía, José Segundo de Lema Hipólito Rodríguez Pinilla, primer catedrático de Hidrología Médica de la Universidad Central, Francisco de Castro y Pascual, primer catedrático de Microbiología, Gastón de Iriarte, Risueño de Amador, Francisco de Beniatúa, Pedro de Arostegui, visitador médico del Hospital y autor de la primera tesis doctoral sobre homeopatía en 1850, Anastasio García López, que pronunció la lección inaugural de las actividades académicas del Instituto en 1878, autor, además de numerosos estudios, de una interesante novela “homeopática”, escrita con pseudónimo “La magia del siglo XIX", Tomás Pellicer Frutos, el mejor discípulo y continuador de la obra de Núñez Pernía, Pedro Rino Hurtado, Manuel Sánchez, Joaquín Núñez Grimaldos, marqués de los Salados, sin que falte la mención a la reina Isabel II y a la infanta Isabel la Chata, presidenta de honor de la Junta Protectora del Instituto. Todos estos nombres ilustres, evidencian que los médicos homeópatas no fueron unos profesionales frustrados de la Medicina, sino unos médicos brillantes que cultivaron una especialidad que, contrariamente a lo que algunos suponen no estuvo nunca prohibida en España, ni siquiera en la época del dictador Franco.

A la derecha de la capilla, donde estuvo en su tiempo la sacristía, se halla instalada la Farmacia Homeopática, que, al decir de los entendidos, es única en su género, con curiosos preparados y un sin fin de pequeños botecitos destinados a la práctica de la homeopatía.
Salimos a una de las galerías de madera bañadas por el sol de la mañana que penetra a través de las cristaleras (los homeópatas consideraban que la luz era una fuerza maravillosa de salud y curación). En su tiempo estas galerías debían estar al servicio de los pacientes convalecientes. En el piso bajo hemos visitado antes, era el punto de reunión, una sala situada en un extremo, donde estuvo ubicada una de las enfermerías. Cada una de ellas tenía doce ventanales entre los cuales se situaban las camas de los enfermos. Por bajo corría un zócalo de azulejos blancos y azules, que todavía se conservan en parte en los espacios adyacentes.

Salimos al jardín. Mientras las simpáticas señoras del grupo se hacen unas fotografías, aprovecho para curiosear. Ante mi tengo un edificio en forma de U cuyos cimientos, estructuras y cubiertas han sido completamente saneados, luciendo una amplia gama de colores que realzan su sencilla funcionalidad: “verdes los fraileros y ventanas, marrones los canecillos, guinda las tapas de las cornisas y rosa los muros[5].


Delante, sobre alto pedestal, la estatua de San José y el Niño a la que recuerdo pintada de blanco y que ahora presenta su color original. Detrás de ella se encuentra, bajo una lápida, el enterramiento del fundador, el doctor Nuñez Pernía cuyo cuerpo parce que fue embalsamado. Curioso personaje este de quien he leído semblanzas biográficas en extremo laudatorias a su persona, pero que sospecho debió tener también sus sombras, como reflejan sus discrepancias con otros miembros de la Sociedad Hahnemanniana Matritense o lo cotizado de sus honorarios médicos en la atención de las clases aristocráticas (vamos que debió hacerse de oro, aparte de ennoblecerse). En una esquina del jardín, pegado a la verja, ha sido restaurado el cuadro de los últimos médicos que pasaron consulta en el hospital.

Pasamos a ver el segundo de los edificios de arquitectura neomudéjar, el llamado palacete del Marqués de los Salados, obra de Emilio Rodriguez Ayuso (1845-1891), el autor de la Escuelas Aguirre, construido para residencia del marqués, Joaquin Nuñez Pernía, entre los años 1878 y 1880. La similitud de apellidos con el fundador del Instituto merece una explicación que diría el alcalde de Villar del Río. El solar donde se edificó este palacete fue adquirido por Pedro Nuñez Pernía, hermano del marques de Núñez (José Núñez Pernía), dos años después de que este falleciera en 1879. Este Pedro Nuñez Pernía era obispo de Coria y ex senador del Reino por la diócesis de Toledo. A su muerte legó este solar a otro hermano suyo Joaquin Núñez Pernía, marqués de los Salados, que fue quien encargó al arquitecto citado la construcción de la vivienda familiar. Todavía la dinastía de los Nuñez Pernía continua con los hijos del anterior, José Nuñez Granés, segundo marques de los Salados, Carlos Nuñez Granés, medico y abogado y Pedro Nuñez Granes “notabilísimo ingeniero y urbanista madrileño con muy importantes responsabilidades en el Ayuntamiento de Madrid en el primer tercio del siglo XX[6]. El Palacete fue adquirido por la Fundación a su propietario el 17 de noviembre de 1892

El edificio, tal como hoy se encuentra, un tanto dejado, a la espera de la “mano de nieve” que lo rehabilite, es todavía una obra interesante, muy poco conocida de los madrileños, con un notable diseño exterior en ladrillo fino con incrustaciones de cantería berroqueña en los zócalos, madera en los aleros y una importante labor de forja en balcones y en el mirador principal (del mismo arquitecto puede ser la verja exterior del recinto).
En el interior, la pieza más sobresaliente es su patio central cubierto con un lucernario de estructura metálica y cristal que proporciona una buena iluminación natural a las habitaciones.


En este edificio se ha acoplado el Museo Homeopático, instalado en tres salas, y en cuyas colecciones se refleja la historia de la Homeopatía, del hospital y la huella de las personas que allí trabajaron (cuadros, libros, objetos, documentos). Habría que recorrerlo despacio para apreciar sus detalles, pero no puedo por menos de referirme a la “joya” pictórica del Museo, instalada en la galería del segundo piso del espacio central, que es un cuadro, muy oscuro, con muy poca visibilidad, pendiente de restauración del “fa presto” Lucas Jordán y que representa "La muerte de San José".

Este Museo por lo que entiendo, se ha venido haciendo, en parte con aportaciones de los descendientes de los médicos homeópatas (uno de ellos es el escritor y académico José Luis Sampedro, emparentado con los Pellicer por su primer matrmonio con Isabel Pellicer Iturrioz, bisnieta del Dr. Tomás Pellicer) que han cedido o donado cuadros, libros y recuerdos de sus ascendientes.
No me queda mas que decir, amiga/o , que has aguantado hasta aquí la lectura de esta larga entrada, que, si tienes algún tiempo libre, gires una visita a este Hospital tan entrañablemente unido durante mas de un siglo a la vida del barrio. Allí serás afablemente acogido (la visita es gratuita), amenamente ilustrado y podrás captar otros matices que, posiblemente, se me hayan escapado o pasado desapercibidos.

NOTAS

[1] Es interesante también la consulta a la página de la Fundación Instituto Homeopático y Hospital San José HI http://www.homeoint.org/site/sanjose/index.htm
[2] Samuel Hahnemann publicó en 1796 su trabajo “Ensayo sobre un nuevo principio para descubrir el poder curativo de las drogas”.
[3] José Núñez Pernía nació en Benavente (Zamora) en 1805. Recibió una esmerada educación, siguiendo estudios eclesiásticos en el seminario de Sahagún y de leyes en la Universidad de Valladolid. En 1826 es nombrado arcediano de Rivas del Sil y ordenado de primera tonsura. En 1830 era secretario del cabildo de Astorga donde ejercía también de abogado. Parece que tuvo veleidades carlistas por lo que emigró a Francia. Allí encauzo su vocación por la medicina y conoció la obra de Samuel Hahnemann “Materia médica” llegando a dominarla. En Burdeos, donde trató gratuitamente a numerosos enfermos españoles con la nueva práctica terapéutica, fue acusado de intrusismo, siendo condenado por un tribunal, que reconoció la realidad de las curaciones, a pagar dos francos de multa, por carecer de titulo profesional, pero confiriéndole el título honorífico de doctor en Medicina con derecho a ejercer en toda Francia. Regresó a España en 1844, graduándose en la Facultad de Medicina de Madrid y obteniendo el título de Doctor en Medicina en la Universidad de Barcelona. El 1 de noviembre de 1845 constituyó, con otros médicos, la Sociedad Hahnemanniana Matritense, de la que salió elegido presidente. Impulsó la publicación desde 1846, del "Boletín de la Sociedad Hahnemannian"a, sustituido cinco años mas tarde por la revista “Anales de la Medicina Homeopática” y a su vez, remplazada esta, en 1860, por “El criterio médico”. En las tres publicó artículos doctrinales, presentó casos clínicos de su propia práctica, discursos y resúmenes de las discusiones habidas en la Sociedad. En 1864 publicó su experiencia patogénica mas conocida Estudio médico del veneno de la tarántula hispánica”. Obtuvo grandes éxitos y honores en Exposiciones y Congresos Homeopáticos extranjeros (Filadelfia, París, Burdeos) y fue distinguido en Francia, donde fue autorizado en 1847 para ejercer la medicina, con el diploma de la Legión de Honor. Fue médico particular de la reina Isabel II y del infante don Sebastián y condecorado con las órdenes de Carlos III y de la Beneficencia. En 1865 recibió el título de marqués de Núñez. Fue además senador del Reino. En su testamento legó tres millones de reales en títulos para que sus rentas se destinasen a sostener el hospital y el instituto homeopático. Siguiendo su voluntad su cuerpo fue enterrado en hospital el 10 de noviembre de 1879.
[4] José Segundo de Lema, discípulo de Viollet le Duc, puede inscribirse en el estilo ecléctico que une elementos racionalistas con un fondo tradicional gótico-mudéjar. En Madrid hay varias obras suyas: la Real Fábrica de Tapices, el palacio Zabalburu, el Real Colegio e Iglesia de Loreto y la decoración interior de varias estancias en el Palacio Real. En el monasterio de El Escorial fue autor del panteón de Infantes.
[Nota nueva] "Desde la fundación del Instituto -escribe el cronista de Madrid Pedro de Répide en los años veinte del pasado siglo- hasta la fecha no ha decaido el número de concurrentes a su asistencia por la curación por el procedimiento de la homeopatía. Que desde luego tiene la ventaja de no molestar al enfermo y de ser sencillo, limpio y, por lo menos, inofensivo" (Pedro de Répide "Las calles de Madrid" Afrodisio Aguado, 4ª edición, 1981, pág. 229)
[5] Rafael Fraguas. “El paciente curado de Chamberí” El País 8 de julio de 2008.
[6] Véase “Palacete del marques de los Salados” en la página web del hospital.

Autor: Manuel Martínez Bargueño.
Fuente: Manuelblas.Madrid